Eduardo Brenes Jiménez.

¿A qué juegan el PUSC, gobierno y evangélicos con el proyecto de rebaja del marchamo?

Hay un jueguito perverso que en estos días está jugando la bancada del oficialismo

chavista junto a sus aliados del PUSC y Nueva República para bailarnos con el tema de la famosa reducción del marchamo. Y paso a contar la historia desde el principio.

El famoso marchamo es uno de los impuestos más irracionales y desmedidos que existe en la legislación tributaria costarricense y es una muestra de cómo los costarricenses aceptamos la voracidad fiscal del estado sin cuestionar ni chistar mucho.

Es irracional porque desde la forma en que se aprobó, a finales de la década de los 80 del siglo pasado, introduciéndolo en un convenio textil centroamericano como una norma atípica, contra toda racionalidad constitucional posible; hasta la conceptualización del tributo mismo, como una forma de gravar la mera propiedad de un bien mueble como lo es un vehículo; denota que lo único que se buscaba era como sacarle más dinero de los bolsillos a los costarricenses para seguir manteniendo un estado caro e ineficiente al que nadie se atrevía a reducir o hacer más eficiente.

Por más de 30 años los ticos hemos aceptado  mansamente pagar un impuesto que se nos ha vendido que se destina a mantener la red vial nacional, sin que eso sea del todo cierto: solo una mínima parte de lo recaudado va para eso, una gran parte va para mantener gasto corriente del elefantiásico estado costarricense.

Pero además no hay otro país en el mundo donde tener un vehículo sea tan caro como en este, sino que además se le dan tantas potestades discrecionales al administrador tributario, es decir a Hacienda, para jugar con la depreciación, hacer pagar más a unos para subvencionar la gratuidad del impuesto a la flotilla vehicular estatal, o los cálculos y recálculos que hacen a veces que paguemos más conforme pasan los años mientras nuestros vehículos valen menos y las calles están cada día peor.

Pues para remediar todas esas injusticias, irracionalidades y ocurrencias tributarias de antaño, que tanto dinero han esquilmado de los costarricenses por décadas, es que a finales del año pasado el PLP y otros partidos presentaron sendos proyectos de ley para corregir esas injusticias y tratar de aliviarle al costarricense la dura cuesta de fin de año en dónde se tiene que arrancar buena parte del aguinaldo o escarbar de dónde no da más para afrontar semejante robo a mano armada.

Pero todo se quedó en presentar los proyectos y ahí murió la flor.  A mediados de año el diputado liberal Jorge Dengo levantó la voz y dijo a sus compañeros que si no se empezaban a discutir las diferentes propuestas íbamos a llegar a fin de año, y una vez más, no se había hecho nada por resolver tan longevo problema a los costarricenses. Fue por eso que se creó una comisión especial que preside el diputado Dengo que contrarreloj ha tenido que analizar los proyectos y debe de dictaminar, más tardar este miércoles 9 de agosto para luego pasar a plenario y votar lo recomendado por la comisión para que entre a regir la rebaja este fin de año de 2023.

¡Ahh! pero luego de que todos hablan, de la boca para fuera de que quieren reducir el marchamo, ha resultado que tres partidos: el PUSC, el oficialismo chavista y los evangélicos de Nueva República,  han puesto todas las trabas para que lo que se apruebe sea puro atolillo con el dedo y un brindis al sol, en dónde en algunos casos, como la propuesta del chavismo, se hacen rebajas en algunos tramos de apenas 500 colones en el costo de tan grosero tributo.

Y es que pareciera que esa tríada de partidos que son casi de hecho el nuevo oficialismo y han dado largas al asunto con sus acostumbradas contorsiones discursivas para no aprobar el proyecto del PLP enriquecido con las propuestas del PLN y el FA que dieron con un texto sustitutivo que logra hacer rebajas que serán de más del 50% en los carros que menos pagan, hasta del 25% en carros de más alta gama, favoreciendo así la progresividad del tributo. Pero no solo eso, sino que pone límites claros a Hacienda en cuanto a la depreciación del vehículo, incentiva a usar autos menos contaminantes, y obliga a que los recursos generados se usen exclusivamente en mantenimiento de la red vial y no en gasto corriente.

Pues resulta que el ambicioso proyecto de reducción del marchamo se hizo de forma tan concienzuda y basados en evidencia, que se logró unir a un partido socialdemócrata como el PLN y uno socialista como el FA para que apoyaran la propuesta liberal enriqueciéndola con sus propuestas propias.  Pero pareciera que en el gobierno se les olvidó su promesa de campaña de no más impuestos y ahora quieren recaudar todo lo que sea a como dé lugar y hablan de una supuesta responsabilidad fiscal para oponerse a la rebaja del impuesto, histéricos porque dicen que no tienen de dónde sacar los 50 mil millones que sería el monto dejado de recaudar y que volvería a los bolsillos de los ticos.

Pero lo que no le dice a los costarricenses es que gracias a la reforma fiscal del 2018 solo el año pasado el gobierno recaudó aproximadamente 750 mil millones de más en impuestos. Dinero del cuál se podría cubrir con creces los 50 mil millones que sería lo que se deja de recaudar con la propuesta liberal enriquecida por el PLN y el FA, que fueron los únicos partidos que hicieron observaciones y contrapropuesta al proyecto original, mientras que PUSC, oficialismo chavista y evangélicos se quedaron callados desde el 31 de julio que se les compartió la propuesta para que hicieran sus aportes y no aportaron nada.

Hoy 7 de agosto, 30 minutos antes de la comisión y a solo 2 días de que venza el plazo, esos partidos presentan un texto sustitutivo que no compartieron con nadie antes  y que es básicamente una copia de la propuesta de gobierno que no cambia mucho el tributo actual y vende humo y le da atolillo con el dedo a los ticos con una supuesta rebaja del marchamo que no es tal.

Que el gobierno y Nueva República apoyen eso ¡Vaya! No puede sorprender a nadie pues han demostrado ser tan estatistas y tener una voracidad fiscal parecida a la del PAC. Pero en el caso del PUSC al menos ya se están quitando la careta y demostrando que van por ese mismo camino. Y que la hablada de que promueven rebajas de impuestos y están por la reactivación económica es eso, pura palabrería. Yo además me preguntaría qué puesto o embajada, porque en eso son expertos negociadores, le están ofreciendo al PUSC para que en este tema esa fracción sea tan servil a la desmedida glotonería fiscal del gobierno.

En fin que estemos claros que si este año queremos una verdadera rebaja del marchamo o puro manoseo legislativo para hacer que se cambia algo para que no se cambie nada, ya sabemos quiénes proponen una cosa y quiénes la otra.

Ya veremos si dejan que se vote en plenario o seguirán usando argucias legislativas para no reducir el marchamo. Ya sabremos quién es quién y de qué están hechos.