Eduardo Brenes Jiménez

Costa Rica está en una profunda crisis, educativa, fiscal, económica, etc. Es momento de escoger quien será el presidente y el equipo que afronte con liderazgo y gallardía este duro trance que pasa nuestro país.
Podemos escoger a los que nos prometen hacer exactamente lo mismo con una tradición enquistada en la corrupción y el clientelismo, que obviamente nos dará los mismos resultados que nos tienen donde estamos y nos mantendrá ahí mismo. O escoger a quienes no saben dónde están parados y en los debates divagan en generalidades y usan palabrería vacía para esconder su incapacidad e ineptitud.
También podemos escoger a los falsos profetas autoritarios que hoy se esconden en trajes de moderación para aplicar recetas que solo han llevado a otros países a la miseria, el desempleo y la pobreza.
También podemos escoger a quienes desde una arrogancia violenta y vanidosa dicen podrán gobernar sin que a la fecha hayan podido presentar un equipo de trabajo, y se dedican a señalar a otros para esconder sus faltas propias y que además amenazan a la prensa que no les es afin, lejos de la democrática tradición costarricense. Líderes que tuvieron que alquilar un partido para satisfacer su pasmosa vanidad.
O podemos también escoger a quien desde la responsabilidad y trabajo en equipo ofrece soluciones reales, diferentes y serías; poniendo al ciudadano en el centro de cualquier acción política. Alguien quien desde la moderación firme pretende acometer las reformas necesarias para sacar a este país del atolladero en que lo han dejado 30 años de desastres del PUSC, PLN y más recientemente el PAC.
No hay candidatos perfectos, no hay candidatos ni partidos en los que estemos en acuerdo con todos y cada uno de sus planteamientos. Dejemos el infantilismo ciudadano de buscar en qué no me gusta determinado candidato o propuesta para decir que no hay por quién votar. Aprendamos a hacer balances, a gestionar maduramente nuestros desacuerdos, pero a ejercer algo que es consustancial a todo ser humano y que es la responsabilidad de escoger y tomar decisiones como adultos y no como hinchas o niños que se mueven solo por emociones.
No cometamos los errores del pasado y pongamos atención a los problemas realmente apremiantes y a sus soluciones. Este domingo 6 votemos para que este maravilloso país salga adelante realmente y no para tener material para indignarnos y mantenernos en la queja eterna. Hay opciones, escojamos.
Eduardo Brenes

Por Eduardo Brenes

Eduardo Brenes. Empresario. Dirigente Partido Liberal Progresista.