Eduardo Brenes: «fake news»

Las noticias falsas son productos que tienen una demanda y siempre habrá quienes quieran comprarlas

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Eduardo Brenes Jiménez.

A ver entendamos algo de una vez por todas, los «fake news» no siempre son mentiras tan burdas y estúpidas como las de que el presidente es el presidente de la Iglesia Luciferina. Claro que esas noticias falsas existen y bueno, siempre habrá gente a su nivel para tragárselas.

Las noticias falsas más peligrosas son las que llevan una parte de verdad y otra parte de mentira, o las que descontextualizan hechos verdaderos o declaraciones ciertas, porque esas lo que buscan es confundir, crear caos, alarmar, manipular o polarizar y cuandos se enfrentan, al tener una parte de verdad, es más difícil desmentirlas por completo. Es el juego perverso de las medias verdades que, potenciado por la viralidad de las redes sociales, se convierte en un arma muy difícil de contrarrestar, por más «fact checking» que exista. Y aclaro que no por eso deba dejar de existir el fact checking, solo que las noticias falsas van dirigidas a un público que quiere convencerse de algo que ya piensa de antemano y no hay comprobación o desmentido que lo va a sacar de su lugar una vez esparcida esa noticia falsa a través de cualquier plataforma que aparente ser seria.

Que el FMI busca subir el IVa, es una media verdad, claro que así lo había dicho varios meses atrás, pero no ahora como quisieron aparentar que fuera los de nueva república y para darle validez sacaron de contexto unas declaraciones de un funcionario de UCAEPP que dijo lo que dijo en otro contexto. ¿Cuál era la finalidad de hacer ese collage de medias verdades? Provocar caos, preocupación, pesimismo, mala prensa para el gobierno, etc.

Las noticias falsas son productos que tienen una demanda y siempre habrá quienes quieran comprarlas. Por eso hoy los hermanos Prendas no se inmutaron cuando se les enfrentó sobre sus engaños, ellos saben que su público no somos quienes nos sentimos indignados por tan burda forma de manipulación. Ellos cumplen su cometido dándole a su «feligresía» un sitio con apariencia de seriedad periodística, para poder compartir sus «constataciones», sus propias verdades. Lo necesitan para indignarse y para contagiar de esa indignación a muchos incautos más, todo con la finalidad de llevar agua a su molino político. Por eso les importa poco haber sido descubiertos en su treta.

Es un manejo sumamente irresponsable del debate político, pero bueno, no no están dando nada que ya no supiéramos de antemano. Su campaña a las elecciones pasadas fue eso. Sino preguntémosles de OPOL.

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El autor es Vicepresidente del Partido Liberal Progresista, pequeño emprendedor.

 

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