Eduardo Brenes Jiménez.

La veneración e idolatría hacia quienes detentan temporalmente el poder, hace que quienes necesitan tener ídolos cuasi divinos -y no seres humanos de carne y hueso- distorsionen la realidad y los representen como lo que no son.

Hace menos de 3 años veíamos a mucho fanático compartir imágenes de miembros del gobierno de Carlos Alvarado como un cartel cinematográfico con unos personajes de una película de de acción en medio de la pandemia.

Hoy vemos a unos “embellecidos” Pilar, Rodrigo y el ministrito del MOPT en un cartel que parece de Festival Folclórico de Sarchí cómo angelicales lenchos de la Costa Rica profunda.

Cada una de esas representaciones apela a su público meta, uno urbano el otro más rural, pero comparten ambos el ridículo de la idealización de la realidad.

Nota curiosa es que en el cartel del PAC apareciera Rodrigo Chaves también en la parte inferior derecha de Carlos Alvarado. En esa época él defendía al gobierno PAC, hoy lo desprecia. Y la fanaticada rojiamarilla entonces lo consideraba parte de sus héroes y hoy lo niega y detesta.

La política está llena de vanidades vacías y los que luego se quejan de los políticos son los que hoy los idolatran y alimentan esas vanidades tontas