Eduardo Brenes: Viceministra de Economía, Laura Pacheco, acusó falsamente a exfuncionario de Ministerio de Justicia que fue sobreseído la semana pasada

No se si la viceministra tendrá la misma dignidad que el hoy exfuncionario Solís, y renunciará a su puesto por estar, ahora ella acusada, de denunciar falsamente y de forma calumniosa a un inocente. 

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Eduardo Brenes Jiménez

El  pasado 26 de julio el Juzgado Penal de Pavas  dictó una sentencia de sobreseimiento definitivo a favor del ex funcionario del Ministerio de Justicia Julio Solís, ex director de Promoción de Paz y Convivencia Ciudadana,  quien estaba acusado de abusos sexuales luego de que la viceministra de Economía, Laura Pacheco dijera que había sido abusada sexualmente por el hoy sobreseído. Esta viceministra acusó en febrero de 2019 al funcionario que, ante el acoso mediático y político, presentó su renuncia de forma inmediata y sin estar condenado, para enfrentar las acusaciones en la vía judicial.
El juez penal determinó,  apoyado en la misma Fiscalía de la Violencia de Género, que  no existió certeza, «ni siquiera para la misma ofendida», de que fuera Solís, el que cometió el supuesto acto denunciado. Dijo que al analizar la declaración de los testigos y de la misma ofendida,  existían contradicciones importantes en cuanto a la dinámica de los hechos los cuales consistieron en un supuesto “tocamiento de un glúteo”.
En nuestro ordenamiento jurídico penal  la sentencia de sobreseimiento definitivo es una resolución judicial  que pone fin al proceso con carácter de cosa juzgada material, una vez que la misma adquiere firmeza, cuando faltan los requisitos taxativos que señala la ley para ameritar y justificar el ejercicio y la promoción de la acción penal en ausencia de un requerimiento fiscal acusatorio que pueda sostenerse por el ente acusador mediante una teoría del caso sólida y sostenible
y que además, sólo puede ser solicitada después de llevada a cabo la declaración indagatoria del imputado. Sus efectos son
el cierre irrevocable del procedimiento en relación con el imputado en cuyo favor se dictó, impidiendo por ello una nueva persecución penal por el mismo hecho y cesando de inmediato las medidas cautelares impuestas (Cfr. artículo 313 del Código Procesal Penal).
Hace un año y medio este funcionario vio su nombre y honra mancilladas por la simple acusación de la viceministra que recibió el apoyo, no solo del mismo presidente de la república, Carlos Alvarado, sino que esta funcionaria desfiló por los medios de prensa señalando al ex funcionario, hoy absuelto de toda responsabilidad sin siquiera llegar a juicio. Hoy la viceministra enfrenta una acusación por denuncia calumniosa interpuesta por Solís el día de ayer y tendrá que defenderse, ahora como imputada por haberlo acusado sin ningún fundamento.
Durante los días que se acusó a Solís muchos medios de prensa le dieron voz a la viceministra dando casi por un hecho que Solís era culpable, entrando en esa dinámica perversa de convertir una mera acusación en una sentencia de culpabilidad. Ojalá que el presidente, la ministra de la condición de la mujer, la diputada Paola Vega y tantos otros que sin la cautela necesaria y pasando por encima del principio de que nadie es culpable hasta que no sea declarado como tal en un juicio penal con todas las garantías procesales, y dijeron «yo le creo» a la viceministra, salieran hoy a manifestar con la misma vehemencia que lo hicieron entonces, el daño que causa no solo a una persona inocente, sino a la lucha contra el flagelo de la violencia contra la mujer, que una mujer denuncie falsamente a alguien. No se si alguien le habrá tocado el glúteo a la viceministra en una fiesta (cosa inaceptable), pero pareciera que para la fiscalía y el juez, habían contradicciones insalvables y ninguna certeza de que eso hubiera ocurrido y menos que fuera Solís el que lo hizo.
No se si la viceministra tendrá la misma dignidad que el hoy exfuncionario Solís, y renunciará a su puesto por estar, ahora ella acusada, de denunciar falsamente y de forma calumniosa a un inocente.  No se puede andar por la vida manchando la dignidad de las personas sin que existan consecuencias. Hace año y medio se limpió el piso con el nombre de ese funcionario y el juicio de la opinión pública dio su veredicto. Desde mi perspectiva esa viceministra debería de presentar la renuncia de forma inmediata y esperar a que la juzguen. No nos merecemos una viceministra que use la causa de la lucha contra la violencia contra las mujeres de forma tan ligera y frívola.

 

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