Eduardo Brenes: Ya es hora de parar el festival que se maneja CONARROZ con las alzas

Ahora que estamos en crisis hay que tomar una dura decisión: o afectamos a unos pocos que por años han gozado de ese subsidio (los industriales, grandes y pequeños arroceros), o afectamos a muchos millones de consumidores que por años han pagado sobreprecio para beneficiar a esos pocos.

0

Eduardo Brenes Jiménez.

El viceministro de Economía, Carlos Mora, nos anuncia que el arroz se encarecerá en los próximos días. Uno de los productos estrella de la canasta básica costarricense será más caro a solicitud de CONARROZ, corporación que reúne a los arroceros del país. En Costa Rica se consume un promedio de 48,45 kg de arroz por persona al año. Los consumidores más pobres dedican una décima parte de su ingreso a adquirir este alimento básico, y lo compran a precios mucho más altos que lo que se consiguen en el extranjero.

En literatura económica se entiende como rentismo a aquella conducta que tienen personas, gremios o empresas de procurar incrementar su porción de riqueza sin producir nueva riqueza. Y la única forma de lograrlo es extrayendo rentas de otras personas o sectores de la mano de un estado cómplice y complaciente que le ayuda a través de regulaciones que lo benefician. (Eli Feinzaig, «Los intereses creados y el costo de la vida», La Nación, 25 de julio de 2016)

En el caso del arroz eso es lo que sucede, resulta que los arroceros han conseguido, a través de aranceles de importación establecidos por el gobierno, una protección especial que hace que los consumidores, tengamos que pagar un precio mucho más alto. Pero además ese cartel de arroceros nos venden que ese subsidio es necesario para proteger a los pequeños productores, pero de acuerdo a Ricardo Monge del TEC, más del 90% del subsidio arrocero —que sumó 190,4 millones de dólares en el 2012— termina en manos de los grandes industriales y productores.

El viceministro Mora, o Mora, en absoluta concordancia con lo que manifiesta Eduardo Rojos, presidente de CONARROZ, dice que no es tiempo de liberar el precio del arroz, lo que haría que los precios caigan y así toda la ciudadanía se vea beneficiada pagando mucho más barato un producto de consumo diario. Para el jerarca del MEIC, como para los industriales del arroz, esa medida podría afectar a los agricultores que lo producen.

Claro que habrá consecuencias, de eso no hay duda, pero entonces ¿cuándo será un buen momento? Por años los arroceros han gozado de precios inflados que los benefician, aún cuando no estábamos en una crisis como la actual, y no se hizo nada y siguieron llevando miles de millones de colones en subsidios a costa de los consumidores, extrayéndoles su renta por una decisión de gobierno.

Ahora que estamos en crisis hay que tomar una dura decisión: o afectamos a unos pocos que por años han gozado de ese subsidio (los industriales, grandes y pequeños arroceros), o afectamos a muchos millones de consumidores que por años han pagado sobreprecio para beneficiar a esos pocos.

No es una decisión fácil pero tenemos que establecer prioridades. Así como el gobierno anda desesperado viendo cómo le salva la tanda los empleados públicos y su problema de morosidad, debería de ver cómo liberaliza el precio del arroz y elabora un plan de contingencia para los pequeños agricultores del arroz. De eso se trata gobernar, no siempre las decisiones son sencillas.

 


De Eduardo Brenes Jiménez también le podría interesar:

El autor dirigente Partido Liberal Progresista, pequeño emprendedor.

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...