Eduardo Carrillo: ¿Neoliberalismo y las reformas de los 80?

Por supuesto, en nuestra democracia, cada cual usa los términos que considere apropiados. Sin embargo, es bueno saber, con hechos, que el mote de “neoliberal” no corresponde a la administración Monge Alvarez y subsiguientes. En realidad, el uso de ese adjetivo más bien refleja la ignorancia de quienes lo usan.

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Eduardo Carrillo Vargas, (Ph.D. Administración).

Un artículo reciente, titulado Eduardo Lizano y la reforma de los 80, plantea la necesidad de estudiar más a fondo algunos temas relacionados con la respuesta a la crisis que afectó al país a fines de los 70 y principios de los 80. Esa crisis, heredada por la Administración Monge Alvarez (1982-1986), se resolvió con relativa rapidez. Lo cual me ha llevado a concluir que las personalidades que el articulista menciona, la labor de Alberto Fait en la conducción administrativa y la del presidente Monge en lo político, fue tal vez una extraña y eficaz tecnocracia, un marcado equilibrio técnico/político poco frecuente en nuestros países.

No debería sorprender, sin embargo, que a partir de entonces y hasta la fecha, a varias administraciones del PLN y a muchos de sus políticos se les sigue tildando de neoliberales. Esto porque los PAE, Programas de Ajuste Estructural, se iniciaron en la administración Monge Alvarez. “neoliberalismo es solo un recurso retórico para quienes carecen de ideas sensatas y hablan con ligereza sin conocimiento de la historia nacional.

Los hechos se encuentran, descritos con gran claridad, en el libro de Eduardo Lizano, a la larga presidente del Banco Central, titulado Ajuste y Crecimiento en la Economía de Costa Rica 1982-1994. Leyendo el artículo antes mencionado se me ocurrió que vale la pena descalificar el uso irresponsable del término “neoliberal”, con algunos hechos concretos producto de las políticas de la Administración Monge Alvarez y quienes le sucedieron. Para el estudioso de la temática, le recomiendo la lectura del capítulo Quinto, El Peregrinaje ¿Cómo se hizo? ¿Qué se aprendió? (Pag, 151). Del libro de Eduardo Lizano tomo las siguientes citas:

  • Producción nacional: en 1982 el PIB había caído a $2.510 millones. En 1984 ya se había recuperado a $3.646 millones y al final de la Administración Monge Alvarez a $4.377 millones. El coeficiente de inversiones de Costa Rica fue de 27,3%, superior al chileno de 23,3% y mucho más al de Colombia de 19,2%. La productividad del trabajo, que se había estancado durante la sustitución de importaciones, creció en los años 1985-1992 un 27%. En el período 1984-1994 el crecimiento promedio fue de 4,5%.
  • Apertura económica, “medida como la proporción de las exportaciones, la importación y el turismo en el PIB, ha alcanzado 72%”. Las exportaciones no tradicionales constituían el 38,6% en 1982, 38,8% en 1986 y 59,4% en 1996.
  • Reacción empresarial. Una manifestación de la capacidad de enfrentar el nuevo reto se refleja en la diversificación de las exportaciones y en el aumento del turismo. Hubo un proceso fluido de adaptación del desmantelamiento del proteccionismo y del abandono del sesgo anti-exportador, con un proceso de reconversión empresarial, sin ayuda del Estado, “Redujeron al mínimo sus líneas de productos y especializaron la producción, fabricaron nuevos bienes, ampliaron sus plantas, modificaron la organización de sus empresas, incorporaron nuevas tecnologías, capacitaron el personal y buscaron nuevos mercados”.
  • Distribución: El empleo había crecido en forma acelerada durante la crisis, llegando al 9%. En 1986 la tasa de desempleo abierto ya era del 6,2% y en 1994 de 4,2%. Hubo un desplazamiento de las actividades de menor productividad, como la agricultura, a las de mayor productividad, como los servicios y la agricultura de exportación no tradicional. Se redujo el número de familias pobres de 48,1% en 1982 a 24,6% en 1986 y a 15,8% en 1994. “la pobreza disminuyó en forma inequívoca no importa como las diferentes partes de la distribución sean valoradas (weighted) o donde se ponga la línea de pobreza… la pobreza rural de 1989 fue reducida en casi dos terceras partes… la reducción de la pobreza se produjo entre trabajadores agrícolas, el desempleado y los inactivos” (Samuel A. Morley, Poverty and Inequality in Latin America, 1995).
  • Salarios: Los salarios se recuperaron a nivel de pre-crisis con un índice de 77,2% (base 100 en 1980), ya habían superado lo perdido y ganado algo, con un índice de 103,6 en 1985. En 1993 ese indicador alcanzó un 115,8. Algunas tendencias relacionadas: los salarios reales aumentaron a una tasa más elevada que la del PIB per cápita; crecimiento más acelerado en el sector privado que en el público; aumento del salario real de la mujer más rápido que el del hombre; agricultura, donde los salarios son menores, pierde importancia y la ganan los servicios.
  • Clase media: aumenta al pasar de 24,5% de las familias en 1987 a 29,1% en 1994. “El índice de la evolución del ingreso medio por deciles, muestra que para los tres deciles más bajos mejoró significativamente su ingreso, mientras que los deciles medios se mantuvieron relativamente estables, con incrementos del quinto al noveno decil…” (Vega Mylena, Carlos Castro y Ana Lucía Gutiérrez, Cambios en la Estructura de Clases de Costa Rica a partir de la década del ochenta (1987-1995).
  • Nivel de vida: las cifras en varios indicadores y, además, los indicadores de desarrollo humano revelan claros avances en la calidad de vida de los costarricenses entre 1980 y 1995. Mencionamos algunas: Esperanza de vida al nacer pasó de 73,5 años 75,6; la mortalidad general de 4,1 a 4,2; de mortalidad infantil de 19,1 a 13,2; la de nacimientos con asistencia médica de 91,5% a 97,7%; la de población cubierta por régimen de invalidez y muerte de 75,7% a 86,4%; la de niños con desnutrición de 9 a 5,1; la de población con agua potable de 96,1% a 98,5%; la de años promedio de educación de 5,9 a 6,8; la de PEA con educación primaria de 11,2 a14,8 (los últimos tres indicadores toman como año base 1985 por no disponibilidad de datos en 1980).

¿Lo anterior obra del neoliberalismo? ¡Jamás!  Además, pocos países tuvieron los resultados que nuestros gobernantes nos dieron después de la crisis de los 80. Seguro que algunos elementos del liberalismo se incorporaron a la política económica nacional, pero Costa Rica siguió una ruta propia, gracias a la labor de Eduardo Lizano desde el Banco Central y a muchos otros técnicos que lograron una productiva asociación con los políticos, seguro incorporando aspectos particulares de nuestra realidad económica y política. Eduardo Lizano lo confirma citando a otros investigadores, como Samuel A. Morley (Universidad John Hopkins) que señala: “Lo que no es común es el record de la recuperación de Costa Rica’. ‘…lo que es sorprendente del caso Costa Rica es la rapidez durante la cual el nivel de pobreza volvió a su nivel de pre-crisis”; o a Albert Berry que agrega: “…Costa Rica parece ser el único país latinoamericano en asumir reformas sustanciales amistosas con el mercado sin sufrir grandes diferencias de ingresos…”.

Por supuesto, en nuestra democracia, cada cual usa los términos que considere apropiados. Sin embargo, es bueno saber, con hechos, que el mote de “neoliberal” no corresponde a la administración Monge Alvarez y subsiguientes. En realidad, el uso de ese adjetivo más bien refleja la ignorancia de quienes lo usan.

 

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