Ehurodice de Jesús Rivera Oyarce: Género y literatura

Ehurodice de Jesús Rivera Oyarce,

Hablar de Genero y Literatura es ciertamente complejo, ello porque la combinación de ambos términos resulta inevitablemente subversivo en un espacio aun innegablemente patriarcal.

La concepción de la escritura femenina actual se entiende desde la mirada masculina como literatura escrita por y para mujeres, es decir aquellas de contenido femenino, es decir, centrada en la experiencia de ser mujer, pero aún bajo concepción tradicional de lo que nuestra sociedad  machista determina como femenino.

En este punto es inevitable que muchas de nosotras tomemos cierta distancia o intentemos dar un brinco a la vereda del frente para desmarcarnos del  traje a la medida que nuestra cultura no ha diseñado en lo que se refiere a ser mujer, como una construcción social que nos aprieta o disminuye dentro de  cánones sesgados de lo que implica ser hembra y nuestra expresión de ello en la palabra, más aún cuando  la literatura femenina no es valorada de la misma  forma que la literatura hecha por hombres.

La interrogante está dada por ¿Por qué esta subvaloración de la escritura femenina? La respuesta es sencilla y obvia: la hegemonía del pensamiento masculino como parámetro estandarizado de validación de lo literario ya sea tanto en el ámbito de la narrativa como en el terreno lo poético.

Si yo fuese parte del mundo vegetal, escribiría desde mi vegetal concepción del mundo, si fuese una roca desde mi mirada mineral, con igual valor, pero a través de prismas distintos, enriqueciendo con ello el calidoscopio de las percepciones del universo escritural.

Por lo tanto, valido, revindico y consagro nuestras voces femeninas, uterinas, brujeriles, anudando la palabra a todos nuestros gestos, desde la caricia al desgarro, desde el susurro arrullador del nana cantado a la semilla al grito atronador de la letra contestataria. De lo fértil a lo llano como una expresión más de la multiplicidad de ser palabra desde la mujer.

Cuando nos embarcamos en la tarea de presentar una ponencia de literatura y genero junto a mi hermana, nos dimos cuenta que una parte importante  y quizás fundamental es el lenguaje que nos ha tocado por nuestras raíces hablar y por ende escribir, de allí surgió la idea de presentar ante ustedes  parte de un ensayo escrito con anterioridad que resume en grandes rasgos el poder de la palabra oral y escrita y que nos hace reflexionar sobre él como nuestra literatura en este sistema aún patriarcal nos ha hecho de cierta manera invisibles y el modo en que podemos construir una nueva forma de hacerla  abarcativa y universal

El idioma español y casi cualquier otro idioma  históricamente ha sido forjado desde una perspectiva androcéntrica que era, y aun hoy es,  la mirada de los grupos de poder, donde sus valores culturales e ideológicos son los dominantes y se presentan como únicos y  necesarios,  olvidando que existen más formas de organizaciones sociales y culturales,  de ahí reside quizás su problema principal, dado que visualiza a la humanidad  entera,  donde convivimos dos géneros: hombres y mujeres, este último subsumido al primero.

Lo que ha traído como consecuencia que el lenguaje se convirtiera en un instrumento viciado y mutilado y halla invisibilizado a una de las dos partes de la humanidad. Como dice Adrianne Rich : “En un mundo donde el lenguaje y el nombrar las cosas son poder, el silencio es opresión y violencia”.

Es por eso que una de las razones principales de esta ponencia es dar a conocer la trascendencia que tiene y debe tener el hecho de que como mujeres nos demos un espacio y toma de conciencia de que debemos empoderarnos con un lenguaje propio que nos defina, articule, codifique y transmita nuestra propia voz e identidad de género.

La discriminación hacia lo femenino es un hecho histórico en muchos ámbitos y en el caso particular del lenguaje también está presente y cobra fuerza cuando se utiliza expresiones que tienen una imposición sexista clara o vedada y que aceptamos como uso natural y cotidiano. La razón de este sexismo no está dada por el propio idioma sino por el uso que hacemos de él y de ahí la importancia de prestar atención a lo que decimos y transcribimos, algunos de estos ejemplos, se pueden ver en los colegios o escuelas cuando nos referimos a los “alumnos” en vez del alumnado, a “los profesores” en vez del “profesorado”; en los discursos políticos cuando hablamos de “los ciudadanos” en vez de “la ciudadanía”; en los hospitales cuando nos referimos a “médicos” pudiendo usar “el personal médico”; en las empresas se dice “los trabajadores” en vez de la “fuerza trabajadora” .

La violencia y sexismo en el idioma se ve también reflejado en el uso de muchas palabras del idioma español que tienen distinto significado si las utilizamos para denominar al hombre o a la mujer, a nuestras manos llegó un correo electrónico que al principio  nos causó bastante hilaridad pero que en una segunda lectura nos dejó un sabor amargo y nos hizo reflexionar sobre el asunto, fue un comic de la conocida “Mafalda”  donde cuestiona el machismo imperante del lenguaje español y que compartimos textual:

 

Término Transcripción sexista
Zorro=Héroe justiciero
Zorra=Puta
Perro=Mejor amigo del Hombre
Perra=Puta
Aventurero=Osado, valiente, arriesgado
Aventurera=Puta
Cualquier=Fulano, Mengano, Zutano
Cualquiera=Puta
Callejero=De la calle, urbano
Callejera=Puta
Hombrezuelo=Hombrecillo, mínimo, pequeño
Mujerzuela=Puta
Hombre Público=Personaje prominente, funcionario público
Mujer Pública=Puta
Hombre de la vida=Hombre de gran experiencia
Mujer de la vida=Puta
Puto=Homosexual
Puta=Puta
Héroe=Ídolo
Heroína=Droga
Atrevido=Osado, valiente
Atrevida=Insolente, mal educada
Soltero=Codiciado, inteligente, hábil
Soltera=Quedada, lenta, lesbiana, ya se le fue el tren
Suegro=Padre político
Suegra=Bruja, metiche
Machista=Hombre macho
Feminista=Lesbiana
Don Juan=Hombre en todo su sentido, galán
Doña Juana=Mujer de la limpieza

 

Como podemos ver reflejado, a parte del chiste propiamente tal y el uso específico que se hizo de algunos términos para dar origen al  comic, si reflexionamos más profundamente podemos ver que hay un potencial violento en contra de lo femenino, y que muchos términos esconden concepciones ciertamente misóginas, mi intención es caer precisamente en el discurso feminista, dejando  en evidencia esta conducta en el uso del lenguaje tanto de mujeres como de hombres, más de alguna vez nosotras mismas hemos caído en la utilización de estas palabras sin comprender  que en el fondo nos estamos haciendo un flaco favor en propender a la igualdad de los géneros.

Citamos aquí a Marcela Lagarde:

“La transformación lingüística convocada por la reflexión feminista confluye con la caducidad del pacto de caballeros andantes obstinados en excluir quijotesca y señorialmente a las mujeres. Otros pactos de humanas y humanos emergen cada día en la gran diversidad del castellano, como emergen en maya y en francés, en quechua y en sueco, en chino y en inglés, en las miles de hablas del mundo”.

Me permito que la inspiración emanada de las ideas vertidas y citadas, toque mi puerta y finalice con un poema nacido desde dentro, como un grito de esperanza, como un manifiesto de la voluntad de cambiar las cosas para hacer del mundo que habitamos un lugar sin exclusiones, sin discriminaciones de ninguna índole y como ya lo he expresado la igualdad toque poco a poco, paso a paso al verbo.

 

EL PODER DE LA PALABRA

Toma la palabra, explórala,

estrújala, investígala.

que no se deje vestidura puesta,

desnúdala ya sea con ternura o con fuerza,

que no se esconda detrás de la cornisa,

no te mienta con sus ropajes ambiguos,

no te eche en cara que está cómoda

en el sitial en el que reina

Mira que puede ser mentirosa y egoísta,

ocultarte en los silencios,

ser el tinte de una sola mirada

 cerrarte la puerta en las narices sonriendo

 

Enséñale también que es femenina,

el “nosotros y nosotras” es un acierto

no hay nada de malo en pregonar

“estamos aquí y estamos vivas” …

Que entienda de una vez y para siempre

que puede ser palabra integrativa,

palabra acogedora,

mensaje de matriz, de cáliz y de espada,

palabra abarcadora…

 

Red Feminista del libro, Región de Coquimbo, Chile

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