El 1 de mayo debe marcar el fin de la violencia y el acoso en el trabajo

En el Día Internacional de los Trabajadores, que se conmemora el 1 de mayo, los países de todo el mundo celebran los derechos de los trabajadores y las personas salen a las calles en reclamo de mejores condiciones laborales. Los gobiernos deberían reconocer los derechos de las personas a la seguridad y la dignidad en el mundo del trabajo, ratificando el Convenio sobre la violencia y el acoso (C190) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Este tratado histórico, que se adoptó en 2019, estipula estándares jurídicos para prevenir la violencia y el acoso en el trabajo y responder cuando estos ocurran. Exige que los gobiernos establezcan leyes nacionales amplias contra el acoso y la violencia en el trabajo, incluidas medidas de prevención, mecanismos de denuncia, monitoreo, aplicación y apoyo para las personas sobrevivientes, y leyes que obliguen a los empleadores a mantener políticas del lugar de trabajo contra la violencia y el acoso.

El tratado tiene un alcance amplio y abarca a trabajadores, aprendices, trabajadores que han sido despedidos, personas en busca de empleo y postulantes a empleos. También se aplica a sectores informales y formales. El convenio es una herramienta potente en la lucha para eliminar la violencia de género en el trabajo y fortalece los esfuerzos para atenuar los efectos de la violencia doméstica en el ámbito laboral.

Dignidad y seguridad en el trabajo: Guía acerca del Convenio de la OIT sobre la violencia y el acoso de 2019

Las investigaciones de Human Rights Watch han documentado desde hace tiempo las consecuencias de la violencia y el acoso en el trabajo, incluido en áreas como agricultura, trabajo del hogar, el sector de indumentaria y el sector informal. El tratado exige que se atienda en particular a sectores que, como estos, tienen un mayor riesgo de sufrir acoso.

A la fecha del presente, 12 países han ratificado el convenio luego de arduas campañas impulsadas por trabajadores, sindicatos y organizaciones de derechos humanos y de otro tipo. San Marino ratificó el documento en abril. El Reino Unido lo ratificó en marzo, tras las acciones de incidencia del Trades Union Congress (TUC), International Transport Workers’ Federation (ITF), CARE, ActionAid, Human Rights Watch y otros actores. Argentina, Ecuador, Fiyi, Grecia, Italia, Mauricio, Namibia, Somalia, Sudáfrica y Uruguay también lo han ratificado.

Los órganos legislativos de Albania, Francia, México, Perú y España votaron a favor de autorizar la ratificación del tratado. Una vez que estos gobiernos hayan depositado oficialmente sus ratificaciones en la OIT, habrá sido refrendado por 17 países.

Muchos países asumieron el compromiso de ratificar e implementar el C190 durante el Foro Generación Igualdad de ONU Mujeres en 2021. Entre estos países se incluyen Bélgica, Islandia, Kenia, Liberia, Mozambique, Nigeria, Papúa Nueva Guinea, Senegal, España, Ucrania y Uzbekistán.

Otros países, como Finlandia y Sri Lanka, también expresaron el compromiso público de ratificar el C190. Diversos sindicatos y organizaciones de trabajadores —por ejemplo, en Canadá— están instando a sus gobiernos a ratificar el convenio.

Los Estados deben dar prioridad a #RatificarC190 y a reformar las leyes y políticas en consonancia con lo que establece el convenio. Todos tenemos derecho a la seguridad y la dignidad en el mundo del trabajo, independientemente de dónde trabajemos y de quiénes somos.

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