El arte de no tomar decisiones y de complicar aún más el futuro

0

El eterno “debate” sobre el plan fiscal, relacionado con la necesidad de atender el déficit en materia de finanzas públicas es un ejemplo clásico de patear el tarro hacia delante,  que ostentamos los ticos, una vez sí y otra vez también, amparados bajo la fiel consigna del pura vida que identifica el desinterés  y la irresponsabilidad nacional.  Lo más grave es que este comportamiento ya empieza a contagiar a los legisladores recién acreditados, sin haber siquiera ocupado aún sus curules. Ahora resulta; según se da a conocer en algunos medios de comunicación en estos días, que nacen nuevas dudas sobre varias de las decisiones tomadas por quienes promueven el actual proyecto  desde el Ejecutivo, proyecto que  cuenta con el apoyo y la determinación de  quienes comprenden la magnitud del problema en materia fiscal.

Lo cierto es que estamos atrapados no sólo en las redes de grupos de interés, los cuales insisten en negar cualquier nivel de compromiso en lo que les corresponde, sino también en las manos de  políticos incapaces de comprender o dimensionar la forma en que comprometemos el futuro del país sin asumir clara responsabilidad por el momento histórico que vive el país en este y en otros campos.  Así las cosas ya hay nubes negras no sólo sobre la Plaza de la Democracia sino también en el horizonte. Aquí es donde se evidencia la capacidad del liderazgo y en este caso de quien asume la máxima jerarquía de la recién electa administración.

Es muy pronto para desencantarnos de la idea que no habrá gobierno de unidad nacional porque la realidad de los retazos de interés impera sobre los anhelos de los más honestos y conscientes. Muy pronto para evidenciar las contradicciones en torno a las necesidades más imperativas de la agenda nacional y más pronto aún para darnos cuenta de que en efecto sin cacao no habrá chocolate. Triste situación pero realista a la vez. El tema de una seria agenda fiscal también es un tema de derechos humanos en las implicaciones para los más vulnerables de no aprobarse.

Ojalá que los jefes de fracción de la recién electa Asamblea Legislativa y cada uno de los señores diputados y señoras diputadas, caigan en cuenta sobre la magnitud del problema social que tenemos al frente, sino lo están,  lamentablemente estaríamos frente a una tragedia en el corto y mediano plazo. Ojalá también que empresarios y sindicatos puedan sentarse y no frente a una cámara, para lograr con el liderazgo del Ejecutivo, llegar a acuerdos significativos en este y otros campos.  El Tiempo simplemente se agotó.

 

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...