El castigo por nacer mujer en la India

La agresión en contra de la mujer en la India como en otras sociedades del planeta no sé detiene, esto es lo lamentable.   La situación de la mujer sigue y seguirá siendo crítica, triste y desalentadora, tanto en la India como en muchos otros países.

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Ana Álvarez Rojas, Psicóloga.

¡Amanat…! ¡Amanat…! ¡Amanat…!
Un nombre ficticio, un crimen real.
Seis violadores…
Amanat de mis lágrimas, de mis enojos, de mi impotencia. Amanat mujer, india, estudiante, hija, hermana, amiga, sobreviviente,
¡LUCHADORA!

Hace unos días inicié, contra todos mis deseos, pues he jurado muchas veces que no iba a enrolarme ¡Nunca más! en otra serie de Netflix que me hiciera pasar, hora tras hora, frente al televisor y jurándome que “-este es el último capítulo que veo hoy”, porque sé que nunca es cierto. Como les decía, hace unos días inicié una serie de Netflix llamada DELHI CRIME.

Me encantan las series policiacas, y como ya adivinarán, el cine negro es de mis preferidos de todos los tiempos. Por eso caí, de nuevo, en el emocionante torbellino de esta nueva serie, sin saber lo que me esperaba.

A los poco minutos de iniciado el primer capítulo, me empezó a sonar familiar el tema, y mientras los minutos pasaban, este sentimiento me trasladó, de un solo golpe, al 2012, cuando salió a la luz un asesinato atroz sucedido en la India. Claro, me dije, tiene que ser el mismo caso.

A “Amanat” (nombre ficticio que utilizaron, en aquel momento, para no revelar la identidad de la joven y que no fuera revictimizada) la violaron atrozmente entre 6 abominables seres humanos, 6 monstruos que se ensañaron contra esta muchacha por ser, (su único pecado), mujer en la india. El compañero que estaba con ella sufrió también la embestida de los energúmenos, pero él sí resistió y sanó, al menos físicamente.

En ese año me indignó muchísimo lo que esta joven vivió en manos de sus verdugos. Le hicieron a su cuerpo lo que ella o yo misma, nunca hubiéramos podido imaginar; la destruyeron física, emocional y espiritualmente, y después de 2 semanas de lucha incansable y ante el profundo dolor de sus padres, murió, no sin antes dar su declaración de lo que le había sucedido.

Esta terrible historia me obligó, en ese momento, a investigar.

¿Qué estaba pasando con las mujeres en la India?

País asiático, país de una exuberante y diversa cultura milenaria, pintada a través de los siglos por influencias judías, persas, musulmanas, inglesas, con múltiples religiones y una eterna adoración por las vacas.

Según la Unicef, hubo 50 millones de mujeres desaparecidas en la India durante el siglo XX; Renuka Chowdhury, ministra India de la Mujer y Desarrollo del Niño, se refiere al hecho de que 10 millones fueron asesinadas a manos de sus padres en los últimos 20 años.

Una de cada 6 niñas no llega a los 15 años y de los 12 millones que nacen cada año, un millón mueren antes de los 12 meses.

Esta es la realidad de una inmensa cantidad de mujeres en este enorme país asiático tan lleno de contrastes.

Las niñas de la India son discriminadas aun antes de nacer.

Así es y así ha sido, a pesar de las leyes que prohíben el aborto selectivo, donde si al hacer el ultrasonido resulta que es niña, provocan el aborto (12 millones en 30 años,), el matrimonio de infantes o la venta de las chiquitas por unas cuantas rupias.

La desgracia que significa para una familia el nacimiento de una niña es enorme y no dudan en hacerlas desaparecer lo antes posible a través de cualquier método y con la complicidad, muchas veces, de las mismas autoridades. Una muy, pero muy dolorosa realidad aun cuando su Constitución promulga la no discriminación de género en sus artículos 14, 15 y 16.

Y si esta niña logra sobrevivir, va a tener una escasa educación, pues se cree que, como la mujer va a ser mantenida por un hombre, no es necesario gastar en su educación, no la va a necesitar para hacerse cargo del hogar, del esposo y de los hijos. Tampoco va a tener el mismo derecho a la salud o a la alimentación.

Todo individuo tiene derecho a una vida con acceso a la salud y a la nutrición.

En la India, esto no está muy claro cuando de la mujer se trata.

A pesar de todo y con la cultura y la sociedad en su contra desde que fue concebida, “Amanat” sobrevivió.

Fue educada, fue amada por sus padres que le ofrecieron su incondicional apoyo para que fuera algo más que un producto de comercio, una estadística de las largas listas de desaparecidas o una incógnita más…

Fue a la escuela, al colegio, a la universidad, estaba estudiando medicina, estaba sumándose a la lista de mujeres que en la India han podido sobresalir.

Porque en la India hay mujeres líderes, políticas,
Astronautas, atletas, escritoras y actrices.
Pero muchas no son, siquiera, consideradas
seres humanos con derechos.

“El empoderamiento de la mujer y su plena participación en todas las esferas de la sociedad sobre la base de la igualdad, incluyendo la participación en el proceso de toma de decisiones y el acceso al poder, son fundamentales para el logro de la igualdad y la paz”.

Así reza el punto 13 de la Declaración de Beijing en la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (1995).

Amanat estaba empoderada, eligió estudiar, eligió que quería ser médica y lo hizo. Eligió, pudo elegir.

Seis bestias. Seis cobardes. Seis monstruos. Seis desalmados, Una violación en grupo en un bus y ser lanzada como basura desde el vehículo en marcha. En esos minutos y para esos desgraciados, ella era solamente una mujer, una mujer en la India. Es decir, casi nada.

El castigo de los delincuentes se dio porque fueron capturados.

“NUEVA DELHI Martes, 10 septiembre 2013. Un tribunal de Nueva Delhi ha declarado culpables a los cuatro adultos acusados de la violación mortal de diciembre pasado que provocó un debate sin precedentes sobre la indefensión de la mujer en la India, ha informado una fuente judicial. Un quinto implicado menor de edad fue condenado hace diez días a tres años de reclusión en un correccional, en una decisión que causó indignación en la familia de la víctima y grupos sociales, que reclamaron que se le juzgara como adulto y fuese condenado a muerte. Un sexto acusado, mayor de edad, se suicidó en la cárcel, según la versión oficial. Ante la magnitud de las protestas, el Gobierno se vio forzado a modificar la legislación y endurecer las penas contra los delitos sexuales y crear cortes de vía rápida para los casos de violaciones.” Nota tomada de Internet

Tras conocerse el salvaje asalto de Amanat se iniciaron múltiples protestas en todo el país exigiendo leyes y castigos estrictos para los delitos sexuales y el acoso. La presión social fue muy fuerte para que se les castigara adecuadamente. Este crimen hizo que las cosas cambiaran en la India, la cobertura internacional los obligó a hacer cambios para juzgar los crímenes de género.

La agresión en contra de la mujer en la India como en otras sociedades del planeta no sé detiene, esto es lo lamentable.   La situación de la mujer sigue y seguirá siendo crítica, triste y desalentadora, tanto en la India como en muchos otros países.

El cambio hacia el mejoramiento de las condiciones de las mujeres nunca ha sido y no lo será por muchos más años más, una labor fácil.

La denuncia oportuna hará que esto cambie, solo así estos sujetos pagarán por su delito.

 

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