El derecho humano a la no discriminación: el matrimonio igualitario

La resolución de la Sala Constitucional sí es obligatoria y vinculante y todos, en este país, los que estén a favor y los que estén en contra del matrimonio de las personas del mismo sexo, debemos acatar y respetar lo que esta instancia ha resuelto.

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Lilliana Sánchez B, Politóloga (MSc.).

Discriminar significa seleccionar excluyendo; esto es, dar un trato de inferioridad a personas o a grupos, a causa de su origen étnico o nacional, religión, edad, género, opiniones, preferencias políticas y sexuales, condiciones de salud, dis­capacidades, estado civil u otra causa.

La Sala Constitucional falló a favor del derecho humano a la no discriminación, al otorgar el consentimiento a las uniones entre personas del mismo sexo. La definición final del tema lo tendrá la Asamblea Legislativa como Poder que dicta la legislación en nuestro país. De esta forma se respeta la soberanía del sistema democrático costarricense.

La Sala Cuarta es una instancia de inconstitucionalidades. Deja claro que la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos  es una Opinión Consultiva, que no puede derogar la legislación actual vigente en esta materia. El punto jurídico de fondo es que las opiniones consultivas son recomendaciones calificadas para el Estado, pero no derogan la legislación nacional.

Atinadamente la sentencia de la Sala Constitucional impone un plazo límite de dieciocho meses para que la Asamblea Legislativa reforme la legislación que haga posible hacer desaparecer la discriminación para un sector de la población que ha sido durante mucho tiempo marginado por el sistema judicial y democrático.

Se declara inconstitucional por violar el derecho humano a la no discriminación,  el inciso 6 del Artículo 14 del Código de Familia que dictaba:

“Es legalmente imposible el matrimonio: Entre personas de un mismo sexo.”

Esto hace que la reforma debe de tomar en cuenta la modificación de esa disposición, estableciendo una legislación oportuna para la unión civil homosexual.

Se exige el cumplimiento efectivo de los derechos humanos que se establecen en los Artículos 28,33 y 48 de nuestra Constitución Política que se fundamentan en la no persecución, el trato igual ante la ley y la no discriminación.

Finalmente la sentencia permite una legislación diferenciada entre dos instituciones que por naturaleza y conformación son diferentes: el matrimonio heterosexual y la unión civil homosexual.

La resolución de la Sala Constitucional sí es obligatoria y vinculante y todos, en este país, los que estén a favor y los que estén en contra del matrimonio de las personas del mismo sexo, debemos acatar y respetar lo que esta instancia ha resuelto.

Desde hace varios gobiernos, se vienen implementando administrativamente acciones igualitarias en esos Derechos Humanos Fundamentales, como son la seguridad social y las pensiones.

El tema que se ha resuelto es la legalidad del matrimonio entre parejas del mismo sexo y su derecho pleno a inscripción registral, igual a un matrimonio civil entre hombre y mujer.

 

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