El posible escenario del Golpe de Estado a la tica

Hay que apoyar al Gobierno de la República, al Presidente de la República, y su equipo de gobierno, más allá de si nos gusta o no, de si votamos por él o no, en la primera ronda o en la segunda. Con apoyarlo, en este momento de tensión nacional, no se renuncia a la crítica que merezca y se le pueda hacer. Los que votaron a la fuerza de su conciencia, en su favor, con más razón deben apoyarlo en este momento, porque esa conciencia que los impulsó a votar por él, también es la que está en juego.

0

Vladimir de la CruzHistoriador y politólogo.

Se insiste en el Golpe de Estado por parte de algunos termocéfalos, sin entender claramente, me parece, para quienes directa e indirectamente acuerpan la idea de acabar con el Gobierno de Carlos Alvarado Quesada, lo que eso significa.

Un Golpe de Estado en Costa Rica no se puede dar por las vías constitucionales y legales. En otros países existen procedimientos constitucionales que permiten enjuiciar gobernantes y destituirlos, como fueron los casos de Honduras, Paraguay y Brasil en los últimos once años. Estos procedimientos los han llamado Golpes de Estado Blandos. En Costa Rica esos procedimientos, de esa forma, no existen.

Si no se pueden dar de esta manera, ¿de qué manera procede el Golpe de Estado? Por la fuerza, violentando toda la institucionalidad.

Así, un grupo de ciudadanos, o de militares que es lo usual, o de una mezcla de ellos, se presenta en la Casa Presidencial y le pide al Presidente que renuncie, que deje el Poder, o lo toman por la fuerza, lo detienen y apresan, en el supuesto que también tienen control los golpistas de los establecimientos de la Fuerza Pública, al menos de los más importantes de ellos, en San José, y ojalá también en cabeceras de Provincias, y de que el Presidente y quienes cercanamente le rodean no presenten ninguna resistencia, o que dentro de ellos no haya un Federico Tinoco Granados.

Inmediatamente, por medios de comunicación, radio y televisión, y de manera intensa, ejerciendo control y censura de todos los medios de comunicación, en este sentido, suponiendo que no ha habido resistencia policial a favor del Gobierno y del Presidente, o que ya esté bajo control la situación originada por el Golpe de Estado, justifican ante la población el Golpe de Estado dado, la destitución del Presidente, le piden a la gente mantenerse en sus hogares, sin salir porque pueden ser detenidos.

Una vez que se tenga el control de la situación se imponen cadenas de radio y televisión, para que el gobernante golpista, o dictador en ejercicio, a cualquier hora, y por el tiempo de duración que quiera, haga su cadena hablando de lo que sea, especialmente contra los derrotados. Actualmente solo se produce un mensaje de gobierno de menos  de 10 minutos los domingos.

Desde las 6 de la tarde, u 8 dela noche, a las 6 de la mañana, de cada día, mientras se consolida la situación del Golpe de Estado, puede establecerse un Estado de Sitio, que consiste en que del todo no se puede salir de las casas, se paralizan actividades comerciales y sociales, restaurantes, cines, teatros etc. A quien salga en ese tiempo nocturno le pueden detener y hasta disparar y matar. En las calles se pueden poner retenes policiales para revisar carros y personas. La policía del Golpe de Estado puede detener arbitrariamente. No habría libertad de tránsito, de desplazamiento libre por todo el país, como hoy existe, ampliamente.

Los golpistas, quienes dan el Golpe de Estado, tienen que dar la cara en ese instante, procurar ganarse la confianza de los ciudadanos, o imponer el terror  de la fuerza, de las armas, de la represión. Alrededor del principal líder golpista se inicia un proceso de propaganda para justificarlo en el Poder y desarrollarle una base social, de apoyo  y de simpatía. A los golpistas no les interesará ser amados, más les interesará ser temidos, siguiendo a Maquiavelo.

Dar el Golpe de Estado no es solo destituir al Presidente. Con él se destituye a todo el Gobierno, a todo el Consejo de Gobierno, a todos los Ministros, algunos de los cuales, si no a todos, a juicio de los golpistas, también pueden ser detenidos y encarcelados.

También a los principales dirigentes, si no a todos, de las instituciones del Estado y del Gobierno, a sus Juntas Directivas, les sigue igual suerte, sobre todo si los posibles golpistas, como es el caso de nuestro país, consideran que todos ellos forman parte de la corrupción pública, del tripardismo histórico gobernante, PLN, PUSC, PLUSC y PAC, y añaden al Frente Amplio por estar en el Gabinete, y porque suponen que todo el gobierno, y sus aliados, apoyan las políticas de Derechos Humanos que los golpistas rechazan. La izquierda, que ahora apoya la intención del golpe, va a salir directamente perjudicada, salvo que sea ella la mano oculta de este Golpe, lo que no parece.

Se supone que los golpistas tienen la gente, las personas, con idoneidad, probidad, honradez, honestidad y capacidad para asumir esos cargos, y hacer que las instituciones sigan funcionando, ahora bajo el mando de los golpistas.  Por eso es que no los exhiben como convocadores del Golpe de Estado.

Hay que suponer también que una parte de la ciudadanía estará de acuerdo con el Golpe de Estado, y con quienes, aún sin saberlo y conocerlos, lo liderarán. Aquí entran en primer lugar todos los que están contra el Gobierno de Carlos Alvarado, y todos los que estén de acuerdo con los 18 puntos propuestos en el Manifiesto Sindical, de los Traileros y de los Neopentecostales, con apoyo de la Iglesia Católica. En la situación planteada no hay margen para un gobierno popular de izquierda como algunos claman. Probablemente la mayor parte, de quienes apoyen el Golpe de Estado, vengan de los partidos políticos que fueron derrotados en las elecciones nacionales del 2018, por sectores desorientados políticamente en  cuanto  a políticas públicas  que se están impulsando por el actual Gobierno de Carlos Alvarado, y por sectores religiosos, que a modo de un chopsui político están mezclados, y en los últimos días hasta con dirigentes sindicales, que se les han sumado en esta Cruzada Santa, a favor de principios, valores religiosos y del matrimonio eclesiástico, que solo la Iglesia Católica realiza, oficialmente reconocido, porque las iglesias no católicas no están autorizadas para realizar matrimonios que puedan inscribir en el Registro Civil.

Los dirigentes de los partidos Liberación Nacional y de la Unidad Social Cristiana, que están en esta comparsa, del Golpe de Estado y de la caída del Gobierno de Carlos Alvarado, deben tener claro que dado el Golpe a ellos también los detienen porque los culpan de los cogobiernos que han ejercido, desde 1982 hasta hoy, y les cargan en ese sentido los Planes de Ajuste Estructural, los Tratados de Comercio Internacionales, las políticas de privatizaciones, la venta de activos públicos,  las medidas anti sindicales que se impulsan.

En medio del remolino que pueden apoyar a los golpistas podrían sumarse algunos empresarios que no están de acuerdo con la Reforma Tributaria, ni con el IVA, ni la factura electrónica,  que se acaba de aprobar, y que esperarían eliminarla con su apoyo a esos golpistas, y algunos políticos, que como en un “palo de gallinas”, estimarán que es su momento de estar arriba. Pero, no debe olvidarse que la máxima del “palo de gallinas” es que quienes están arriba no deben cuitear, porque pueden ensuciar a las gallinas que están abajo, y que éstas en cualquier momento pueden volver a estar arriba en el palo, y así éstas no les cuitearían

Con el Golpe de Estado, supuestamente victorioso, se ejerce inmediatamente el control de todo el aparato policial existente, de la Fuerza Pública, se analiza quienes, de los policías y miembros de la Fuerza Pública,  pueden permanecer, quienes deben ser encarcelados y quienes  deben ser sustituidos. Esto supone que los golpistas tienen a los militares, o policías, en capacidad y en número suficiente de asumir esa responsabilidad de la Seguridad Nacional y de toda la Fuerza Pública. O, que al menos tienen en capacidad de imponer a los Jefes militares de todas las unidades policiales.

Con el Golpe de Estado también se deja sin efecto a la Asamblea Legislativa, que no se le permitirá funcionar, ni mantenerla, como un espacio de crítica a los golpistas, o a quienes ejerzan por la fuerza el gobierno, ni para que hagan leyes por iniciativa de los diputados. Además, porque durante el período del Golpe de Estado, el rezo de los diputados se traslada de la Asamblea Legislativa a los púlpitos y tribunas de establecimientos religiosos, a las Iglesias de garaje y al hogar.

Conociendo la Historia reciente de Costa Rica los golpistas, no se verán en el espejo del Golpe de Estado de 1917 de Tinoco, sino en el golpe de Estado que le dio Figueres, con motivo de la Guerra Civil, a Otilio Ulate, cuando no le entregó inmediatamente, el 8 de mayo de 1948, la Presidencia que había ganado en las elecciones, y que Figueres le reconocía, como ganador de las mismas.

En este sentido, los golpistas, reeditarán la situación que se produjo con José Figueres, cuando asumió el gobierno después que terminó el Gobierno de Teodoro Picado, en sus últimos días, dirigido por el Designado a la Presidencia Santos León Herrera, como resultado de la Guerra Civil, cuando él, Figueres, asumió el Gobierno por la fuerza, de facto, negándole de manera inmediata el Gobierno y la Presidencia a  Otilio Ulate, y empezando a gobernar por la fuerza, dictatorialmente, durante el período que conocemos como el de la Junta Fundadora de la Segunda República, 1948-1949.

Esto no quiere decir que un Golpe de Estado contra Carlos Alvarado esté previsto para durar, por quienes lo realicen,  dos años en el Gobierno. Si los golpistas consideran que para destruir el país, con sus políticas económicas, sociales y de Derechos Humanos, los partidos Liberación Nacional, la Unidad Social Cristiana, Acción Ciudadana han durado, desde 1982, o desde 1978, cuando Carazo inició las privatizaciones de instituciones estatales, casi 40 años, los golpistas para “Restaurar” y “Renovar” el país necesitarán por lo menos estar 40 años en el poder político eclesiástico religioso que impulsan… ¡que nadie se engañe!

Los golpistas se verán en ambas experiencias históricas. La de Tinoco, convocando inmediatamente a una Asamblea Constituyente, la de Figueres, dejando pasar casi un año para lo mismo, para la convocatoria de la Constituyente. El de Tinoco desarrollando parte de su Gobierno con una Constitución, la de 1917. El de Figueres gobernando hasta el final sin Constitución Política, que es el mejor escenario para los golpistas actuales.

Así, reeditan la forma y el contenido de ese Gobierno de Facto de 1948-1949. Los que pretenden gobernar por la fuerza, los que llaman al Golpe de Estado, nombran un Jefe de Gobierno, un Jefe de Estado, un Presidente de la nueva situación, que se hace rodear de algunos ministros, y como la Junta de Gobierno de aquella época, hace 71 años, acuerdan gobernar mediante Decretos Leyes, Leyes que hacen por Decreto.

Si no es un único Jefe, al frente del Gobierno, tendríamos que entender que hay varios frentes de lucha y grupos organizados, como sucedió en la insurrección sandinista contra Somoza donde habían tres frentes de lucha, que constituyeron la dirección nacional del Frente Sandinista, y gobernaron colectivamente imponiendo lo que les parecía y podían hacer. Entre los que impulsan aquí el Golpe de Estado hay religiosos de todo pelambre, sindicatos, partidos políticos marginales, y algunos conocidos, empresarios, traileros, ciudadanos y trabajadores confundidos por la propaganda, que participan con cierta algarabía de la idea del Golpe de Estado y de la destitución de todo el Gobierno, como si esto fuera una fiesta popular.

Al asumir el control, igualmente, los golpistas destituyen a todos los funcionarios judiciales de jerarquía, magistrados, jueces superiores y jueces, y en su lugar nombran otros nuevos magistrados, jueces superiores y jueces, para que actúen, sin independencia funcional, judicial e institucional y actúen cómo mandan los golpistas, al momento de atender demandas judiciales.

Del mismo modo, integrarían un nuevo Tribunal de Sanciones Inmediatas, para llevar allí, a procesos rápidos a los ciudadanos que consideren que deben ser enjuiciados, especialmente por razones políticas, integraría un Tribunal de Probidad, de Moral Pública, y de la Sexualidad, ampliando los alcances del Tribunal que había creado la Junta de Gobierno de Figueres.

El nuevo gobierno de golpistas suspendería inmediatamente el proceso electoral de las 82 municipalidades. No se  necesitaría ese proceso porque el gobierno de los golpistas anularía todos los gobiernos municipales y por Decreto integraría esos Consejos Municipales, si fuera del caso.

Dentro de esta suspensión de procesos electorales pondrían fuera de la ley a varios partidos políticos, que considerarían culpables de la situación que ocasionó el Golpe de Estado.

También los golpistas suspenderían la Constitución Política  sus capítulos de Garantías Individuales, de Derechos Políticos y de Garantías Sociales, y dejarían sin efecto los Derechos Humanos, contra los cuales, en el fondo, provocaron su accionar golpista, Derechos que no se necesitan en un Estado de fuerza, en un gobierno que surja por la fuerza, porque para esos están los machos muy machos…que representan todos esos valores familiares, nacionales y patrióticos.

Si fuera del caso, se suspendería todo el proceso educativo por varios meses. Eso no sería problema, porque les podrían aprobar el curso lectivo a los estudiantes, y hasta dar el Bachillerato a los que tienen que presentarlo en los próximos meses, como se hizo en 1948.

Podría establecer, el Gobierno surgido de un Golpe de Estado, un paro de la enseñanza universitaria, para evitar que la Universidad se convierta en esos días del Golpe de Estado, y en los siguientes, en la “Conciencia lúcida de la Patria”, como la llamó alguna vez el Rector Claudio Gutiérrez Carranza, e impedir que los estudiantes cierren, cada vez que se les ocurra, contra los golpistas, la autopista frente a la Facultad de Derecho.

Al suspender el curso lectivo, se analizaría por parte de los golpistas a cuales maestros, y profesores, mantener en el ejercicio de sus puestos para cuando se reanude el ciclo lectivo. Mientras tanto, hasta pueden suspender los pagos de salario y pensiones, para doblegar la voluntad de protesta y de resistencia, o establecer las tercerillas del régimen dictatorial de Tinoco. Y, al abrir el curso lectivo podrían poner oidores oficiales en las aulas, como se hacía bajo el Gobierno de Franco, en España, para ejercer control de lo que dicen los profesores.

Dependiendo cual sector religioso, o tendencia religiosa, sea mayoritario, entre los golpistas, así se apoyará, en el Gobierno del Golpe de Estado, a la Iglesia Católica o a los grupos neopentecostales. El Ministro de Educación podría ser, en este caso, un Sacerdote o un Pastor de lo más conservador  que se pueda encontrar, junto con viceministras, igualmente conservadoras, una monja o una pastora políglota con capacidad de hablar e interpretar muchas lenguas y dialectos, incluso extraterrestres.

En el Ministerio de la Mujer, o INAMU, igualmente pondrían a alguna mujer con rasgos similares, y eliminarían la Galería de Mujeres ilustres, que tienen allí, porque todas ellas de una u otra manera son contestatarias, independientes, tienen cabeza y pensamiento propio, y no solo pelo, y no convienen en el nuevo gobierno conservador estimular que las mujeres tengan igualdad absoluta con los hombres en todos los campos, ni sean modelos a seguir en los hogares y familias. Se prohibirían las minifaldas, las tangas, usar enaguas arriba de la rodilla, preferiblemente hasta el tobillo, incluso hasta para bañarse en piscinas y en el mar.

En materia de Derechos Humanos se establecería, de una vez, la salida de Costa Rica de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, y se le pediría a la Corte  que deje la sede de Costa Rica.  Se metería a la cárcel  a Elizabeth Odio y al Ministro Ventura, por haber formado de Tribunales de Derechos Humanos, que se “pasearon” en el país con sus fallos.

Del mismo modo, se podría hacer, por parte de los golpistas, campos de concentración de la población LGTBI, como se hicieron los campos de concentración, en época de la II Guerra Mundial, en Costa Rica, en el gobierno de Calderón Guardia, contra ciudadanos sospechosos de colaborar con el nazifacismo, o ser, como se decía, quintacolumnistas. En ese caso para que no contaminen…

Podrían impulsar la abolición del divorcio, que se estableció en 1888, por considerar que el matrimonio es hasta la muerte. Dependiendo del juicio religioso que se siga por los golpistas, el matrimonio se puede entender para que siga más allá de la muerte. Con ello podrían anular los matrimonios que hayan surgido de divorcios. No se reconocerían los matrimonios civiles y se obligaría a recasarse a quienes así los realizaron.

En materia educativa podrían devolverse a principios del siglo XX para establecer la educación de niños y niñas separadas, porque mantener la coeducación, cuando niños y niñas, asisten juntos a la misma aula, puede provocar que los niños tiendan a afeminizarse y las niñas a masculinizarse.  Se resolvería de esta manera también la discusión de los servicios sanitarios y baños mixtos, que puedan usar niños o niñas,  como sucede en todas partes, y en la mayoría e los hogares,  que perversa y malévolamente impulsó el diabólico Edgar Mora, aunque lo de diabólico puede ser discutible porque si no cree en Dios no cree en el Diablo.

Desintegraría el Consejo Superior de Educación porque de él forma parte  el hippie, perverso “homofílico” de Leonardo Garnier, quien es una mala influencia educativa a los escolares y colegiales. La teoría de la evolución se sustituiría por la leyenda de Adán y Eva, y el Paraíso Terrenal…Los golpistas podrían restablecer las medidas que Estela Quesada combatió, por las que le provocaron una huelga estudiantil… principalmente de colegios privados.

En materia tributaria los golpistas, que han clamado contra la Reforma Fiscal, porque no ha afectado suficiente a ciertos ricos, igual que la Junta de Gobierno podría establecer un impuesto del 10%, o más, al capital de los ricos nacionales, especialmente a los que se opongan al Golpe de Estado, y podría gravar a todas las empresas de las zonas francas, procurando que se vayan para echarle la culpa a algún factor externo. A la destrucción del aparato productivo y de la economía nacional, que pueda suceder, le echarán la culpa a los ricos y empresarios que no quieren colaborar con los golpistas, y a las políticas económicas que se ha seguido desde 1978.

Para satisfacer ciertas mafias del transporte nacional, que apoyan el Golpe de Estado, no impulsarían el tren eléctrico, ni en el Atlántico Caribe ni en el Pacífico, no impulsarían el Metro, ni el Trolebus, ni el Tranvía, y a sangre y fuego acabarían con UBER y con los taxistas informales, que son algo parecido, ni permitirían que se establezca el mototaxi.

Los golpistas valorarían salirse del Banco Mundial, del Fondo Monetario Internacional, del BID, y otros orgaismos de esta calaña, para evitar que presionen diagnosticando sobre el desarrollo económico del país y proponiendo medidas a realizar, y de la OIT, por lo menos, para no recibir malas influencias en materia laboral, trabajo decente, y de derechos sindicales.

En materia religiosa si los neopentecostales se imponen prohibirían celebraciones religiosas públicas, como la Romería de la Virgen de los Angeles, la celebración de la entrada de los Santos en San Ramón, las celebraciones regionales religiosas de Alajuelita, Nicoya, Orosí, Ujarrás y la de todos los sitios geográficos político administrativo que en Costa Rica tienen el nombre de un Santo o de una Virgen y lo celebran.

Esto es parte de lo que se juega en esta confrontación pública que hay contra el gobierno de Carlos Alvarado Quesada, por parte de quienes promueven su caída, utilizando el Golpe de Estado.

Eso es violentar el Estado, la estructura republicana liberal, el Estado de Derecho, el Estado Social de Derecho, que también se cae con el Golpe de Estado, y el Estado Social y Democrático de Derecho que hemos construido hasta hoy.

En este sentido hay que apoyar al Gobierno de la República, al Presidente de la República, y su equipo de gobierno, más allá de si nos gusta o no, de si votamos por él o no, en la primera ronda o en la segunda.

Con apoyarlo, en este momento de tensión nacional, no se renuncia a la crítica que merezca y se le pueda hacer. Los que votaron a la fuerza de su conciencia, en su favor, con más razón deben apoyarlo en este momento, porque esa conciencia que los impulsó a votar por él, también es la que está en juego.

 

Vladimir de la Cruz
Político, historiador, profesor universitario y ex embajador de Costa Rica en Venezuela. 
Fue candidato presidencial del partido izquierdista Fuerza Democrática en tres ocasiones.

Del mismo autor le podría interesar:

 

 

También podría gustarte

Comentarios

Cargando...