Las reformas al régimen municipal que pretendían la descentralización institucional y el desarrollo de nuevos procesos electorales para esta fiesta democrática se ejecutaron hace poco tiempo. No obstante, el resultado de las últimas elecciones municipales ha dado pie a diversas interpretaciones, las cuales motivan esta reflexión.
Ampliación de la base democrática. Para empezar, se debe destacar la coincidencia general de la elección popular de los alcaldes, intendentes, miembros de concejos municipales de distritos y de concejos de distrito, lo que representa una ampliación importante de la base de nuestro sistema democrático de gobierno. Como lo reconoce el último informe del estado de la nación. Se ampliaron las oportunidades del ciudadano para elegir o ser electo, en el ámbito local conforme la reforma introducida por el actual código municipal.
Participación electoral. Sobre este tema y el abstencionismos, afloran los más diversos criterios, los cuales van desde la visión catastrófica, que interpreta el fenómeno como un fracaso y una clara manifestación de la crisis en que está sumido nuestro sistema político, hasta los más optimistas y realistas que conciben aquello como un hecho explicable desde un proceso político que inicia y que requiere de nuevas condiciones para desplegar todas sus potencialidades.
La prensa y las elecciones. La globalización ha tenido la virtud de revalorar y potenciar lo local. Hay un interés en todas partes por los asuntos locales, lo cual explica el mismo interés de la prensa en el desarrollo local como variable métrica de la microeconomía. Las últimas elecciones municipales fueran objeto de una cobertura importante. La Nación, por ejemplo, desplegó una amplia labor educativa e informativa, digna de reconocer. Sin embargo, en los medios de comunicación persisten los prejuicios y subestimaciones contra el régimen municipal, los cuales se han repetido en todos los ámbitos, siendo un factor que priva la difusión de información confiable sobre problemáticas, aciertos y proyectos que dan como resultado una percepción errónea de las acciones municipales, por lo que es necesario hacer algo para superarla.
El centralismo institucional ha inhibido el desarrollo de un estilo moderno de liderazgo dentro de los gobiernos locales que solo puede abordarse por medio de una transformación descentralizadora que potencie el desarrollo local por medio de la participación comunal y un liderazgo responsable desde la alcaldía y los concejos municipales. Para este cambio la prensa juega un papel estratégico en la educación ciudadana, el señalamiento de los problemas, la búsqueda de la transparencia, así como la difusión de las decisiones, los proyectos y los aciertos municipales.
La alcaldía: valoración institucional. El país avanza en el establecimiento de un método de gestión municipal novedoso, que incluye la capacitación del recurso humano, modificación a los sistemas financieros, modernización de sus estructuras, nuevos conceptos de liderazgo para una dirección democrática, aplicación de alta tecnología y mayor profesionalismo en la ejecución de sus responsabilidades, así como una amplia participación ciudadana en procesos de planificación y fiscalización para una mayor transparencia, eficacia e impacto en el desarrollo local. La legitimación democrática con la elección del alcalde por el voto de toda la comunidad contrasta con el sistema anterior cuando al ejecutivo municipal lo nombraban entre 5, o 13 personas.
Sectores medios y gobierno local. Las elecciones municipales plantean aspectos de fondo que involucran la historia institucional y el desarrollo social del país, razón por la cual, los munícipes demandan acciones concretas y eficacia en la respuesta institucional, contraria a la percepción tradicional del estancamiento y la decadencia.. No es de extrañar que la clase media, haya sido poco amigable con las propuestas locales. Al detonar la crisis del esquema centralizado de gobierno se ha entrado en una especie de desamparo y desconcierto organizativo, que entiende la necesidad de flexibilidad y condescendencia con la necesidad de revalorar lo local, pero anímicamente permanece anclada al pasado, en el centralismo estatal.
Reforma jurídica y política. Las elecciones municipales de diciembre tuvieron la virtud de crear un consenso en todos los sectores acerca de la necesidad de impulsar la reforma electoral por la que venimos abogando diversos municipalistas. Una de las reformas más urgentes se relaciona con la fecha de la elección de alcaldes y regidores. Esta fue una importante reforma al Régimen Municipal que poco a poco comenzará a dar sus frutos.
Las últimas elecciones han venido a mostrar una recomposición de fuerzas políticas, donde el localismo y el interés particular de cada Municipio comienzan en algunos casos, a desmarcarse de las líneas políticas de los Partidos a nivel nacional. Bueno o malo, el tiempo lo dirá. La madurez de la democracia no es cosa del corto plazo.
