Angie Rojas

“El día 2 de setiembre de este presente año, á las 6 1/2 de la mañana se sintió un fuerte terremoto, que en menos tiempo de un minuto arruinó completamente los edificios de la ciudad y barrios, causando aún mayor estrago en el cuartel de San Antonio de Cot, situado en las inmediaciones del volcán llamado Irazú…. y el día 2 amaneció muy sereno y despejado; y tan luego se sintió el fuerte temblor sobrevino un viento del Levante que evitó la muerte que indispensablemente hubieran sufrido estos moradores con el polvo que de las ruinas de las casas salía…”

 

Don Cleto González Víquez

Los registros dicen que la intensidad del espasmo fue superior a VII, con una magnitud estimada Ms. 6,0 – 6,5, profundidad de 10 kilómetros, y epicentro aproximado a 20 kilómetros de la ciudad de Cartago.

Probablemente la cotidianidad y las costumbres despertaron con sus habitantes, en medio de un desayuno, en medio de una conversación, en un saludo, en medio de un camino hacia el campo, hacia la jornada laboral, lavando la ropa en los ríos, buscando leña en los senderos, amasando el pan, moliendo tortillas o tal vez en una oración y en 48 casos un último adiós.

2 de setiembre de 1841. Dia de San Antolín, la ciudad de Cartago sería interrumpida por la furia de un sismo.

Mas de 182 años han pasado, pero en menos de un minuto, cayeron los escombros, que derrumbaron la ciudad, las casitas y la serenidad con la que amanecía aquel jueves, el centro de Costa Rica.