Elizabeth Jiménez: Para el hijo de Eva

Yo he visto que el caso de tu mamá ha tenido un alto impacto en la gente, sobre todo porque ahora existen redes sociales y es muy fácil que las personas emitan su opinión sobre cualquier hecho que sensibilice o que sacuda fibras profundas.

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Elizabeth Jiménez Núñez, Abogada y escritora.

El nombre de tu mamá es muy evocador. Es corto y tiene fuerza. Habrá en el camino posibilidades de interpretar su nombre, pero sobre todo su esencia. Un sendero en el que solamente bastará alguna anécdota, una o varias personas cercanas a ustedes que te la dibujen. Que te cuenten qué le gustaba, cómo disfrutaba los pequeñas cosas; cuál era la forma en que te dormía, cuál cuento te leía en las noches y cómo encontraban ustedes dos esos momentos únicos donde ensanchaban el vínculo que los unía y que los seguirá uniendo para siempre.

Yo he visto que el caso de tu mamá ha tenido un alto impacto en la gente, sobre todo porque ahora existen redes sociales y es muy fácil que las personas emitan su opinión sobre cualquier hecho que sensibilice o que sacuda fibras profundas. Lo importante es que los hechos son solo hechos; existen motivos, circunstancias, antecedentes, errores y caminos de interpretación. Ahora lo más importante es tu bienestar, pero sobre todo mantener en equilibrio tu salud física y mental.

Conforme uno crece se da cuenta que existen ciertas cuestiones raras, —a mí en lo personal— me parecen extrañísimas. La primera de ellas es que parece a simple vista que ningún ser humano pide nacer, y como las plantitas, solo nacemos, crecemos y eventualmente morimos. Mi hijo de seis años me dice: «Mamá yo quiero ser inmortal». No sé qué te respondería tu mamá pero las mamás siempre queremos que ustedes sean felices, que se laven los dientes, que coman verdura y que den las gracias. La inmortalidad es harina de otro costal, creo que pediríamos vida para verlos crecer y dejarlos en buenas manos.

Es un proceso de altibajos el aprender a sentirse bien y pleno. Se ha discutido centenares de veces sobre el bienestar y la plenitud pero muchos concuerdan en que de vez en cuando, para sentirnos mejor debemos saber qué escuchamos y qué desechamos de lo escuchado. Hay situaciones trágicas que se convierten en temas públicos, pero muchas veces es mejor esperar y cerrar las puertas y ventanas de nuestra casa, hasta que las aguas recuperen el cauce. Estar un rato bajo el cobijo íntimo de un núcleo reducido de personas. A veces el silencio es un compañero ideal.

Hay algo que ha salvado a mucha gente de la tristeza, sobre todo del dolor que provoca. Muchos hablan de vivir día a día. Otros aconsejan vivir los instantes. Conforme el tiempo pase te surgirán preguntas y lo importante es que quienes las respondan sepan hacerlo con el acompañamiento necesario. Muchos te darán su propia versión y visión de lo acontecido, pero debes confiar en tu núcleo de confianza para evitar que otros y otras elijan la manera en que te vas a sentir. Podemos recibir muchas noticias, unas buenas y otras no tanto, pero cada acontecimiento tiene un universo propio, es necesario procesar poco a poco el pasado. Hay consecuencias que surgen por motivos ligados a los errores humanos, a las formas de crianza, a la falta de empatía. La naturaleza humana está plagada de aspectos que siguen teniendo un gran signo de pregunta.

Los niños son el futuro, ustedes son esperanza. A veces los adultos no sabemos cómo mejorar el mundo para ustedes. Hay momentos donde la gente se enoja, se sale de sus casillas y pierde el camino de regreso a casa. Hablo de la casa mental donde están almacenados nuestros pensamientos, impulsos, emociones, donde a veces media la voluntad o la parálisis, el amor o la indiferencia, lo justo o lo injusto. Sin embargo cualquier situación difícil trae consigo un propósito, quizá muchas enseñanzas. Descubrirás que existe la violencia, las malas decisiones, la agresión física y verbal. Eso se irá manifestando en el entorno, en las casas, en las situaciones, en las acciones de otros y de otras, porque los adultos también tratamos de diseñar un mundo ideal para ustedes. Cada día ustedes vienen más vivos y preguntones y observan sigilosamente!

Sé poco de tu mamá porque no la conocí, pero ahora la conoce mucha gente, —superficialmente hablando— los únicos que pueden guiarte para armar tu propio rompecabezas de vida, son aquellos que la conocieron de cerca en sus alegrías y en sus días más grises. Los que apoyaron y  valoraron su recorrido por este tierra. No sé cómo se vive, ni cuál es la fórmula,  pero te puedo decir que hay personas que dejaron un gran legado, tu mamá te dejó aquí en esta tierra y eso es maravilloso.

El Principito es la historia de un piloto que se encuentra perdido en el desierto del Sahara, después de que su avión sufriera una avería, pero para su sorpresa conoce a un pequeño príncipe proveniente de otro planeta, no te lo cuento, pero te invito a leerlo y a conocer a través de esas páginas algo de la naturaleza humana.

Sé que a raíz de lo que pasó, muchos aprendimos algo. Sé que cuando estés pensando en Eva, ella también estará pensando en vos. De vez en cuando le digo a mi hijo al oído que si tuviera que escogerlo entre miles y miles de niños, lo volvería a escoger miles y miles de veces. Y él me contesta: «yo te escogí primero». Hay muchas personas de buen corazón que en silencio se encargan de mejorar nuestro entorno. No hacen ruido y entonces a veces parece que el mal es más grande que el bien, pero no es así, ya lo irás observando con tus propios ojos.

Ve por ejemplo como existen extraordinarios corazones. Recordá las manos de Keylor Navas quien paso de un sueño a la realidad del triunfo a punta de esfuerzo; seguro ya has visto cómo defiende la portería. También habrás visto a la futbolista Shirley Cruz quien ganó dos Champions League y fue elegida como la mejor jugadora francesa en la temporada 2012-2013. Muchos pero muchos ejemplos más: los viajes al espacio de Franklin Chang. Los libros infantiles de Lara Ríos, los lugares donde el verde y el juego se mezclan, como la Sabana. Las mascaradas, los helados, las sonrisas, el mar y las palomas. Existen personas como el héroe maratonista que caminó desde la Sabana hasta su casa y decidió socorrer a una mujer que estaba siendo asaltada, perdió su vida defendiendo la vida de alguien más. Existen las letras, los fonemas, los volcanes, los deportes, las artes y los amigos. Existen los renacuajos, los caballos, las vacas, los gusanos, las lombrices, las hormigas. Existe el odio y el amor, pero el amor pesa más que el odio. Existen los problemas mentales, los vacíos, los errores, la violencia, la falta de empatía y existen las tragedias familiares que son lamentables y difíciles de procesar, pero por cada tragedia hay un rosa en la alegría de un futuro esperanzador. Existe el AMOR esa palabra intangible que permite como lo dijo Antonie de Saint-Exupéry que: «Lo esencial sea invisible a los ojos». Existís vos en medio del pasado y por encima de él. En la medida en que te permitan crecer, podrás alcanzar plenitud, entendimiento, objetividad y raciocinio. Sobre todo a través de la comprensión como vehículo llegará siempre la respuesta, quizá sea un vehículo lento pero certero. Así sabrás aquilatar la fuerza del bien aun cuando el mal haga más ruido.

 


Elizabeth Jiménez Núñez, es escritora y abogada costarricense. Egresada de la Maestría de Derecho Público en la Universidad de Costa Rica. Cuenta con una especialidad en Derecho Notarial y Registral. Realizó estudios de Literatura en la Universidad de Costa Rica. Cursó talleres de escritura creativa en el Centro de Literatura Carmen Naranjo.

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