Elliot Cohen: Feliz día Mamá

0

Elliot Cohen Riba.

Hoy es 2 de agosto, día de la Virgen de Los Ángeles. Me acordé de vos, mamá. Es tu día, el día de su santo, de María de Los Ángeles Riba Muñoz, conocida como Ángela, mi madre.

¿Te acordás cómo celebrábamos el día de la Virgen de los Ángeles? Nos íbamos todos para donde los Musmanni en el Alto de las Palomas, en Santa Ana. Allá, don Domingo preparaba espagueti a la boloñesa para un tropel de gente, que año con año, llegábamos a compartir con familiares, amigos, empleados, proveedores. No podía faltar la misa que generalmente celebraba él Nuncio en la pequeña Capilla de la casa. Era una misa de agradecimiento.

Poco antes de que murieras, esa hermosa casa, la convirtieron en un Restaurante, el Monasterio ¿Te acordás? Pues, hace unos pocos días tuvo que cerrar.

Como empresario me duele cuando un negocio tiene que cerrar porque son muchos los empleos que se pierden, muchos los sueños que no llegan a realizarse. Pero hoy, hoy, estoy particularmente triste porque no es uno, sino muchos los negocios que han tenido que cerrar en esta Costa Rica, la tuya y mía, la nuestra, la que tanto amamos.

Hace unos días un hombre desesperado se desnudó en media calle. Hay temor, hay angustia, miedo.

La muerte disfrazada de COVID 19 ha tomado el lugar de los carros y muchos, muchos ticos, tienen que salir a sus trabajos porque si no lo hacen pueden perder sus casas o, peor aún, no tienen con que comprar alimentos y medicinas para sus seres queridos. Se la tienen que jugar. Para muchos, la mayoría, no hay opción. Por eso la desesperación.

Esto que te voy a contar no me lo vas a creer mamá, pero es la verdad. No hay romeros. No hay nadie caminando hacia Cartago. Nos hemos tenido que quedar en nuestras casas.

No es que los ticos han dejado de creer. Siguen esperanzados en los milagros de la negrita pero, mamá, así como no se pueden abrir los restaurantes, los salones de belleza, las librerías, las ventas de carros, motos o bicicletas, tampoco se puede hacer la Romería. No podemos ir a los estadios a ver a nuestra lija jugar.

Las escuelas están vacías y los hospitales llenos. Da miedo. El País esta patas p`arriba. El mundo esta patas p`arriba.

Al mediodía, las familias se agrupan alrededor de los televisores para oír al Ministro de Salud quien nos da el número de contagiados, hospitalizados, y, si mamá, de muertos.

Te acordás cuando nos sentábamos alrededor de la tele para ver las olimpiadas. Nunca olvidaré, mama, a todos, boquiabiertos, cuando Amstrong piso la luna por primera vez. Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad. ¿Será? Hoy hasta dudo que si eso es progreso. En medio de esta pandemia me preguntó si este mundo esta cómo está por culpa de esa sed de conquista que tenemos los seres humanos. ¿Para que?

La Costa Rica que nos diste esta agonizando. El ICE, del que papá estaba tan orgulloso, esta quebrado. Los viejitos que aún viven y los que ya estamos cercanos a pensionarnos parece que no tendremos, mes a mes, el fruto de nuestro esfuerzo.

El país, esta mal, muy mal. Lo peor, mamá, es que ya los ticos no somos como antes, que va. Dejamos de discutir, de proponer, de convencer, ahora nos peleamos.

Tengo un chat con los compañeros de la Escuela, vieras que bonito pero, a veces se arman unos pleitos como los que se armaban a la salida de la escuela, a puño limpio, solo que ahora son virtuales.

¿No sabes que es un chat? Perdoná, pero es algo que usamos para relacionarnos por medio del celular, el teléfono que crees que es un inalámbrico pero mucho más potente. (Por más que lo intenté nunca logré explicarle que eran diferentes).

El caso que por medio del chat, nos relacionamos. Todos tenemos chat, con las familias, con los compas del cole, de la U, del brete, de la iglesia, del partido, del equipo, del etcétera. Todos tenemos nuestros chats. Triste, pero vieras los pleitos que se arman. Lo mas triste es que solo quejas se oyen. Parece que creen que quejándose se arregla todo.

Ah mamá, si vos te hubieras quejado por todo lo que pasaste….

Es que ahora mamá, con las redes sociales, podemos opinar. ¡Qué gran privilegio más mal aprovechado!

Si, es que en lugar de usarlo para construir lo usamos para destruir.

Por primera vez mamá, tengo un Presidente que es menor que yo. Yo no voté por él pero me acuerdo que vos y papá me enseñaron que una vez electo era mi Presidente, el señor Presidente.

Pero mamá, este Presidente, es diferente. Así como todos debemos de verlo como nuestro presidente, el debería de vernos, a todos, como sus ciudadanos y no, nos ve diferente, como por encima del hombro. Imagínate mamá que no ha llamado a ningún ex Presidente a conversar. En medio de esta crisis necesitamos a todos pero él, nuestro Presidente, cree que puede solo y eso, mama, es lo que mas me asusta. Con tanta gente brillante en Costa Rica que podría echarle una manita.

Me preocupa, no porque no sea capaz, sino, porque no tiene la humildad que un liderazgo como el que Costa Rica necesita, exige. Vieras como oro porque esa soberbia desaparezca. Es lo único que se me ha ocurrido hacer así que eso hago. Orar. Eso lo aprendí de vos, cuando te preguntaban cómo habías hecho para superar la muerte de cuatro hijos en un incendio siempre contestabas orando. En esas estamos en casa, encerando y orando para que Costa Rica vuelva a ser grande otra vez.

Aquellas grandes ideas que hicieron a Costa Rica enorme ya no se volvieron a oír, desde hace buen tiempo para acá, parece que los gobiernos recientes no piensan más allá de las próximas elecciones. Ideas geniales cómo abolir el ejercito, dedicar nuestra territorio a la conservación para que las generaciones futuras tengan aire que respirar, la educación gratuita y obligatoria, la U buenas y baratas, un teléfono en cada rincón del País, luz y agua para todos y, como se me va a olvidar Para que violines sin tractores. Y el Seguro mamá, vieras lo orgullosos que estamos los ticos con la Caja y su gente.

Pero lo triste, es que la oposición esta igual de calculadora. Estoy por patentar una calculadora electorera, finalmente me haría archimillonario, porque aquí me lo comprarían todos los polititicos. Todo se hace con calculo político electorero. El dios de los políticos es el Voto y no el País. Que triste.

Pero aún más triste, somos los ciudadanos, que nos hemos atrincherado en posiciones inamovibles. Defendemos lo indefendible. En lo político nos hemos vuelto tan apasionados como en el futbol, donde menudos y morados, nacimos y morimos, lo qué pasa es que con el País no se juega. La patria mamá, no es para mejenger. Tenemos que tomárnosla mas en serio.

Y mamá, nos dan las Redes Sociales, y muchos las usan para chotear, serruchar el piso, calumniar, injuriar y, créeme, cero propuestas. Son pocos los que proponen soluciones ante un problema enorme que estamos enfrentando.

Mea culpa. Ustedes me dejaron una Costa Rica maravillosa y yo, deje que se perdiera. Me preocupe por los míos y me olvide del País. Cada cuatro años emitía un voto y con eso cumplía. Que estúpido que fui. Debí hacer más. Pude involucrarme más pero no lo hice. Mea culpa. La pandemia es de ahora pero el País estaba enfermo mucho antes y no hice nada.

Pero bien me lo enseñaste, vos y papá, el mejor momento para empezar a hacer lo correcto es ahora.

Tengo las redes sociales y las voy a aprovechar. Empezaré diciendo a los políticos nuestros, de todos los bandos, que esta Torta necesita huevos.

Le pediré al señor Presidente, con respeto, como vos me enseñaste, que por favor, pida ayuda. Que estamos en crisis, que es tiempo de sumar y no de restar.

A la oposición le pediré que no es tiempo para hacer oposición. Es tiempo de sumar, no de restar. Que esta torta necesita huevos.

Por mi parte mamá, haré lo que me enseñaste amar. Usare las redes sociales para aplaudir e inspirar, nunca para señalar y menos para hundir.

Por mi parte mama, haré lo que papá me enseño, trabajar. Usare mis talentos para conservar empleo y generar riqueza para mis colaboradores y los míos.

El otro día les compartí a mis compañeros de la Escuela una cita de Sócrates que me encontré por ahí que decía El secreto del cambio es enfocar toda su energía, no en lo que esta mal o viejo, sino en la construcción de lo nuevo. Eso haré.

Mamá, me tengo que despedir con otra mala noticia. No podremos reunirnos los hermanos para celebrar el día de la madre. Estaremos confinados con nuestras esposas e hijos, porque peligra la salud nuestra, de todos los ticos.

Usaré ese día, como hoy para recordarte. Para orar por nuestros gobernantes y nuestras familias. Para intentar hacer más por esta Madre enferma, mi MADRE PATRIA.

 

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...