(Washington DC) – Más de tres de cada cinco personas que respondieron a una nueva encuesta en 26 países se oponen al desarrollo de sistemas de armas que seleccionan y atacan objetivos sin intervención humana, dijo hoy Human Rights Watch.

La encuesta llevada a cabo por la empresa de investigación de mercado Ipsos fue encargada por la Campaña contra los Robots de Combate, que coordina Human Rights Watch, y se realizó en diciembre de 2018. El 61% de los encuestados dijo que se oponían al uso de sistemas de armas letales autónomas, también conocidas como armas totalmente autónomas, mientras que un 22 por ciento apoyaba ese uso y un 17 por ciento dijo no estar seguro. En un sondeo casi idéntico realizado en 23 países por la misma compañía en enero de 2017, el 56 por ciento se opuso, el 24 por ciento no se opuso y el 19 por ciento dijo no estar seguro.

“La opinión pública se está fortificando contra la posibilidad de armas totalmente autónomas”, dijo Mary Wareham, directora de incidencia de la división de armas de Human Rights Watch y coordinadora de la Campaña contra los Robots de Combate. “Es necesario un liderazgo político audaz para crear un nuevo tratado que prohíba de manera preventiva estos sistemas de armas”.

La reunión anual de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales (CCAC), celebrada en Ginebra, decidió en noviembre de 2018 continuar las conversaciones diplomáticas sobre robots asesinos sin un objetivo u calendario claro para negociar un tratado, poniendo en evidencia por qué es tan urgente una nueva vía para prohibir estas armas antes de que se vuelvan operativas, señaló Human Rights Watch. En noviembre, el secretario general de la ONU, António Guterres, calificó los sistemas de armas letales autónomas como “políticamente inaceptables y moralmente repugnantes” e instó a los Estados a prohibirlos.

La encuesta de Ipsos de 2018 utilizó grupos de 500 a 1.000 personas encuestadas en cada país. La oposición más fuerte se vio en Turquía (78%), Corea del Sur (74%) y Hungría (74%).

La oposición es fuerte tanto entre las mujeres (62%) como entre los hombres (60%), aunque los hombres son más proclives a estar a favor de estas armas (26%) en comparación con las mujeres (18%). La oposición aumenta entre las personas de mayor edad: los más críticos tienen edades desde los 50 a los 64 años (68%).

La encuesta de Ipsos de 2018 también les preguntó a quienes se oponen al uso de los robots asesinos qué es lo que más les preocupaba. Dos tercios (66%) respondieron que los sistemas de armas letales autónomas “cruzarían la línea de lo moral porque las máquinas no deberían poder matar”. Más de la mitad (54%) dijo que  “sería imposible asegurar la rendición de cuentas de estas armas”.

En la reunión de noviembre, los gobiernos acordaron continuar las conversaciones diplomáticas sobre sistemas de armas letales autónomas en 2019. Pero la decisión no reflejó la opinión de la mayoría de las naciones presentes en la reunión de que los Estados deberían iniciar negociaciones formales para un tratado legalmente vinculante. Las reglas de la reunión, que permiten que un solo país pueda frustrar cualquier acción por parte de la mayoría de los países, permitieron que Rusia bloqueara el inicio de las negociaciones y redujera la cantidad de tiempo dedicado a las conversaciones este año.

Rusia, Israel, Corea del Sur y Estados Unidos indicaron en la reunión que no apoyarían las negociaciones para un nuevo tratado. Estas naciones y China están invirtiendo significativamente en armas con niveles decrecientes de control humano en sus funciones críticas, lo que aviva los temores de su proliferación generalizada y una carrera armamentística.

Desde 2013, 28 países han pedido la prohibición de armas totalmente autónomas. El Salvador y Marruecos agregaron sus nombres a la lista durante la reunión de noviembre. Austria, Brasil y Chile propusieron formalmente la negociación urgente de “un instrumento legalmente vinculante para garantizar un control humano significativo en las funciones críticas” de los sistemas de armas.

Los fracasos anteriores de la Convención sobre Ciertas Armas Convencionales para detener el sufrimiento humano causado por las minas terrestres antipersonales y las municiones en racimo dieron lugar a procesos diplomáticos externos que crearon tratados vitales para prohibir las armas. Esos tratados fueron el resultado de asociaciones entre países de ideas afines, organismos de las Naciones Unidas, el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) y coaliciones específicas de organizaciones no gubernamentales. La falta de acuerdo entre los Estados con armas nucleares para el desarme llevó a otros países a crear el Tratado de 2017 sobre la prohibición de las armas nucleares a través de la Asamblea General de la ONU.

Los países y otras entidades responsables no deberían dudar en respaldar y trabajar por una prohibición de las armas totalmente autónomas, dijo Human Rights Watch. Por ejemplo, en junio, Google emitió un conjunto de principios éticos, incluida la promesa de no “diseñar o desarrollar” ningún tipo de inteligencia artificial para emplear en armas.

La Campaña contra los Robots de Combate, de la cual Human Rights Watch es cofundadora, es una coalición de rápido crecimiento formada por 88 organizaciones no gubernamentales de 50 países, coordinada por Human Rights Watch, cuyo objetivo es prohibir de forma preventiva las armas totalmente autónomas. La campaña ha estrenado un nuevo sitio web para reemplazar el que utilizaba desde su lanzamiento en 2013.

“La encuesta de Ipsos muestra que las expectativas públicas están aumentando para que los gobiernos consideren seriamente la amenaza de las armas totalmente autónomas y estén dispuestos a tomar medidas enérgicas para conservar el control humano sobre el uso de la fuerza”, dijo Wareham. “La seguridad del mundo y el futuro de la humanidad dependen de que se logre una prohibición de los robots asesinos”.

Para más información detallada sobre la encuesta, véase a continuación.

Análisis adicional de las encuestas de Ipsos sobre robots asesinos

Oposición general a los robots asesinos en 2018

La encuesta Ipsos 2018 se realizó en 26 países: Argentina, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, China, Colombia, Francia, Alemania, Gran Bretaña, Hungría, India, Israel, Italia, Japón, México, Países Bajos, Perú, Polonia, Rusia, Sudáfrica, Corea del Sur, España, Suecia, Turquía y Estados Unidos. La encuesta de Ipsos de 2017 se llevó a cabo en 23 de estos países, pero no en Colombia, Israel o Países Bajos.

La encuesta de 2018 revisó ligeramente la pregunta de la encuesta anterior y establece:

La Organización de las Naciones Unidas está revisando las consecuencias estratégicas, legales y morales de los sistemas de armas letales autónomas. Estos sistemas de armas serían capaces de seleccionar objetivos de manera independiente y atacar esos objetivos sin la intervención humana. Por lo tanto, son diferentes de los “drones” de hoy en día, en los que los humanos seleccionan y atacan los objetivos. ¿Cuál es su postura con respecto al uso de tales sistemas de armas letales autónomas en una guerra?

En los 26 países encuestados en 2018, el 61 por ciento de los encuestados se opuso a los robots asesinos, mientras que el 22 por ciento no se opuso, y un 17 por ciento dijo estar inseguro o indeciso.

De los que expresaron una opinión, casi el triple de los encuestados dijeron que se oponían a los robots asesinos que a los que no se oponían.

La mayoría de los encuestados en 20 países dijeron que se oponían a los robots asesinos. En 15 de esos países, el 60 por ciento o más se oponían: Turquía (78% en contra), Corea del Sur (74%), Hungría (74%); Colombia (73%); Alemania (72%); Suecia (71%), Holanda (68%), España (65%), Perú (65%), Argentina (64%), México (64%), Bélgica (63%), Polonia (62%), Canadá (60%), y China (60%).

Cabe destacar que la mayoría se opusiera a los robots asesinos en Rusia (59%); el Reino Unido (54%); y EE.UU. (52%). Estas naciones a menudo se identifican como las más favorables a las armas totalmente autónomas y han tratado de obstaculizar la prohibición de dichas armas.

Los únicos países donde la mayoría de los encuestados no se opusieron a los robots asesinos fueron India (37%), Israel (41%), Brasil (46%); y Japón (48%).

Cambios en la oposición a los robots asesinos de enero de 2017 a diciembre de 2018

En los 26 países encuestados en 2018, el 61 por ciento de los encuestados se opusieron a los robots asesinos, en comparación con el 56 por ciento de 23 de los mismos países en 2017.

De los 23 países encuestados en 2017 y 2018, la oposición a los robots asesinos aumentó en 14, aunque algunos de los aumentos están dentro del margen de error.

Los mayores incrementos en la oposición se registraron en: China (24 puntos porcentuales); Turquía (21 puntos porcentuales), Francia, Polonia, Hungría (13 puntos porcentuales en los tres casos) y Corea del Sur (12 puntos porcentuales).

También se vieron aumentos en Suecia (9%); EE.UU. (7%); Alemania (7%); India, Canadá, Italia, Australia y Bélgica también experimentaron incrementos, aunque estuvieron dentro del margen de error.

De los nueve países donde disminuyó la oposición, el cambio fue de solo un 1 por ciento o 2 por ciento en cinco de los países. Las únicas disminuciones sustanciales en la oposición se vieron en Rusia (10%) y Brasil (6%). Sudáfrica y Japón registraron disminuciones, pero estaban dentro del margen de error.