Walter Coto Molina, Ex Directivo del BCCR, Ex Diputado y Presidente de la Asamblea Legislativa, Ex candidato presidencial, académico y empresario

Desde prácticamente los inicios de este medio Walter Coto Molina, reconocido político y empresario nacional, ha sido colaborador constante de este medio, comentando temas de actualidad y compartiendo interesantes documentos y propuestas de su autoría.

Ahora llegó el momento que nos comparta sus propuestas y anhelos de progreso de Turrialba, la tierra de su corazón, ideas plasmadas en su último libro: “La Nueva Turrialba, veinte ideas para el desarrollo del Cantón”.

Dicho esto, por favor bienvenido a La REvista, pónganos en contextos y cuéntenos de que trata su libro sobre Turrialba.

Así es. En efecto en enero del 2024 salió impreso este pequeño libro con el propósito de proponer y contribuir con un concepto nuevo para el desarrollo de mi tierra natal, y con 20 ideas concretas que podrían usarse por parte de los responsables políticos,  y de las organizaciones sociales para impulsar la prosperidad del Cantón de Turrialba.  Pensé que era un deber ciudadano compartir mis preocupaciones, especialmente con las nuevas autoridades locales que surgieran de las elecciones municipales de febrero 2024.

¿Qué es la Nueva Turrialba, en qué consiste, conforme a lo que usted ha logrado conceptualizar en momento presente?

LA NUEVA TURRIALBA  es un concepto que se me ocurrió años atrás concretamente después de las gravísimas inundaciones del 2021, para impulsar una idea y un paradigma de desarrollo local renovado, es decir diferente a los enfoques que se han venido contemplando tradicionalmente en el pasado. En muchas de mis intervenciones en la radio Cultural de la localidad, en la Universidad de Costa Rica, en las sesiones del Consejo Municipal, y en conversaciones con los diputados de la zona consta mi insistencia en la necesidad de que  adoptemos como parte del futuro el concepto de la Nueva Turrialba. Creemos que poco a poco hemos ido sensibilizando a las autoridades, a los representantes,  y a la ciudadanía en general con este cambio conceptual. Incluso los diputados de la zona como don Alejandro Pacheco y Rosaura Méndez, se han apropiado de la Nueva Turrialba, y  muchas de las ideas que se plantean, ya las han estado trabajando en algunas de las propuestas, como por ejemplo la idea de un Teleférico contenida en la página 93 del Libro, lo cual es muy edificante, pues uno siempre escribe con la esperanza de que se siembre y haya cosecha.

La Nueva Turrialba lo que plantea es un desplazamiento y un desarrollo paulatino de la ciudad hacia los territorios en poder el CATIE y del IICA, que son seguros, en virtud de que la ciudad de Turrialba se encuentra en un serio peligro, con una amenaza muy grave, de color rojo, según los estudios de la Comisión Nacional de Emergencia, que podría producir un desastre enorme con pérdida de vidas, sobre todo con los efectos del cambio climático. El IICA recibió del Estado Costarricense gratis mil hectáreas hace más de 70 años, y de ese número, hay al menos doscientas o más,  que no está siendo productivas, y que podrían regresar a la comunidad bajo una negociación de un ganar – ganar, sea por medio de compra usando fondos verdes y de cambio climático, o por canje con alguna institución del Estado, o simplemente por donación.  En esas tierras podría construirse de modo planificado y mediante un diseño previo,  la Nueva Turrialba, y se podría tener una ciudad segura, sostenible y resiliente.

En el libro usted plantea un perfil de la nueva ciudad. ¿Cuáles son los elementos principales?

Lo que plantea el libro es un nuevo desafío del desarrollo de nuestras ciudades, en este caso de la ciudad de Turrialba. Una vez que las tierras sean adquiridas para la comunidad habría que diseñar su construcción. Y ahí hay muchos sueños que se plantean en el libro, como por ejemplo,  que toda la nueva ciudad se desarrolle solo con energía solar, Turrialba tiene mucho sol, y sin cables aéreos, que haya un espacio también  para una pequeña ciudad administrativa donde esté la institucionalidad local , municipalidad, bomberos, tránsito, policía, cruz roja, Agricultura, el Patronato de la Infancia, el SINAC, el IMAS, entre otros, instituciones que hoy tienen infraestructuras que alquilan y cuyas condiciones son deplorables. Una ciudad que tenga 20 o más hectáreas en el centro, que sean verdes, una especie de gran sabana con árboles de la región, canchas, espacios peatonales, quioscos distritales, lugar para el dialogo de vecinos y el ejercicio físico, anfiteatro para presentaciones artísticas al aire libre, en fin, un pulmón interno de aire fresco y bocanadas espirituales y físicas. Una ciudad que tenga espacios para una zona franca de empresas de alta tecnología que no necesitan mucha área por la investigación intensa que realizan. Un espacio para vivienda vertical cuidando el entorno para ir trasladando primero a las familias que viven en altas condiciones de riesgo al margen de los ríos, y posteriormente para desarrollar vivienda para los habitantes que urgen de un techo decente.  Una ciudad que sea un centro vivo de generación de empleo, comercio, hoteles, tiendas, talleres, pymes de toda naturaleza, en fin se trata de una ciudad ejemplar por haber sido planificada, con regulaciones previas, que sea un espejo para muchas ciudades del país y de la región. Las ciudades bien planificadas por el Estado son luego desarrolladas por la empresa privada. El desarrollo del futuro de la ciudad de Turrialba es hacia el sur este, y es mejor hacerlo bien.

Usted plantea que la Nueva Turrialba es mucho más que la extensión de nuevas tierras para la ciudad.

Correcto. No se trata de quitarle tierras al IICA como dueño y al CATIE como usufructuario. Se trata de convencer a la comunidad de que ese paso es necesario cuando se mira el futuro, y a esas instituciones que colaboren abriéndose a una negociación con la comunidad que los ha albergado como sus vecinos respetables. Lo que debe haber esa una simbiosis inteligente de intereses en el marco del Estado de Derecho. LA NUEVA TURRIALBA  que planteo está conformada no solo por el desarrollo paulatino de la nueva ciudad hacia un territorio seguro, sino por el desarrollo de proyectos cantonales, es decir más allá de las necesidades de la ciudad, y que conforman un  ramillete de oportunidades para incidir sobre la totalidad del Cantón. Por eso en el libro propongo veinte ideas como por ejemplo, los Condominios Agrícolas, la Casa de las Artes, la Ruta del Queso, el Tratamiento de la basura usando la tecnología del plasma, la zona franca para empresas de alta tecnología, un Tranvía que articule la ciudad con el Nuevo Hospital y la futura ciudad, el mejoramiento continuo  de los cauces, la formación de nuevos liderazgos para garantizar calidad de representación, el encadenamiento de las pymes, Turrialba como un gran destino turístico nacional e internacional, la insistencia en mejorar el acceso de la carretera principal hacia San José y hacia el Caribe,  la construcción de un teleférico y otras. Turrialba para prosperar tiene que producir oportunidades empleo  por medio de la generación de empresas productivas y de inversión pública y privada. El desafío es ser creativos, cambiar paradigmas, estar unidos, tener luces largas.

De todas esas ideas hay dos que llaman la atención; la construcción de un gran teleférico, y creación de un quebrador y planta de asfalto en alianza publico privada para los caminos del cantón.

Sí, la idea del Teleférico la vengo promoviendo hace varios años en diferentes espacios y está en el libro. Algunos la han considerado una de mis locuras o al menos una de mis travesuras. Tal y como la he visualizado se trata de una gran teleférico que arranque en la ciudad de Turrialba, donde se posible al menos un parqueo de unos mil vehículos y se dirija hacia las faldas del Volcán Turrialba y de ahí baje hasta Guápiles. Así podría pasarse por las alturas y por los llamados bajos del Volcán de la meseta al Caribe. Desde luego habría en el trayecto  algunas paradas para quienes solo puedan viajar a las faldas del Volcán y regresarse o para quienes puedan disfrutar de restaurantes y cafeterías que podrían establecerse en el trayecto, e incluso podría dar movilidad también a los vecinos de la zona norte por medio de este sistema de transportación. Me imagino el flujo de turistas nacionales e internacionales que podría generar un teleférico con esas características. Sería sin duda un atractivo especial. Hay muchas experiencias en el mundo de esta naturaleza, y me encanta y agradezco a los diputados de la zona que ya han contactado algunas personas que puedan dar consejos y asesorías relacionadas con este proyecto concreto. Entre todos es posible. Sé que el nuevo Alcalde don Carlos Hidalgo es un pro activo en este tipo de iniciativas, así también los nuevos miembros del Consejo Municipal, y ellos deberían asumir el liderazgo de estas ideas y otras,  a la par de los diputados y del Gobierno y de organizaciones locales como la Cámara de Comercio y la de Turismo.

En cuanto a la otra idea que Usted menciona es muy importante porque la piedra del río Turrialba está considerada una de las mejores piedras para usar en quebradores que generen material para carreteras. La materia prima está amontonada en el río, hay ahí una riqueza inmensa que podría usarse montando un quebrador y una planta de asfalto y con ello se podría dar mantenimiento a cientos de kilómetros del cantón y construir calles asfaltadas, y vender materiales a  otros municipios cercanos.  Solo se requiere una empresa mixta público privada para concretar esa idea en un proyecto.

Finalmente, don Walter ¿cómo ha sido recibo su libro con todas esas ideas?

Creo que el reto es siempre convencer de que las ideas son buenas y viables. La dificultad es que a menudo en Costa Rica y en el caso también de Turrialba,  uno se encuentra  con líderes y gente  que solo ven para cuatro años y menos. Claro que hay que atender las necesidades del presente, y en eso estamos todos de acuerdo, pero hay también que crear nuevas ideas para ir construyendo el presente del futuro que vendrá. También hay egos. En general romper paradigmas, hacer propuestas novedosas es siempre un desafío. En este caso, la NUEVA TURRIALBA que concebimos en julio del 2021 va avanzando en el imaginario, y quizás un día sea la realidad que soñamos. Así pasó  hace más de 50 años siendo yo Presidente de la Asociación de estudiantes universitarios Turrialbeños, cuando luchamos junto al diputado Rogelio Carazo y el  Municipio, por descentralizar la Universidad de Costa Rica y llevarla a Turrialba, y logramos que el IICA nos diera terrenos para albergar la sede de la Universidad.

El libro ha sido muy bien recibido por la comunidad y cuando uno escribe,  es con la esperanza de que los que están en los centros de decisión política y comunal se apropien de  las ideas que crean que sirven. Es  un apostolado. Es mi manera de contribuir. Si estamos unidos y todos nos respetamos en mis tierras pueden hacer muchas cosas.

 

Walter Coto

Por Walter Coto

Es Abogado, catedrático, ha sido Secretario General del PLN así como Diputado, Presidente de la Asamblea Legislativa y aspirante a la Presidencia de la República.