• Detalló que la afectación de un fuerte movimiento telúrico en San José tendría una alta afectación productiva, dada la dependencia económica del país en el GAM.
ICE, octubre 2017 – Oficina de Prensa
Para reducir la vulnerabilidad ante un terremoto, es prioritario mejorar la gestión del riesgo y la evaluación ingenieril de edificios, casas y puentes antiguos, así como el reforzamiento antisísmico en Costa Rica.
Así lo advirtió el coordinador de Amenazas y Auscultación Sismológica y Volcánica del ICE y experto de la Red Sismológica Nacional, Guillermo Alvarado, quien este lunes brindó una charla sobre “Terremotos en México: enseñanzas hacia nuestro contexto sismológico y vulnerabilidad sísmica”.
Manifestó que “en Costa Rica no se visualiza que ocurra lo acontecido en la capital mexicana, pues ahí influyeron condiciones particulares del territorio, como el estar asentada sobre los sedimentos de un antiguo lago, lo cual provoca un fenómeno particular geológico de amplificación sísmica que generó mucho daño”.
Sin embargo, dijo, “Costa Rica es un país geológica y hidro-meteorológicamente muy activo, donde ha habido un crecimiento urbano y turístico desordenado y sin mucho control de las municipalidades u otras entidades, que ha incrementado la vulnerabilidad ante eventos sísmicos”.
Agregó que la alta dependencia económica del país con el Gran Área Metropolitana podría provocar una gran afectación productiva, en caso de un terremoto en la ciudad de San José, como lo señala el escalafón global de ciudades bajo riesgo Mind The Risk, de la reaseguradora Swiss Re.
Si bien los terremotos en Costa Rica hasta ahora han cobrado menos de 750 víctimas en 500 años —cantidad similar a las muertes ocurridas por accidentes de tránsito en dos años—, sí han generado pérdidas económicas considerables, explicó.
Destacó que si una obra está bien construida (materiales adecuados, seguimiento de los códigos y reglamentaciones ingenieriles) y en sitios geológicamente seguros (no propensos a licuefacción, deslizamientos, crecidas post-sísmicas, tsunamis), las posibilidades de daños y pérdidas humanas se reducen considerablemente.
“Columnas cortas, pisos falsos, fallo de fachadas, materiales no adecuados con las especificaciones, asimetría, agregados, son comunes denominadores en los daños registrados en los terremotos”, detalló.
En la disertación de este lunes, se abordaron aspectos sismo tectónicos y daños en infraestructura ocurridos durante los dos eventos telúricos ocurridos recientemente en México. También se hizo una extrapolación sobre lo que puede esperarse en el caso del contexto costarricense, y las medidas preventivas y educativas que es importante fortalecer en la población.

Oficina de Prensa 2000-1743
