Fabiola Castillo Hurtado: 5 razones para considerar la educación Internacional una escuela para la vida

“La educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad humana y el fortalecimiento del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales; favorecerá la comprensión, la tolerancia y la amistad entre todas las naciones y todos los grupos étnicos o religiosos (…).” Art. 26, declaración de Derechos Humanos, 1948

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Fabiola Castillo Hurtado

El derecho a la educación es un derecho humano fundamental para los seres humanos y cada vez queda más en evidencia su importancia, no únicamente para el desarrollo económico de nuestras poblaciones y naciones pues ciertamente eleva el potencial de nuestro capital humano, sino por el aporte fundamental para formar seres humanos más empáticos, conscientes de su entorno y con mentalidad de crecimiento.

La semana Internacional de la educación (International Education Week 2020, o IEW por sus siglas en inglés) es una iniciativa en conjunta liderada entre los departamentos de Estado y de Educación de Estados Unidos para promover el intercambio educativo y cultural entre las naciones.

En ocasión de dicha semana ocurrida entre el 15 al 19 de noviembre este 2020, en este artículo mencionaremos cinco de las principales razones para reconocer porqué la educación, y en especial, la educación internacional se convierte en más que en un peldaño académico con el que puedes acumular títulos, sino en una escuela para la vida que nos forme en mejores personas. Ojalá estas líneas sirvan de motivación, principalmente a aquellos, principalmente adolescentes y jóvenes, que quieran hacer suya la meta de perseguir una educación internacional.

  1. Consciencia Cultural:

Partamos definiendo la consciencia como el conocimiento de nuestra misma persona. Estudiar en otro país que no es el de tu nacimiento, implica estar expuesto, no solo a la diversidad de un nuevo y antes impensado mundo, sino, exponer tu mundo a otros. Sin temor al equívoco, el estudiante extranjero será objeto de la curiosidad de los lugareños y es en ese momento cuando habrá que ser capaz de responder preguntas como: ¿Cómo es tu país? ¿Dónde está ubicado? ¿Cómo son las personas en tu país?, etc.

El estudiante internacional deberá en ese momento, hacerse primero esas preguntas a sí mismo y desarrollar una manera de compartir su respuesta con los curiosos. Esto es sin duda primeramente un proceso de introspección que permite ejercitar y expresar constantemente las ideas que tenemos del lugar de donde somos, lo que nos diferencia y hace únicos, lo que quisiéramos que los demás supieran acerca de nuestro país, etc. Te has detenido a pensar antes ¿Cuántas veces te has parado a preguntarte estas cosas sobre tu lugar de origen? Y ¿Qué responderías vos?

  1. Mentalidad Global y redes:

Como bien mencionamos en el primer punto, implica estar expuesto a una cultura seguramente diferente a la nuestra, conoceremos personas que nos regalarán nuevos puntos de vista acerca de temas de los que pensábamos ya haberlo escuchado todo.

Lo importante acá es mantener una actitud curiosa, una escucha activa y una mente abierta que nos permita comprender que puede haber muchísimas concepciones y posturas distintas, muchas maneras de vivir la vida y que todas ellas hacen del mundo en que vivimos, más rico y variado. Esa es la belleza de la diversidad cultural y definitivamente poco a poco hará que el estudiante piense, se interese y se informe de lo que sucede más allá del entorno inmediato.

Al mismo tiempo y no menos importante, esta experiencia de intercambio cultural hace que muchas veces se desarrollen conexiones duraderas entre las personas, proveyendo una red de contactos y amistades mucho más amplia y variada de la que la persona puede hacer uso y aprovechar positivamente en el futuro. En un mundo que a cada segundo se globaliza o se interconecta más, esto es una oportunidad invaluable.

  1. Multilingüismo:

Mucho se debate acerca de las ventajas de aprender un nuevo idioma para el desarrollo cognitivo y profesional de las personas y en definitiva es innegable que tener disponible más de un idioma para comunicarse, impactará tu desarrollo profesional y académico, sin embargo, dejaremos eso de lado e iremos más allá para hablar sobre su impacto social y para la vida.

De acuerdo con el Observatorio Europeo del Plurilingüismo, febrero 2015, aprender otra lengua implica tener más oportunidades de establecer relaciones con personas cuyas perspectivas son diferentes a las nuestras, así como apreciar la pluralidad del mundo (…).

El multilingüismo es una característica del mundo globalizado. Aprender un nuevo idioma va más allá de obtener vocabulario y conocimiento gramatical o dominar la pronunciación correcta. La mayor ventaja de un nuevo idioma es el poder comprender de manera más acertada, lo que expresan otras personas y poder acercarte un poco más a su cultura y realidad. Alguien dijo que cada idioma te regala una nueva vida.

  1. Capacidad de adaptación:

Nuestro mundo es siempre cambiante. Y probablemente este 2020 nos ha dejado bien claro ya que nuestras circunstancias y planes pueden ser modificadas de un momento a otro y sin aviso previo. La capacidad de adaptación se convierte pues en una herramienta vital que nos permitirá seguir adelante, tal como lo han hecho las generaciones que nos antecedieron.

Estudiar en otro país, significa exponerse a diferentes conjuntos de situaciones, reglas, convenciones que pueden ir desde el cambio de clima, atuendo, construcciones sociales, gestos que podrían ser entendidos diferente, oferta alimenticia, horarios y costumbres… Se trata de esperar lo inesperado, esto permitirá al estudiante ser mejores solucionadores de problemas, personas sin prejuicios dispuestas a asumir riesgos, con capacidad de innovación y de ofrecer soluciones.

  1. Confianza y mentalidad de crecimiento:

El quinto punto que mencionaremos en este artículo es para posiblemente uno de los más importantes.

Los estudiantes internacionales muchas veces deben ser más independientes al estar en un entorno lejos de casa, esto desarrolla mucho su autonomía y les obliga a desarrollar capacidades que, de estar en casa, probablemente podrían posponer. Estas experiencias en su conjunto generan más confianza y una autoestima más alta, por lo que se desenvuelven mejor en sus estudios y en su vida personal.

Una persona que cree en sí misma es capaz de aventurarse a nuevos retos, emprender grandes proyectos y perseverar en la búsqueda permanente de mejora propia. Y eso, es una capacidad invaluable para la vida misma.

Al final de cuentas, lo importante es reconocer a la educación como más que el proceso de enseñanza – aprendizaje para la adquisición de conocimientos académicos y habilidades técnicas y atrevernos a verla, como esa herramienta transformadora y poderosa que tenemos para modificar nuestro entorno, pues se basa en la premisa que sitúa al ser humano como un ser que no deja de crecer y mejorar.

La educación internacional es más que un viaje recreativo o una experiencia aventurera en la vida de un aprendiz, es más bien una experiencia de crecimiento en todo sentido, un hito importante y permanente en la vida de una persona.

 


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