Fabrizio Fonseca Pérez.

En una odisea nos encontramos de paso por el paisaje que vemos en cada segundo de nuestra vida, ninguno tan eterno como el alma misma pero todos entrelazados como el mismo ADN que nos compone.

El núcleo de tu corazón es la brújula que te guía cuando crece la marea, es el remo que te ayuda a salir de tu barca cuando ya el cuerpo no puede más.

Salares han consumido tu cabeza, como moscas han invadido tus sentidos los malos pensamientos y el filtro que hay para ellos.

Ya es hora de remar fuerte hacia el sueño que le da vida a tu alma, sin mirar las adversidades en el horizonte sino los nefastos momentos que ya venciste.

Hay fuerza del mar en nosotros, hay cúmulo de estrellas en ese mar, somos el agua sagrada y el fuego anciano, somos llanuras y también montañas, somos el viento que arranca el sudor de lo trabajado.

Somos eso y más, infinidad de estrellas hay en este mar, todas alumbran con fuerza no las dejes apagar.

FFP