Federico Malavassi Calvo, Académico y ex Diputado.

Una persona amiga me consulta acerca de la diferencia entre la Inmunidad de Diputados y Ministros.

La respuesta básica es que no hay diferencia, es la misma.

Recordemos que la determinación básica del concepto está en el artículo 110 de la Constitución Política (artículo que se halla en el capítulo I del Título IX, El Poder Legislativo):

“ARTÍCULO 110.- El Diputado no es responsable por las opiniones que emita en la Asamblea. Durante las sesiones no podrá ser arrestado por causa civil, salvo autorización de la Asamblea o que el Diputado lo consienta.

Desde que sea declarado electo propietario o suplente, hasta que termine su período legal, no podrá ser privado de su libertad por motivo penal, sino cuando previamente haya sido suspendido por la Asamblea. Esta inmunidad no surte efecto en el caso de flagrante delito, o cuando el Diputado la renuncia. Sin embargo, el Diputado que haya sido detenido por flagrante delito, será puesto en libertad si la Asamblea lo ordenare.”

Como puede verse, este artículo contiene el régimen básico de protección al diputado: impunidad e inmunidad. Y, aunque se describe su privilegio en términos amplios, la doctrina ha determinado que se trata de su impunidad (primera disposición) y luego una serie de prerrogativas que pueden sintetizarse en “inmunidad”. El uso y normas posteriores han derivado en la necesidad de pedir a la Asamblea la remoción de la inmunidad para continuar con el procesamiento o juzgamiento del diputado.

Por su parte, el inciso 9 del artículo 121, completa el cuadro relativo a la inteligencia o interpretación de esta inmunidad:

Capitulo II

Atribuciones de la Asamblea Legislativa

ARTÍCULO 121.- Además de las otras atribuciones que le confiere esta Constitución, corresponde exclusivamente a la Asamblea Legislativa:

9) Admitir o no las acusaciones que se interpongan contra quien ejerza la Presidencia de la República, Vicepresidentes, miembros de los Supremos Poderes y Ministros Diplomáticos, declarando por dos terceras partes de votos del total de la Asamblea si hay o no lugar a formación de causa contra ellos, poniéndolos, en caso afirmativo, a disposición de la Corte Suprema de Justicia para su juzgamiento;…”

En relación con los ministros, el artículo 143 (Capítulo III, Los Ministros de Gobierno, Tíitulo X, El Poder Ejecutivo) da una relación directa (en lo atinente):

“ ARTÍCULO 143.- La función del Ministro es incompatible con el ejercicio de todo otro cargo público, sea o no de elección popular, salvo el caso de que leyes especiales les recarguen funciones. Son aplicables a los Ministros las reglas, prohibiciones y sanciones establecidas en los artículos 110, 111 y 112 de esta Constitución, en lo conducente. …”

Finalmente, el 151 (Capítulo V del mismo título, Responsabilidad de quienes ejercen el Poder Ejecutivo) de la norma fundamental, completa el cuadro normativo :

“ ARTÍCULO 151.- El Presidente, los Vicepresidentes de la República o quien ejerza la Presidencia, no podrán ser perseguidos, ni juzgados sino después de que, en virtud de acusación interpuesta, haya declarado la Asamblea Legislativa haber lugar a formación de causa penal.”

En resumen, se trata de la misma inmunidad. Básicamente un régimen similar, con las mismas formas y modos de entenderse, administrarse y removerse.

La ventaja para el diputado es que además tiene impunidad (irresponsabilidad por lo que manifieste en sus funciones) y que podría participar activamente en la discusión para la posible remoción de la inmunidad (con todos los instrumentos: mociones y demás).