Fernando Mora Rodríguez, Director de proyectos ambientales en Fundación Aliarse

Costa Rica es referenciado como un país líder en materia ambiental. Este reconocimiento ha sido dado, por un lado, gracias a su política ambiental, la cual ha logrado mantenerse en el tiempo, potenciando las decisiones de cara a un desarrollo sostenible. Por el otro lado, gracias al liderazgo de la sociedad costarricense, dentro de este, a la visionaria actuación de comunidades, organizaciones y al propio sector privado, donde encontramos empresas y organizaciones empresariales que han asumido la tarea por un país verde.

Sin duda, parte del sector privado costarricense ha asumido su rol en sociedad, propiciando esquemas innovadores en materia de sostenibilidad. Esta determinación es sin duda un catalizador de la acción nacional en la búsqueda de un país que asegure el desarrollo sostenible, y con la evolución de la conceptualización del desarrollo sostenible, la sostenibilidad y la implementación de las agendas globales en nuestro país. Es así como el sector privado y la sociedad, ha logrado incorporar estrategias y posibilitar acciones que aseguren un uso eficiente que mejore los estándares de calidad ambiental de sus procesos y sus servicios.

En ello, debemos indicar que la acción ambiental desde el sector privado ha permitido el establecimiento de liderazgos individuales y colectivos dentro de la acción climática. Con lo que se contribuye desde esta acción al establecimiento de la agenda climática como catalizador de un desarrollo sostenible, descarbonizado y resiliente. Sin duda, está en las acciones individuales y colectivas de la sociedad costarricense, la clave para implementar política pública estratégica en materia ambiental, pero, además en propiciar que Costa Rica siga a la vanguardia del liderazgo global por un planeta saludable.

Desde Fundación Aliarse creemos firmemente en las alianzas público-privadas para el desarrollo, como mecanismos de gobernanza que sumen en movilizar acciones duraderas, y con el objetivo de impulsar proyectos país que respondan a los desafíos de la sociedad costarricense, de manera colaborativa y co-responsable, logrando impacto por medio de innovación, sostenibilidad y resultados concretos que beneficien a la sociedad. Destacamos en este artículo la concreción y trabajo de la Alianza para la Acción Climática.

Desde la Alianza buscamos aumentar la ambición y participación del sector empresarial en la política climática costarricense, bajo el propósito común de incorporar incentivos al Programa País Carbono Neutralidad que aumenten la ambición, la participación y el impacto del sector empresarial público y privado en la acción climática nacional. La Alianza es consciente de su rol dentro de la agenda climática, y ha buscado a partir de la interacción público-privada, del compromiso, y de la acción colectiva y organizada ser un movilizador de la agenda costarricense en la lucha contra el cambio climático, propiciando acciones que sensibilicen, empoderen y sumen a otras empresas y organizaciones empresariales en este desafío global, como es el de asegurar un futuro sostenible, resiliente y descarbonizado para todas las personas. Potenciando por medio de la interacción de actores del sector privado y el sector público una agenda diferenciadora que asegure el buen desempeño ambiental, la prosperidad social y la transición inclusiva hacia una economía verde.

Desde ALIARSE hacemos un llamado no solo al sector público y al privado, en la necesidad de continuar sumando esfuerzos por una interacción real, formal y de impacto para lograr el desarrollo sostenible, resiliente y descarbonizado, sino a la ciudadanía en general. El planeta sigue calentándose, así lo ha indicado el último informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés), que advierte el que estamos cada vez más cerca de llegar a un aumento de 1.5º C. respecto a los niveles preindustriales, lo que ocasionaría un aumento de la frecuencia y la intensidad de eventos hidrometeorológicos intensos, es decir, tormentas, huracanes, inundaciones, sequías, más intensos y frecuentes; patrones que impactarán negativamente a las personas, su economía y su supervivencia.