Fernando Nietzen Rovira, Geólogo.

El País cuenta con un gran potencial en los hidrocarburos y el gas natural que permitiría reducir el costo de la vida, reducir la pobreza y generar riqueza de forma limpia y sustentable. Técnicamente y con el respaldo de la ciencia y la economía se justifica el aprovechamiento racional de nuestros recursos en vez de limitarnos a ser el país que prohíbe el progreso y la dignidad de sus habitantes.

Lastimosamente los demagogos prefieren promover llamativas ideas y visiones grandiosas, aunque falsas, aun cuando dichas visiones son imposibles de consolidar o incluso tendrían efectos secundarios devastadores si se lograran. Ellos se basan en la premisa de que lo que importa es la fachada y que las personas no van a informarse ni leer lo que realmente viene atrás, con lindos titulares basta para lograr sus objetivos. Al fin y al cabo, nunca hay una verdadera rendición de cuentas y el suelo Tico es un gran trampolín para saltar luego a empobrecer otros pueblos.

Un candidato que hable con la verdad y exponga los aspectos realistas de los programas de gobierno es mucho menos interesante, la realidad parece aburrida al contrastarse con las fantasías ofrecidas por algunos de los candidatos políticos. La moda demagógica actual es proyectarse a los demás como una persona que si se preocupa por X situación o criatura, el famoso “Virtue Signaling” por medio del cual se hacen pasar por ciudadanos mas buenos que los que no se dejan llevar por su moda o sabor del mes.

La infantilización de la sociedad deja un tremendo vacío de pensadores y líderes que realmente busquen el bien del prójimo. ¿Hemos descendido a “que gane quien logre comunicar más señales de virtud”?  No se puede llegar a la excelencia prohibiendo el aprovechamiento de los recursos con que contamos, solamente se logra lo excelente con pensamiento original y enfoques no convencionales que fomenten el mejor uso de cada recurso o activo disponible, empezando por patriotas que realmente amen a su país.

Tristemente la manipulación totalitaria del Marxismo Cultural resulta sencilla puesto que nuestra sociedad en general ve cualquier cosa con buenos ojos siempre y cuando se diga que es para proteger al ambiente y que es por “el bien común”, como decía Hitler. En años recientes hemos venido ganando una variedad de puestos deshonrosos en categorías cada vez más vergonzosas.

Es interesante que los activistas quienes se oponen abiertamente al aprovechamiento de hidrocarburos y de los minerales por ser no-renovables, insisten en la promoción de tecnologías energéticas como la solar y la eólica por ser, según ellos renovables. Estas energías y tecnologías han requerido del respaldo constante de subvenciones estatales, lo que significa que son aún insostenibles económicamente, sus componentes y su producción dependen además de la extracción y utilización de minerales que dichos activistas pretenden prohibir. No ven ningún problema con utilizar un generador a gasolina para cargar sus vehículos eléctricos, la fachada es todo lo que importa.

La casta rica, de manera paradójica, florece cuando inventa, designa y promueve alguna crisis, real o imaginaria que le conviene. Es así como justifican imponer control total y dominio absoluto sobre el pueblo pobre, demandando siempre mayores ganancias para ellos.

Sin embargo las crisis reales que no pueden ser aprovechadas para sus fines y que sí afectan al pueblo son ignoradas.  Es por esto, que se magnifican y politizan temas amorfos de difícil definición, medición, comprobación y solución tales como “calentamiento global”, “cambio climático”, “carbono neutralidad“, y la “pandemia” redefinida. Pero se minimizan o ignoran crisis reales e inmediatas donde sí se pueden ver y medir los resultados y que tienen soluciones viables tales como la evidente pobreza galopante, el desempleo, la inseguridad, contaminación de los ríos, la producción y exportación entre otras. Por esto el desastre provocado de Crucitas fue simplemente minimizado y se negó que fuera un desastre, fue siempre más fácil negarlo que intentar solucionarlo.

Llama la atención que el primer grupo de crisis mundiales, las politizadas, son de significados y definiciones fluidas que fueron acuñadas relativamente de forma reciente, han recibido significados variables en el tiempo. El segundo grupo de crisis no varían en sus definiciones con el tiempo, ¿Por qué será esto? El primer grupo se centra en el colectivismo que tanto apela a la nueva izquierda, mientras que las crisis que afectan directa e inmediatamente a los individuos son ignoradas. “Olvídese de su pobreza y su comida y su seguridad de hoy pues tenemos que salvar al planeta (una vez más) antes de que se eleve el mar unos centímetros en los próximos 500 años”. Si esto tiene sentido para usted, le vendo una finca frente al mar en Bagaces.

Si el gobierno ocupara fortalecer a su ejército, el tráfico de drogas y de personas sería según ellos y sus medios de propaganda un flagelo de proporciones bíblicas, pero como no tenemos ejército, es tratado entonces como un problema entre muchos y de tránsito o temporal. Si la casta rica quisiera enriquecerse con la producción de hidrocarburos seria declarada de interés nacional urgente su exploración y eventual producción. Probablemente educarían al pueblo sobre nuestra dependencia y la importancia de sus productos. Pero como se puede hacer tanto dinero con solo la distribución y hay tanto premio internacional pendiente de ganar, se puede satanizar a dicha industria a cambio precisamente de réditos politiqueros.

Cuando buscan patear la pelota y no hacer nada mientras pasan sus 4 años, como en el caso de Crucitas, nos hablan de que se debe hacer un “ABORDAJE INTEGRAL” sin proponer ni una sola opción viable, burlándose así del pueblo. Pero cuando desean imponer alguna agenda de su interés, nos insisten que la ciencia esta ya definida y que no hay dudas que se debe actuar a como han planeado.

Sin pensarlo dos veces comprometen, venden y lucran con la autonomía y la dignidad del ciudadano al que juraron representar. Nos hablan de la autonomía de los nuevos medios de transporte futuros y del porqué no vamos a necesitar ser dueños de nada, pues TODO pertenecerá al gobierno en ese nuevo “Mundo Feliz”, esperan que no nos demos cuenta de que la autonomía (libertad), y la dignidad humana nos es robada. La casta rica exige y defiende eso sí, sus beneficios y pensiones de lujo, cómo hará el pueblo pobre para raspar la olla y suplirlo con las manos amarradas no es problema de ellos sino tuyo.

 


Por Fernando Nietzen

Geólogo. Fiscal del Colegio de Geólogos de Costa Rica.