Frances Ufkes: Pensando en ti

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Frances Ufkes.

Es una profesora y administradora de salud jubilada que vive en Austin, Texas, y que viaja con frecuencia a Costa Rica y España.  Muchas de sus cuentos se centran en la vida cotidiana en el medio oeste de los EE. UU. donde creció.  Ha estudiado en los talleres del Centro Cultural con Arabella Salaverry y Catalina Murillo.

 

Pensando en ti

Puse los platos limpios en la alacena.  Estaban calientes y humeantes, recién salidos del lavavajillas.  Era difícil de creer que solo cuatro personas podían generar tantos cada día.

Esta noche hice bistec, papas y ensalada para Scott y para mí y macarrones con queso para nuestros niños, Eva y Liam.  Solo comían pizza, pasta o filetes de pollo sin quejarse.  Ya no discuto con ellos para que coman lo mismo que nosotros, así que preparo dos cenas cada noche.  Reduce los berrinches, pero produce más platos.

Me quité el delantal, lo doblé y lo puse en el cajón.  Scott estaba sentado en el sillón reclinable en la sala.  Bebía una cerveza y se desplazaba por la información en su iPhone.  Los niños estaban arriba en sus habitaciones haciendo la tarea.  Era uno de los momentos raros en nuestra casa en los que había un delicioso silencio.

Vi una botella abierta de merlot en el mostrador de la cocina.  Me serví un vaso grande, y pensé en lo que iba a hacer ahora.  Consideré mirar uno o dos episodios de Intimidad, una serie de Netflix sobre una atractiva alcaldesa casada que estaba siendo chantajeada por haber hecho un video sexual con un hombre más joven.  Hubo tantos giros y vueltas en la historia; podría estar absorto en ella durante horas.  Se me ocurrió también la idea de un baño caliente, tal vez con música y velas.  Simplemente reflexionando sobre estas opciones se me relajaban los músculos del cuello.   El calor llegaba a mis mejillas y las enrojecían – el vino tinto siempre tiene este efecto en mí.  El estrés de un día largo de trabajo en la oficina y en casa se estaba disipando como el agua sucia y jabonosa por el desagüe del fregadero.

Algunos minutos después, escuché los pasos de mi esposo en la cocina.  Supongo que vino a buscar otra cerveza del refri, así que lo ignoré y tomé otro trago de vino.  Entonces pasó algo que no esperaba.  Se paró detrás de mí, presionó su cuerpo contra el mío, y acarició mis senos.  En voz baja, me dijo que había estado pensando en mí – y en esto – todo el día.

Me quedé helada por una combinación de ira y decepción.  Estaba agotada y sudorosa; no me sentía sexy en ninguna manera.  No quería esto.  No ahora.  No aquí.  Scott estaba centrándose en sus necesidades.  ¿Y qué tal las mías?  ¿Es mucho pedir un par de horas de relajación?  Incluso los caballos de tiro, al final del día, reciben algo de heno y descansan en el granero.

Quería gritar o empezar una discusión con él, pero no dije nada y le dejé que me tocara.  ¿Pensó que esto me excitaba o realmente no le importaba?  Tenía ganas de preguntarle – en serio, Scott ¿estabas pensando en mí todo el día?  No tengo tiempo para este tipo de fantasías como tú.   Estoy demasiado ocupada llevando a los niños a la escuela, al doctor por las vacunas, a la dentista, a sus lecciones de nadar y violín, a sus prácticas de fútbol y a las casas de sus amigos.  Hago los mandados – al supermercado y la farmacia – y entre todo esto preparó dos malditas cenas cada noche.  ¿Crees que quiero abrirme de piernas para ti, aquí en la cocina en frente del fregadero? ¡Qué romántico!  Si me ayudaras de vez en cuando, me sentiría más como una mujer.  ¡Eso sería un juego previo de clase mundial!

En ese breve tiempo, llegué a la conclusión de que la mejor decisión era la que me permitía hacer lo que quería lo antes posible.  Voy a hacer el amor con Scott – no tomaría mucho tiempo de todos modos – y después me serviría otra copa de merlot para saborearla mientras miraba el programa sobre la alcaldesa y sus amantes.  Me di vuelta y le dije que también había estado pensando en él – y esto – todo el día.

 

Frances Ufkes  el 21 de jun. de 22


Taller de Escritura creativa senior del Centro Cultural San José.

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