Francisco Barahona Riera, Catedrático, abogado politólogo (Dr.).

Me siento muy honrado y agradecido con la reciente propuesta que un grupo creciente de más de un centenar ciudadanos y ciudadanas, hizo llegar a los despachos de los 57 diputados y diputadas para proponer mi nombre como candidato en búsqueda de consenso para Defensor de los Habitantes, puestos que está vacante desde hace dos meses.

Confió humildemente que mi trayectoria profesional tanto desde la Universidad para la Paz de las Naciones Unidas en la que participe desde su fundación y luego acompañe como Secretario Ejecutivo, Vicerrector y Rector, y que se acompaña de mi aporte como catedrático en la Escuela de Ciencias Políticas de la UCR y actualmente, como director de la Maestría en Derechos Humanos en la UNED, sean útiles en un contexto complejo para el país y la propia Defensoría de los Habitantes.

Mi compromiso públicamente comprobado con la defensa de los derechos humanos, la democracia y la justicia a partir de la promoción de la educación para la paz, necesaria para la convivencia pacífica y requisitos para el desarrollo humano sostenible que hoy día se articula a través de los Objetivos de Desarrollo Humano Sostenible son una referencia útil en un contexto crítico.

Espero que mi anuencia como ciudadano y profesional en derecho y ciencias políticas, facilite la construcción de los necesarios acuerdos legislativos que permitan revitalizar el papel de la Defensoría de los Habitantes a nivel nacional, a partir del permanente diálogo con los diversos sectores, grupos organizados y la amplia institucionalidad pública para así mejorar la convivencia democrática y pacífica que fundamenta nuestro bienestar y desarrollo al que aspira cada persona que recurre a la Defensoría.

El plan de trabajo que hoy presento, es una propuesta base para abordar y ampliar con diversos sectores, estará enfocada en la defensa y promoción de los derechos que tenemos todas las personas sin distinción alguna y que deben acompañarse con las responsabilidades que compartimos quienes habitamos este país, independientemente del sector en que participa o el puesto que ocupe.

Finalmente, tengo claro el clamor general en torno a la importancia de la transparencia y la rendición de cuentas, junto a la libertad de expresión y prensa, permiten a las instituciones mejorar su gestión y su credibilidad institucional ante los habitantes que son la razón de ser de la Defensoría.

Hoy con muchas experiencias en el equipaje de mano y la misma motivación de servir desde la Defensoría propongo los 11 puntos iniciales de agenda que procuran devolverle a los habitantes, una institución cuyo papel es hoy más necesario que cuando se fundó, especialmente considerando los retrocesos que genero la COVID 19 en los indicadores de desarrollo humano del país.

Los 11 puntos de la agenda:

1. El fortalecimiento de los derechos humanos en las nuevas generaciones:

Los derechos humanos son valores fundamentales que deben ser protegidos y respetados por todos los miembros de una sociedad, y que mejor que eso lo aprendan desde primaria y lo refuercen en secundaria. Los y las estudiantes deben de comprender que todas las personas tienen los mismos derechos y que no deben ser discriminados por ninguna razón, independientemente de su ascendencia, religión, género, edad, preferencia sexual o cualquier otra razón.

Las nuevas generaciones deben tener acceso a una educación humanista y de calidad que contribuya a una convivencia pacífica, libre de discriminación y para ello, la enseñanza y promoción integral de todos los  derechos humanos universales debe iniciarse desde los hogares y continuarse en los centros educativos, es aquí, donde se hace imperativo el soporte y apoyo del Ministerio de Educación Pública, para lo que presentaré con el apoyo de los colaboradores de la Defensoría y después de consultas con diversos sectores, un programa para  primera infancia, III I Ciclo, II Ciclo, III Ciclo y Educación Diversificada sobre Educación para la Paz y los Derechos Humanos como elementos primordiales de la idiosincrasia costarricense para la convivencia democrática a partir del bicentenario.

2. La Defensoría debe de crear los puentes para buscar construir soluciones intersectoriales o al menos institucionales a los problemas que más frecuentemente afectan a los habitantes:

La Defensoría de los Habitantes tiene como principal función garantizar la protección de los derechos y libertades de las personas frente a posibles abusos por parte de las instituciones del Estado, y es ahí donde como Defensor promoveré que la Defensoría actúe como un mediador entre los habitantes y las instituciones del Estado, procurando el diálogo entre las partes en conflicto, promoviendo acuerdos y dándole seguimiento.

3. Promoción del trabajo en equipo multidisciplinario desde el cual actuar intersectorialmente:

El personal es el activo más valioso en el que invierte la defensoría su presupuesto y por ello, debe ser utilizarlo eficientemente a partir del aprovechamiento de las capacidades profesionales y técnicas de sus colaboradores desde una óptica conciliadora que permita a la Defensoría dar respuesta a los desafíos institucionales y demandas ciudadanas desde una perspectiva multidisciplinaria desde la cual es necesario trabajar intersectorialmente. 

4. El Fortalecimiento del mecanismo de quejas y denuncias:

Es importante que la Defensoría garantice que los ciudadanos tengan un acceso fácil y efectivo al mecanismo de quejas y denuncias desde cualquier lugar del país. Para ello, se consolidará el aprovechamiento de plataformas digitales como medio para recibir quejas y denuncias de manera ágil, segura y confidencial.

Este proceso, debe acompañarse de la identificación de las principales causas que originan las denuncias que recibe la defensoría y lograr gestionar espacios interinstitucionales que permitan abordar las problemáticas en conjunto, de manera que nos permita generar un valor agregado.

A partir de lo expuesto en este documento resumen, confío en que el momento histórico que es el hoy, permita la elección de mi candidatura a este puesto, tengo experiencia para realizar las reformas que la Defensoría de los Habitantes necesita y que la demanda ciudadana reclama.

5. La creación y promoción de políticas públicas como resultado de la resolución pacífica de conflictos:

La identificación de las causas que originan las denuncias que recibe la Defensoría, junto a su participación en los distintos espacios interinstitucionales y sectoriales, así como los acuerdos internacionales negociados por el Poder Ejecutivo y aprobados por la Asamblea Legislativa, evidencian la necesidad de la Defensoría de los Habitantes también pueda promover la formulación de políticas públicas participativas multisectorialmente, esto para atender integralmente las principales problemáticas que aquejan a los habitantes. Además, es clave para el Poder Legislativo, de la que es parte la Defensoría, propiciar espacios de encuentro que coadyuven en el impulso de iniciativas de Ley que consoliden estas políticas y faciliten su implementación.

6. La promoción de la Cultura de la Paz:

Costa Rica tiene una tradición de Paz que trasciende ya las generaciones desde 1949 y se consolido como parte de nuestra idiosincrasia, por la que se nos reconoce a nivel internacional como un país de consenso, de acuerdos y de dialogo para resolver nuestros problemas, sin embargo, soy testigo de las múltiples amenazas que enfrentamos para continuar heredando a las próximas generaciones esa cualidad que nos distingue, por ello, quiero consolidar desde la Defensoría la promoción de  una cultura de respeto y protección de los derechos humanos de los ciudadanos como la suma de aquellos problemas que nos involucra a todos y todas de cara a las generaciones que están por venir.

Por ello, creo que además de las necesarias campañas de sensibilización y educación en los centros educativos, y diversas comunidades, la Defensoría debe constituirse en el rector de la Cultura y Educación para la Paz.

7. Diálogo Nacional Pluralista:

En sus casi 30 años de existencia, la Defensoría nunca ha convocado a un Diálogo Social Pluralista que reúna a los múltiples sectores del país en la búsqueda de una  discusión más profunda de los problemas que aquejan a nuestra nación en esta nueva etapa después de la pandemia, el apagón educativo, el fortalecimiento de los servicios de salud, la inseguridad y la  falta de empleo entre otros son parte de los grandes problemas sociales y estructurales que buscaremos abordar a través de estos diálogos en forma conjunta entre sectores de la sociedad civil, Asamblea Legislativa, Gobierno e Instituciones del Estado, donde la Defensoría  será el promotor, en conjunto con las universidades públicas, a fin de darle el respectivo seguimiento, estudio y análisis de los resultados y su eventual implementación.

8. La vigilancia de las instituciones del Estado, promoción de la transparencia y la rendición de cuentas:

La Defensoría tiene la responsabilidad de observar y por qué no, vigilar el funcionamiento de las instituciones del Estado, esto para que se respeten los derechos humanos. Para ello, seré vigilante de las diferentes investigaciones que se lleven a cabo en la institución y las recomendaciones que se emitan a las instituciones correspondientes, esto con el fin de sentarse a coordinar acciones concretas y de ser necesario realizar reuniones interinstitucionales que lleven soluciones en conjunto a fin de que se respeten los derechos de los ciudadanos.

Como Defensor me comprometo a trabajar también en la promoción de la transparencia y la rendición de cuentas de las instituciones del Estado, para ello  se solicitará información pública a las organizaciones que se consideren necesarias, buscando siempre transparentar la gestión pública.

9. Fortalecimiento de los mecanismos de protección de los derechos humanos:

La lucha contra las distintas formas de discriminación es un tema que debe abordarse tanto desde el gobierno central, municipalidades y sector privado, buscando siempre oportunidades para consolidar la sociedad multicultural y multiétnica que somos.

En este contexto, es necesario implementar mecanismos de atención y protección para grupos vulnerables que merecen respuestas integrales que aseguren su desarrollo como lo son las mujeres, las personas menores de edad, adultos mayores, jóvenes, personas con alguna discapacidad y personas LGTBIQ por mencionar solo algunas.

Especial mención quiero dedicarme a la lucha contra el racismo que aún se asoma en Costa Rica y que es fundamental superar para lograr consolidar sociedad justa e igualitaria que buscamos consolidar.

Estaré también personalmente atento a las denuncias de nuestros pueblos originarios, ya que históricamente han enfrentado la discriminación en el acceso a la educación, la salud y la justicia, entre las que existe la ocupación ilegal de sus tierras y recursos naturales.

Para abordar esta problemática, promoveré la inclusión de las comunidades indígenas en los espacios de consulta que lleve adelante la defensoría, de manera que se garantice el respeto y la protección de sus derechos humanos. Esto implica la formulación de políticas públicas que aborden su integración en los procesos políticos y sociales, así como la promoción de la educación intercultural, a sus conocimientos ancestrales y a la valoración de su aporte a la sociedad costarricense.

Asimismo, me dedicaré a la protección de los derechos de las personas con alguna discapacidad; es urgente para una sociedad como la nuestra el trabajar por ser más inclusivos con este sector, si bien es cierto existe ya una ley, se dan muchas denuncias que tienen que ver con los diferentes ámbitos en los que se desenvuelven estas personas, comenzando desde la educación, la salud, el empleo, la infraestructura y servicios públicos por mencionar los más inmediatos.

Por otro lado, tenemos que ser realistas, nuestro bono demográfico terminó y Costa Rica envejece rápidamente, y es necesario desde ya reforzar y darle prioridad a la atención, cuido, amparo e impulso económico de las personas adultas mayores, este sector debe de ser una prioridad en todas las políticas públicas y programas gubernamentales. El Estado debe de tomar responsabilidad en esta área las personas mayores deben ser respetadas en todos los niveles de la sociedad y disfrutar un ambiente libre de discriminación.

Las mujeres que conforman la mitad de la población en Costa Rica, no pueden bajo ninguna razón, motivación o excusa enfrentar ninguna discriminación y mucho menos la violencia en cualquiera de sus formas. Por lo tanto, es fundamental defender los derechos de las mujeres y garantizar su igualdad de oportunidades para lograrlo, la defensoría unirá esfuerzos con el INAMU para impulsar las políticas y medidas específicas que de igualdad de género.

Finalmente, la defensa de los derechos de los niños y de las niñas es una cuestión crucial en cualquier sociedad justa y equitativa como la nuestra, es por ello que la defensoría reforzará la fiscalización cercana de los casos tramitados donde los derechos de los menores se vean opacados por las actuaciones de las instituciones públicas y trabajará coordinadamente con las organizaciones involucradas a fin de resolver de una vez las omisiones a esos derechos.

10. La protección del medio ambiente y la promoción de un desarrollo sostenible:

Corresponde a la Dirección de Calidad de Vida atender, tramitar, investigar y preparar el informe final de las investigaciones de oficio y de las quejas admitidas de conformidad con la competencia institucional en los casos sobre violaciones a los derechos e intereses de las personas originados de las actuaciones u omisiones del sector público relacionados con la protección del ambiente, el acceso a la salud, la vivienda de interés social y la incidencia de la actividad humana en el entorno.

El Estado debe garantizar el acceso a un medio ambiente saludable y proteger los recursos naturales para las generaciones futuras. Por eso desde la Defensoría de los Habitantes promocionaremos y seguiremos de cerca las políticas y programas para proteger la biodiversidad y los ecosistemas del país. Costa Rica es un país que se ha destacado en la defensa de la protección del medio ambiente. Desde hace varios años se han implementado políticas y programas para preservar los recursos naturales y reducir el impacto humano en el medio ambiente. Sin embargo, uno de los principales retos que enfrenta Costa Rica en este ámbito es la protección de la biodiversidad. El país es hogar de una gran variedad de especies animales y vegetales, muchas de ellas en peligro de extinción. Por esta razón, se han establecido numerosas áreas protegidas, que incluyen parques nacionales, reservas biológicas y refugios de vida silvestre. Estas áreas son fundamentales para garantizar la supervivencia de las especies en peligro y para preservar los ecosistemas.

Por eso debemos de consolidar en la Defensoría de los Habitantes la Dirección de Calidad de Vida, a fin de robustecer el impacto de las investigaciones y denuncias que se presenten en ese tema dejando claro que la institución tomará un rol más activo cuando la negligencia institucional ponga en entredicho la protección al medio ambiente.

11. Fortalecimiento de las alianzas de Cooperación Internacional en la Defensoría:

La Defensoría de los Habitantes de Costa Rica tiene que mantener una comunicación constante con los organismos internacionales encargados de proteger los derechos humanos y promover el desarrollo sostenible en el país. Para lograr esto, desde la Unidad de Asuntos Internacionales se buscará el apoyo y financiamiento de actividades y acciones que promuevan el trabajo, la presencia y el accionar de la institución en el ámbito internacional. De esta manera, la Defensoría podrá mantenerse actualizada y colaborar en la implementación de políticas y medidas que contribuyan al bienestar de la población y al cumplimiento de los objetivos de desarrollo sostenible establecidos por la ONU.

Para finalizar la Defensoría de los Habitantes es una institución clave en nuestra democracia y por eso la importancia de tomar acciones que vengan a unirla y fortalecerla. En Costa Rica hemos sido afortunados de tener una larga historia democrática, pero debemos de reconocer que la democracia es vulnerable y puede ser socavada si no la protegemos adecuadamente. Esto puede suceder de muchas formas, como la corrupción, el autoritarismo o el populismo que son peligros que debemos evitar ya que socavan la confianza en nuestras instituciones democráticas y ponen en peligro nuestros derechos y libertades.

A partir de lo expuesto en este documento resumen, confío en que el momento histórico que es el hoy, permita la elección de mi candidatura a este puesto, tengo experiencia para realizar las reformas que la Defensoría de los Habitantes necesita y que la demanda ciudadana reclama. El cargo de Defensor de los Habitantes es una posición de alta responsabilidad y debe ser desempeñado con un profundo compromiso con la defensa de los derechos humanos y la justicia social.