Francisco Flores: Liderazgo en crisis o para la crisis

Lo cierto es que no solo el Liderazgo Mundial está en crisis, sino el nuestro y es evidente que esto nos lleva a considerar si nuestros políticos, científicos, empresarios y trabajadores se encuentran dispuestos a estar a la altura de las circunstancias.

0

Francisco Javier Flores Zúñiga, Relaciones Internacionales y Educación (Msc.) Escuela de Relaciones Internacionales, Universidad Nacional

Una de los aspectos más valiosos que ofrece la docencia, es la constante labor de lectura e investigación, y desde luego la adaptación del profesor y el estudiante a métodos de aprendizaje que son muy diferentes a los que referenciaban el proceso educativo en contextos anteriores. Un experto en temas de tecnología y educación, nos recordaba en una charla, algo que me parece atinado, porque resume nuestro desafío: “tenemos un aula del siglo diecinueve, unos profesores del siglo veinte y estudiantes del siglo veintiuno”.

En consecuencia, gracias a la tecnología, la educación tiene hoy, la posibilidad de ofrecer a los estudiantes, una cantidad superior de conocimientos, una mayor capacidad de aprendizaje, una dinámica en el aula, donde el rol esencial del docente, es el de un facilitador o un mediador, algo que en su momento llamaba la atención de Umberto Eco, quien preguntaba ¿para qué sirven los profesores hoy?  Es un hecho que el estudiante puede y está a un clic de distancia de conocimientos que la internet ha puesto al alcance de masas, ya no de elites privilegiadas.

Pero recordando la respuesta de Eco, en nos decía que el profesor del siglo veintiuno, es un moderador de este enorme conocimiento, y puede contribuir a que los estudiantes, logren discernir, desarrollar su pensamiento crítico, y asimismo descubran de qué manera se vincula este saber conocer, con sus vidas y las realidades en las que se encuentran sumergidos. Al fin al cabo el profesor puede salvar el día, ofreciendo el espacio para pensar, crear e innovar entorno a los conocimientos existentes.

En uno de los cursos que privilegian esas oportunidades, el de Historia de las Relaciones Internacionales, hemos referenciado un texto de Jared Diamond, denominado Crisis, más allá de su valor histórico o literario, lo esencial del aporte del autor, es la forma en que nos indica la posibilidad de aplicar de manera experimental la terapia de crisis personales, para poder comprender las grandes crisis de los países a lo largo de su historia,  y determinar si ellos lograron o no gestionar adecuadamente las mismas y como esto se enlaza con su visión prospectiva de su  propio destino.

Diamond, indica que, a raíz de la experiencia de la Psicología moderna con la denominada Terapia de Crisis personales, hay un conjunto de elementos en esta, que podríamos utilizar para poder comprender mejor como gestionaron algunos países sus crisis de Estado, y como hicieron para superar situaciones extraordinarias.  Para ello utiliza su experiencia en países que conoce y en los que ha vivido, Finlandia, Indonesia, Japón, Alemania, Chile y Australia, sobre los cuales hace un recorrido breve, condensado y ajustado a la naturaleza de su método, el que complementa con un análisis sobre como abordaron las crisis que estos experimentaron y como asumieron el manejo de circunstancias que son propias de su posición geográfica, su cultura, su política, economía y sociedad.

De acuerdo con Diamond (2019): “ Los psicólogos especializados en terapia de crisis han identificado al menos una docena de factores cuya presencia o ausencia contribuye a establecer una mayor o menor probabilidad de resolución de las crisis personales: 1.  Reconocimiento de encontrarse en una situación de crisis; 2.  Aceptación de la responsabilidad personal en la acción; 3.  Construcción de un cercado para acotar individualmente los problemas a los que hay que dar solución; 4.  Obtención de la necesaria ayuda material y emocional de otros individuos y grupos; 5.  Adopción de otras personas como modelo de resolución de problemas; 6.  Fortaleza del ego; 7.  Autoevaluación honesta  8.  Experiencia de las crisis personales anteriores; 9.  Paciencia;10. Flexibilidad; 11. Valores centrales personales; 12. Ausencia de constreñimientos personales.”

Según Diamond: “La conclusión de este experimento imaginario es que puede esperarse que exista una relación entre las características personales de los individuos y las características nacionales de su país porque los individuos comparten una cultura nacional y porque las decisiones nacionales dependen en última instancia de los puntos de vista de los individuos del país, en concreto, de los de los dirigentes nacionales, que participan de la cultura nacional.”

Ciertamente no es un método infalible, pero al menos nos aproxima al tema del Liderazgo y su capacidad de manejar las crisis o no.  Hay en medio de las circunstancias que hoy vive la humanidad una crisis sanitaria que pone a prueba no solo a la ciencia, la medicina, sino también a la economía y la sociedad.  Si esta solo es un aviso previo, de futuras pandemias derivadas del comportamiento entre los seres humanos y el planeta, no es menos cierto que derivará en una crisis en la economía y la política global, que ha llevado a no pocos expertos a prever que por sus consecuencias impacta directamente sobre la globalización y marca un punto de inflexión en la Historia (John Gray) o que frente al covid-19 la humanidad carece de líderes ( Harari).

Lo cierto es que no solo el Liderazgo Mundial está en crisis, sino el nuestro y es evidente que esto nos lleva a considerar si nuestros políticos, científicos, empresarios y trabajadores se encuentran dispuestos a estar a la altura de las circunstancias y si serán capaces de conducirnos a:

  1. Un consenso nacional que identifique claramente que el país se encuentra en una situación de crisis
  2. La aceptación de la responsabilidad nacional en la acción
  3. La construcción de un cercado para acotar los problemas nacionales a los que hay que dar solución
  4. La obtención de la necesaria ayuda material y económica de otros países
  5. La adopción de las experiencias de otros países como modelo de la nacional
  6. La ausencia de constreñimientos geopolíticos.

Esta conducción en paralelo al método descrito y aplicado por Jared Diamond, nos permite identificar algo que no podemos dejar de lado. El liderazgo de los costarricenses tiene un nivel de educación democrática y civilización política capaz de disminuir disensos, y reconocer la crisis. Cabe la posibilidad de que alcancemos un solo plan que concentre y defina que es lo urgente y que es lo importante.  Hay talento científico, y medicina del primer mundo, que puede recibir apoyo económico internacional para sostener y desarrollar el control de la pandemia. Igualmente hay un servicio exterior capaz de alimentar una base de datos con las experiencias de otros países para adaptarlas a la nuestra, y finalmente no podemos creer que estamos solos en Centroamérica, actuar bien hacia adentro, solo mejora en grado sumo, nuestra capacidad de cooperar hacia afuera. De nosotros depende ahora nuestro destino.

 

Si le interesa recibir información diariamente:

 

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...
La Revista es un medio de opinión libre y gratuito, pero necesitamos su apoyo, para poder continuar siéndolo Apóyanos aquí
Holler Box