Fraser Pirie: 75 años desde el holocausto

Creo firmemente que la visita de Juan Pablo II trajo una sensación de paz a Auschwitz. Ahora es un memorial para todos los pueblos del mundo para que nos olvidemos de la barbarie.

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Fraser Pirie Robson.

El mundo recuerda en estos días de fuerte sol y viento, la liberación del campo de exterminio total de Auschwitz. El 27 de enero de 1945 tropas rusas avanzaron sobre el frente y quedaron estupefactos al encontrar los horrores del campo de muerte.

Después de hacerle una visita a la Virgen Negra de Polonia, celebre y adorada en Polonia, desde tiempo inmemorial, la visité en la Basílica de Jasna Gorá, en la ciudad de Czestochowa Polonia, para pedirle fortaleza física y espiritual. La jornada empezaba antes de llegar a Varsovia. Yo los visitaba, …pero fueron otros los que lo vivieron.

Chelmno

Los nazis apropiaron una casa de dos pisos en una pequeña colina. Aquí los detenidos entraban por la puerta principal en donde se despojaban de ropa y al bajar al sótano, subían a camiones con puertas abiertas que los esperaban.  Una vez adentro se cerraban las puertas y empezaban a recibir el gas del mismo camión. El monóxido de carbono duraba varias horas. Al final los camiones al pasar por las fincas aledañas botaban los cuerpos a los caños. Ante la queja de los vecinos buscaron como mejorar su ciencia de muerte.

Varsovia

En todas las ciudades y pueblos de Polonia, se ubicaban pequeños stalags y lugares de concentración. En el lado oriental de Varsovia, un monumento de líneas de ferrocarril que conducen al Este. Porque era la única salida de gueto de Varsovia. Del este nunca volverían.

Treblinka

Unos 106 kilómetros al noreste de Varsovia, en un pequeño pueblo con un ferrocarril secundario llegamos a Treblinka. Novecientos mil fueron los desaparecidos. Rápidamente los nazis deshicieron el campo de muerte y ejecutaron a los sobrevivientes. Pero un vecino sobrevivió para contar y el ejército ruso lo rescato del olvido.

 

 

Sobibor

El autor camina por el campo repitiendo los nombres de los pueblos marcadas en las piedras en Treblinka.

Más al sur de Treblinka, cerca del río Bug, frontera con Ucrania, se ubica el infierno en la tierra.

Al entrar al sitio de Sobibor, una culebra se cruzó en el camino. La corta caminata conocida como “el Camino al Cielo”, conducía al exterminio inmediato para 200,000 personas.

 

 

 

Este es un trabajo realizado por Isabel Almau

 

 

Cada piedra lleva inscrita el nombre de un pueblo o ciudad, de donde eran los represaliados.

El sitio de Sobibor fue totalmente desmantelado por los nazis, al acercase el ejército ruso. Esta loza de piedra quemada o derretida, marca el sitio del crematorio que no se pudo destruir. Queda como un monumento ante la barbarie. Cuando los kapos se dieron cuenta que también a ellos los iban a eliminar al terminar el trabajo de desmantelar el horror, se alzaron en rebelión. Fue el único lugar donde pelearon por sus vidas.

 

 

Franz Paul Stangl, comandante tanto en Treblinka como en Sobibor, se le responsabiliza con la muerte de hasta un millón de personas. Logró procesar de 12,000 a 15,000 muertes por día. A mediados de la década de 1960 fue descubierto en Brasil por el caza-nazis Simón Wiesenthal, que lo notificó a las autoridades de Alemania Occidental y presionó para que Stangl fuera juzgado.  El 28 de febrero de 1967 fue detenido por la policía brasileña y extraditado el 23 de junio de 1967, hacia Alemania occidental, para ser juzgado por crímenes contra la humanidad.

Se enfrentaba a la acusación del asesinato directo de 400.000 judíos provenientes de Bulgaria, Grecia, Yugoslavia, Países Bajos, Turquía, Austria y Polonia, además de gitanos y otros grupos. También fue acusado de haber colaborado en el asesinato de 700.000 personas entre abril de 1942 y agosto de 1943. Encontrado culpable, el 22 de diciembre de 1970 el Tribunal de Düsseldorf lo sentenció a cadena perpetua. Después de ser condenado, Stangl expresó: «Mi culpa es que todavía estoy aquí. Esa es mi culpa». Stangl murió de un ataque al corazón en prisión el 28 de junio de 1971.  Tomado de Wikipedia.

Majdanec

El acceso central al campo de Majdanec

Cuatro kilómetros al sur de Lublin Polonia, la ciudad universitaria, se instaló el campo de concentración y luego de exterminio de Majdanec. Se logró conservar en su totalidad gracias al rápido avance ruso que libera el campo en 1945.

 

 

El crematorio se conserva intacto. Se autoriza al visitante a pasar por los cuartos y se siente el terror que se marcará para siempre en el edificio.  Los soviéticos calcularon que murieron 280,000 a 1.500.000.

 

Bergen Belsen

Cruzando la frontera de Holanda y cerca de la ciudad alemana de Celle, empecé a sentir un malestar y dolor de cabeza. Habíamos entrado en una gigantesca sombra o aura que ensombrecía a toda la región. Yo comprendí que llegábamos al mortífero Bergen Belsen. Después caminando por el campo, tenía esa sensación de que me miraban. Tal vez desde el bosque, personas fallecidas y sin luz, nos miraban con temor.

El autor dentro de una cámara de gas. Se observa el hoyo en el techo por donde lanzaba el gas mortífero.

Cuando llegaron las tropas inglesas y canadienses, quedaron petrificados al encontrar 10,000 cadáveres botados en el suelo y 60,000 sobrevivientes. Aquí se calculan en 50,000 los muertos principalmente por la tifoidea. Anna Frank y su hermanita fueron enviados a este campo y luego a Auschwitz.

Auschwitz

Localizado al sur de Polonia, fue el centro más grande del holocausto. Sus instalaciones siguen de pie para nunca olvidar los exterminios en masa.  Su principal verdugo Josef Kramer, conocido como la bestia de Belsen, corrigió los datos de los interrogadores aliados, al afirmar que estaban equivocados, ya que en realidad fueron tres millones las víctimas del campo. Hoy día miles de personas visitan el campo. Creo firmemente que la visita de Juan Pablo II trajo una sensación de paz a Auschwitz. Ahora es un memorial para todos los pueblos del mundo para que nos olvidemos de la barbarie.

Ahora las flores adornan los campos en donde quedaron las cenizas de los pueblos.

Veinte millones de víctimas  

Entre los cálculos de la guerra en todo el mundo se estima que entre 55 y 60 millones de personas perdieron sus vidas durante la Segunda Guerra Mundial. En Europa seis millones fueron judíos. El Museo del Holocausto establece que llegaron a 42.500 los centros de concentración. Entre esas 42.500 cárceles, se detectaron 30.000 campos de trabajo forzado, 1150 guetos, 980 campos de concentración, mil centros de detención de prisioneros de guerra, además de unos 500 burdeles con esclavas sexuales y miles de lugares donde se aplicaba la eutanasia a ancianos y se realizaban abortos forzados.

Estiman de entre 15 millones y 20 millones de víctimas del genocidio de judíos -así como gitanos, homosexuales, polacos o rusos-, una cifra que triplica los seis millones que se estimaban hasta la fecha.   

 

 

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