Fraser Pirie: ¡Allons enfants de la Patrie…!

Los franceses desarrollaron buena parte de nuestra cultura cafetalera y más aún, con el pasar de los tiempos sentaron las bases de una gran influencia cultural, de la cual siempre ha  hecho gala.

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Fraser Pirie R.                         

Cuando hablamos de Europa y en este caso de Francia al conmemorarse la toma de La Bastilla, hito que vino a dar un giro a la historia universal, rompiendo con los antiguos marcos de organización social política y económica -tema cubierto por historiadores y estudiosos del tema-, resulta que obviamos algo más que detalles. Y me refiero a la gran migración europea que vino a América en busca de nuevos destinos y futuro y que al día de hoy continúa haciéndolo. De ahí que me permita hacer un breve repaso,

Es cierto que cuando llegaron los primeros españoles a las Américas, encontraron a las mujeres deshabillé. Las tomaban como quiera. Trajeron dolor y sufrimiento a la primera nación. Pero también, encontraron vastas regiones sin explorar. Imagínese un Vasco Núñez de Balboa atendiendo los rumores de un gran mar hacia el oeste, y se lanza a descubrirlo el 25 de setiembre 1513; bueno lo que ya estaba descubierto por las primeras naciones. La ilusión de tomarlo todo en el nombre de su majestad el rey. Esa misma ilusión, de aquel que descubre, que tiene su epifanía, su momento eureka. Eso era únicamente posible en la nueva América. En América, todo era posible. Durante decenios en el viejo continente, cuando los científicos trataban de probar o descubrir algo, la santa inquisición los frenaba en raya. Las mismas estructuras políticas y sociales impedían realización alguna. En Inglaterra solo los potentados y los grandes barones tenían la posibilidad de tierra.

Cuando mis propios antepasados, muchas generaciones atrás, les ofrecieron 400 acres de tierra libres en el Canadá, brincaron a la oportunidad. Solo en América era posible eso. Un tal George Pirie, se fue caminando con su hijo al sur de Inglaterra y se embarcaron a una nueva tierra desconocida, pero de promesa y oportunidad.

Muchos hombres que necesitaban una nueva oportunidad probaron suerte. Cada clase de bribón y sinvergüenza se escapaba de su pasado. De Irlanda salieron millones en 1845-1949, después de la gran hambruna irlandesa.  En América los veían de reojo. Ser un irlandés era la peor clase de gente. Cada oleada migracional tenía el mismo estigma. Luego los italianos fueron muy mal vistos. Hasta que se integran a la sociedad y hacen patria nueva.

 

Monumentos a los emigrantes en los muelles de Dublín.

La diáspora italiana:

A la espera del embarque en Italia.

La traversata: Había una idea, un ideario colectivo que en América todo era posible. Esa idea revoloteaba en las mentes de los hombres de pueblos sin esperanza.  Más los Estados Unidos que Canadá, en ese país todo se podía hacer. Esa misma ilusión trajo a Marconi a patentar su telégrafo, que inicialmente había sido rechazado en su propio país por el ministro de correos, quien lo mandaba a la Longara, o sea al asilo de locos en la calle Lungara en Roma.

Francia:

Entre 1820 y 1970, ciento cincuenta años, más de 45 millones de personas entraron a los Estados Unidos, pero solamente 730,000 fueron franceses. Muchos franceses emigraban a las colonias al norte de África o a América Latina.

El Beneficio Tournon, frente al Barrio Amón en San José. Atrás subiendo la cuesta se visualiza el castillo del moro, construida por el gran comerciante español, Anastasio Herrero Vitoria.

Llegando a Nueva York, se bajan en Ellis Island para pasar por el control sanitario.

Se considera hoy que la emigración sirve como una válvula de escape a las tensiones internas de un país. En los países de donde salían en millardos, se mantenían las mismas estructuras sociales y económicas. Nada cambiaba. Toda esa fuerza laboral, de ingenio propio y de gran mística, desaparecía de esos países de los abuelos y así perdían el capital humano de una generación en otra.

Los franceses desarrollaron buena parte de nuestra cultura cafetalera y más aún, con el pasar de los tiempos sentaron las bases de una gran influencia cultural, de la cual siempre ha hecho gala. Por cierto, la Alianza Francesa, parte de un amplio programa impulsado en 1883, por varios intelectuales franceses que se reunieron en el Cercle Saint Simon con el fin de crear una asociación cuyo propósito fuera apoyar la presencia de Francia en el extranjero a través de la difusión de su lengua.

La Alianza Francesa

De ahí nace en 1947 en nuestro país llevado adelante por costarricenses que querían implementar el proyecto de la Alianza Francesa en el país. El gran colegio, el Liceo Franco Costarricense, fundado en 1967 promueve la educación y el conocimiento de la lengua francesa de formación bilingüe en un mundo cada vez más globalizado como el que vivimos.

España:

En España fue natural la expansión hacia las colonias de las Américas. Una zarzuela muy famosa se llama Los Gavilanes y se refiere al indiano. O sea, el hombre que regresa a España, rico y poderoso y se enamora de la hija de su prometida de hace años. En España, en muchos casos todavía se visualizan las mansiones y las obras públicas que llegaron a construir. Tal es el caso de don Anastasio Herrero de San Andrés de Soria. Fundador de la gran familia Herrero en Costa Rica.

Bueno, todavía en la película “Amor sin Barreras” (West Side Story) en una de las maravillosas canciones, un puertorriqueño canta que, en los Estados Unidos, … ¡todo es regalado! Esta es la imagen que se proyecta de ese país.

Europa:

Quizás ir a un viaje de turismo a conocer la torre Eiffel y tantas monumentos, museos y obras del Viejo Continente, o ir a merodear un castillo es muy romántico y uno vive la emoción de otros tiempos.  Pero mi visión es diferente. Cuando veo las lindas calles de Paris centro, recuerdo la masacre de 20,000 comuneros, o sea la gente sencilla que fueron ejecutados. Las ejecuciones de Francisco Franco en España o en Roma las obras del fascista Benito Mussolini. ¿Te parece que es injusto lo que expongo? En los castillos, fríos como anticuados, en donde se cometieron grandes injusticias. Lugares que, aunque uno los vea muy hermosos, en su tiempo fueron sitios de expoliación. Lugares llenos de dolor y sufrimiento. Pero eso no fue solo en el pasado.

La Unión Europea lucha por mantener su unión, pero no puedo dejar de lado, de cómo se excusaron ante las barbaries modernas de los serbios en contra de los musulmanes albaneses. Salieron las tropas serbias y sus aliados a masacrar a los hombres y jóvenes. Francotiradores serbios asesinos, esperaban desde las lomas adyacentes a que gente cruzara la avenida en Sarajevo, para soltarles los balazos. La barbarie sucedió entre 1991 y 2001. No fue hasta que los Estados Unidos, pusiera fin a las matanzas con la KFOR. Pero los europeos lo dejaron pasar.

América: ¡No hay lugar en el mundo entero como América! América de las oportunidades. América que lucha cada país por formar su destino y porvenir. Cuando vengan los europeos a nuestro pequeño gran país en América, que vengan a aprender de la convivencia pacífica sin ejército.  Somos un pueblo fuerte, pero sin fuerza castrense. También nosotros somos un pueblo recogido de entre muchos pueblos. Nosotros somos los inmigrantes de ayer que vinimos a América en busca del futuro.

¡Ahora de América sale el porvenir del mundo! Esa clase de suerte o de visión del camino a seguir, ya no reside en Europa ni en los países del Este. Ahora los ojos del mundo se fijan en el nuevo continente.

¡América, América… la soñada, con una pequeña gran joya en su centro! La pequeña sucursal del cielo en la Tierra. Un país en donde las educadoras forman la nueva generación con los valores más altos y con un civilismo ejemplar.

Costa Rica es cuna de humanistas. Esta es América, y en su corazón, Costa Rica le enseña al mundo.

 


Fraser Pirie R.
Empresario, escritor, estudioso de la historia, la cultura y autor de varios libros.

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