Fraser Pirie: Cuando lo importante es… ¡ganar!

Toda esta trama ha sido una buena lección para los países, para no permitir que los oportunistas y los futuros autócratas tomen el poder. Para ellos...

Fraser Pirie Robson.

Concluidas las elecciones nacionales del 2020 en los Estados Unidos, empezaron los recuentos de votos en cientos de recintos electorales alrededor de todo el país, finalmente con efectos adversos para la candidatura de Donald J. Trump. Este, no podía aceptar ser vencido electoralmente. El 5 de noviembre 2020, Trump enviaba mensajes como

—¡FRENEN EL CONTEO DE LOS VOTOS!  ¡PAREN EL FRAUDE!

Al seguir el conteo normal de votos enviados por correo, el recuento final en el Colegio Electoral sumaba los 270 votos electorales, declarando a Joe Biden como el ganador absoluto.

El líder republicano de la Cámara Baja, Kevin McCarthy declaró falsamente:

—El presidente Trump ganó las elecciones. No se queden callados con esto. ¡No podemos permitir que esto suceda!

En los Estados Unidos, si hay una duda en el proceso electoral, cualquier ciudadano puede acudir a la Corte. Pero el veredicto judicial finaliza cualquier duda o consulta.

       Mark Levin, un periodista defensor ardiente de Trump, saltó al redil recordando a la Legislatura Estatal Republicana, que tenían la última palabra sobre la escogencia los electores, no las juntas electoras, no el secretario del Estado, ni el Gobernador, ni aun así la Corte Federal. ¡Les motiva a cumplir con su obligación constitucional!

Cuando los senadores republicanos se reunieron para discutir sobre las elecciones cuestionadas, el senador de Ohio Jim Jordan no le interesaba discutir sobre reglas.

—Lo único que importa, dijo Jordan, ¡es ganar!

Los líderes republicanos de Trump que manejaron la campaña le informaron el viernes 6 de noviembre y luego al día siguiente el sábado 7 noviembre, que habían perdido las secciones elecciones.

El 9 de noviembre Trump anuncia cambios en el Pentágono, despidiendo al secretario de Defensa Mark Esper. Luego el embajador Eric Edelman también es despedido de su alto cargo en el Departamento de Estado. Los reemplazos nombrados, son personas de poca capacidad o conocimiento, pero muy leales a Trump. No se comprendía por qué Trump estaba cargando sus leales en altos cargos en el Pentágono. Eran inexpertos, pero leales a Trump. El general Miley, se preocupó tanto, que dio ordenes estrictas, que nadie podía accionar armas sin su permiso personal. Parecía que Trump estaba cargando “Yes-Man” al complejo militar Pentágono.

Por ejemplo, Chris Krebs, director de la Agencia de Seguridad Cibernética y de Infraestructura, cuyo trabajo había sido proteger los sistemas electorales norteamericanos de interferencia extranjera, básicamente de la República Popular China y de la Federación Rusa, fue despedido de inmediato.

El 12 de noviembre declaró públicamente:

—La elección 2020 ha sido la más segura en la historia norteamericana. No hay evidencia alguna, que el sistema de votación perdió o que eliminó votos, intercambió votos, o en alguna manera hayan sido comprometido.

Fue despedido de inmediato. Por su parte, Trump declara una y otra vez que hubo deficiencias masivas, fraude y que defectos en las máquinas electorales intercambiaron millones de votos de Trump a Biden. ¡Uno de los abogados de Trump, Joseph DiGenova, declaró que Chris Krebs debería ser “colgado, descuartizado y fusilado al amanecer”!

La letanía de mentiras: El jueves 19 de noviembre Rudy Giuliani, Sídney Powell, Jenna Ellis, y Joseph Di Geneva, y otros abogados de Trump dan declaraciones.

Rudy Giuliani declara que Trump había ganado el Estado de Wisconsin por un amplio margen y había manejado Pensilvania por más de 300,000 votos y qué curiosamente, en ciertos condados el sobre voto fue de 150% y hasta 300%. En algunos condados el número de votos emitidos fueron más del doble de la población total del lugar. O sea, ¡votaron más personas que electores inscritos!

Esta afirmación fue fácil y rápidamente desmentida.

¡Rudy Giuliani sudando tan fuertemente, que se le corre el tinte de cabello!

La letanía de mentiras, una tras otra, lo deja muy sudoroso a tal grado que el tinte café del pelo le baja por la cara. Declara que tiene al menos 1,000 constancias legales que constan del fraude electoral. Además, tiene evidencia secreta adicional, que no puedo revelar.

—Pocas personas conocen que muchos de los votos emitidos son calculados fuera de los Estados Unidos y es hecho por una compañía que se especializa en el fraude electoral. Si permitimos que esto siga nos vamos a volver como Venezuela.

La abogada Sídney Powell declara que el sistema electoral manejado por una empresa canadiense Dominion fue creada en Venezuela bajo la dirección de Hugo Chávez quien, utilizando el mismo algoritmo de fraude, pudo cambiarle los votos de Trump a Biden. Declara que existe un código secreto y siniestro que reside en todas las máquinas de votación alrededor del país

—Ha sido impresionante, angustioso, y exasperante; uno los actos antipatrióticos más inmensos que se puede imaginar para el pueblo de este país. El presidente Trump ganó por una inmensa mayoría. ¡Lo vamos a probar y lo vamos a reclamar para el pueblo de los Estados Unidos de Norteamérica que votaron por la libertad!

Pasaron los días y la evidencia prometida nunca apareció. Últimamente los tres abogados que hablaron en la conferencia de prensa: Giuliani, Powell y Ellis serían luego sancionados por la Corte, censurados, o suspendidos. Además, cada uno fue sometido a un juicio penal por sus mentiras sobre la elección.

Posteriormente Jenna Ellis aceptó que había participado en una mala conducta profesional y fue censurada por la Corte. Sídney Powell declaró que ninguna persona razonable podría concluir que sus declaraciones fueron verdaderamente hechos reales. La Corte de Nueva York indicó que Giuliani comunicó hechos demostrablemente falsos hacia la Corte, hacia otros abogados y al público en general en su capacidad como abogado del presidente Trump. O sea, … ¡mintió descaradamente!

                                                   ¡Pero el daño estaba hecho!

Millones de americanos todavía hoy creen en las mentiras lanzadas por la campaña de Trump. En efecto la campaña continúa con correos electrónicos, con anuncios enviando las mismas falsedades alrededor de todo el país. De hecho, Trump lo destaca cada vez que habla públicamente.

                                  —¡Todos sabemos que nos robaron las elecciones!

Pero una mentira contada una y otra vez toma su propia velocidad y certeza. Las teorías de conspiración diseminados por todos los Estados Unidos señalan a gente con ideas alocadas. Por ejemplo, que el presidente de la Corte Suprema de los Estados Unidos operaba un grupo de tráfico de pedofilia en el sótano de su casa.

Una mentira absurda y falsa. Pero ya la verdad no importaba. ¡Si se repete suficientes veces, se vuelve una verdad!

                                             ¡Todo lo que importaba era ganar!

En el caso de funcionarios del gobierno, … en cualquier gobierno, tenemos el ejemplo de la mentira del presidente George Bush quien empezó a repetir una y otra vez que Sadam Hussein, en Irak, tenía armas de destrucción masiva. O sea, que tenían ojivas nucleares y por eso era necesario invadir. Cuando de hecho invadieron y capturaron a Sadam nunca encontraron ojivas, ni ningún vestigio, ni nada que lo parezca.

El mismo ministro de propaganda nazi, Joseph Goebbels, explicaba qué una mentira repetida mil veces, … se vuelve verdad.

Las locuritas de Rudy Giuliani: En días recientes, Giuliani ha sido condenado al pago de 150 millones de dólares por difamar a dos trabajadoras sociales de un salón electoral de Georgia, Shaye Moss y su madre, Ruby Freeman. No obstante, la terrible sentencia en su contra salió de nuevo a la prensa a reforzar su mentira-verdad, indicando que efectivamente las dos señoras habían realizado un fraude masivo.

Ya las dos señoras han vuelto de nuevo a demandar a Giuliani.     

Epilogo:

Kevin McCarthy, después de muchas dudas fue finalmente nombrado vocero del Partido Republicano en el Congreso norteamericano. Dos meses después, fue nuevamente cuestionado y expulsado del cargo. Hoy ha renunciado al Congreso.

Jenna Ellis, recibió una sentencia de 5 años y 100 horas de servicio comunitario, 5,000 dólares de multa y debería además escribirles a los ciudadanos de Georgia una carta pidiendo su perdón.

Joseph Di Geneva, en forma pública le pidió el perdón a Chris Krebs por sus comentarios “desafortunados” y el daño a su familia.

Sydney Powell aceptó una pena de 6 años, 6,000 dólares de multa y 2,700 por daño moral, y también escribirles una carta a los ciudadanos del Estado de Georgia.

Rudy Giuliani, difamador, racista y mentiroso por excelencia, se ha declarado en bancarrota al no poder pagar los 150 millones de dólares en el juicio de las señoras. Como ha caído de su alto pedestal el afamado abogado. Es notorio verlo mentir públicamente, perder el juicio y luego volver de nuevo a repetir sus mentiras-verdades.

Con el paso de las semanas y los meses, muchos norteamericanos se han dado cuenta de la verdad y adonde radica la mentira. Toda esta trama ha sido una buena lección para los países, para no permitir que los oportunistas y los futuros autócratas tomen el poder. Para ellos…:

¡Lo único que importa es… ganar!

 

Fraser Pirie

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