Fraser Pirie Robson.

Las condenas ejemplificantes de 11 M

El peor atentado en la historia de España cumple sus veinte años.

En un profundo acto de solidaridad, miles de españoles hicieron largas filas con el fin de donar sangre. A las pocas horas, los hospitales estaban repletos de reservas de sangre.

El 13 de marzo dos millones de personas acudieron en Madrid para marchar a la estación de Atocha. Con el lema “Con las víctimas, con la Constitución, para la derrota del terrorismo”.

Las condenas criminales: La Audiencia Nacional condenó a 21 de los 28 procesados por estos hechos en el 2007. Entre ellos, se encontraba José Emilio Suárez Trashorras, el minero asturiano tras considerar probado el juez que facilitó a los terroristas los explosivos. Fue condenado a 34.175 años de cárcel.

También fueron condenados a prisión Jamal Zougam y Otman el Ganaoui, a 42.900 años, como autores materiales de los asesinatos. De los 18 condenados, tres de ellos permanecen en prisión y nueve ya cumplieron sus penas y fueron expulsados de España.

Rachid Aglif, Rafá Zouhier y Abdelilah El Fadoual, en el juicio por los atentados del 11-M, en 2007.

Jamal Zougam:

Este marroquí permanecerá en prisión hasta el próximo 2044, el máximo que permite la ley, pese a haber sido condenado a 42.922 años de cárcel. En el proceso judicial, quedó probado que Zougam colocó el último explosivo en el tren número 21713, que salía de Alcalá a las 7:14. horas y explosionó a las 7:38. También facilitó varias tarjetas telefónicas a miembros del grupo. Fue acusado de 191 asesinatos y dos abortos no deseados, 1.856 asesinatos en grado de tentativa, 4 delitos de estragos terroristas y pertenencia a organización terrorista. Jamal Zougam, considerado uno de los autores materiales de los atentados dijo: “Soy víctima de algunos medios de comunicación y algunos políticos entre el 11-M y el 14-M para acusar del atentado a los islamistas. Yo no sé si han sido o no, probablemente sí, pero yo no fui”.

Othman el Gnaoui:

De origen marroquí, junto a Zougam, es el segundo condenado como autor material de los hechos a 42.922 años por 191 asesinatos, 1.856 asesinatos en grado de tentativa, 4 delitos de estragos y un delito de falsedad documental. También saldrá en libertad en 2044. El Gnaouni participó en el transporte de los explosivos desde Asturias hasta la casa de Chinchón, donde se montaron las 13 bombas utilizadas en los ataques y facilitó documentación sabiendo que se usaría para ocultar la identidad de los terroristas.

José Emilio Suárez Trashorras:

Este exminero asturiano fue condenado a 34.715 años de cárcel como cooperador necesario de 192 delitos de asesinato terrorista por conseguir los explosivos que se utilizaron para hacer explotar los trenes y que extrajo de la Mina Conchita (en el concejo asturiano de Belmonte de Miranda). Según los investigadores, fue el hombre clave a la hora de organizar el transporte de la dinamita.

“Pido perdón a todas y cada una de las víctimas. Es una mochila que pesa muchísimo”. Pocos días antes, pedía acogerse a la ley de eutanasia ante la falta de tratamiento médico adecuado para su salud mental y la larga condena que afronta, ya que no saldrá hasta 2044.

Los que ya han cumplido su pena:

Rachid Aglif, ‘El Conejo’: De origen marroquí, fue condenado a 18 años de cárcel por integración en banda armada y tenencia o depósito de explosivos, quedó probado durante el juicio que acudió junto a Jamal Ahmidan, Rafá Zouhier y Mohamed Oulad a una reunión en la casa de Chinchón, donde se encontraron con Trashorras para determinar cómo se trasladarían los explosivos. El propio Aglif propuso que Trashorras suministrará 60 kilos de dinamita “a cambio de hachís, dinero u otra cosa”, reza la sentencia. Aglif quedó libre en octubre de 2022.

Mohamed Bouharrat:

También de Marruecos, fue condenado a 12 años de cárcel por integración en banda armada. Al parecer, la Policía encontró un “texto” y “un juego de fotografías” suyos en el piso de los suicidas de Leganés, por lo que se le relacionó con la célula pese a que negó haber estado en la vivienda. Fue detenido y liberado en 2004, e ingresó en prisión el 21 de mayo de 2005 al incurrir en contradicciones. Según la sentencia, “realizaba las labores de captación y recopilación de información sobre posibles objetivos para los ataques violentos” y participó en las gestiones de alquiler del citado piso. Quedó en libertad en octubre de 2022.

Abdelmajid Bouchar, alias ‘El Gamo’:

En las primeras investigaciones este marroquí fue considerado autor material de los atentados, pero no se pudo determinar después de que un testigo que le había identificado se retractara. El 3 de abril de 2004 se encontraba en Leganés con los suicidas y, tras bajar a tirar la basura y percatarse de la presencia policial, se dio a la fuga. Su huida terminó en 2005 en Serbia, cuando fue detenido. Finalmente, se le condenó a 18 años de cárcel por pertenencia a organización terrorista y tenencia de explosivos. Salió de prisión en agosto de 2023.

Osman El Sayed, ‘El Egipcio’:

Bastante bien conocido de la justicia internacional, ya en 1999 había sido detenido por la policía criminal alemana. El egipcio había estado muy ligado a Mohamed Atta, uno de los ejecutores de los atentados del 11 de setiembre de 2001 en Estados Unidos. Fue considerado presunto autor intelectual o inductor en términos jurídicos de los atentados del 11M, aunque salió de España pocos días antes de la masacre.

El 7 de diciembre de 2004 fue extraditado temporalmente a España desde Italia, donde estaba pendiente de juicio, y reenviado a Italia el 18 de abril de 2005, donde fue condenado a 10 años por pertenencia a banda armada. Convivió en Madrid con El Tunecino (que se suicidó en Leganés), considerado en ese momento cerebro ideológico de los atentados. En España fue absuelto de todos los cargos, incluido pertenencia a banda armada por haber sido condenado por esto en Italia. Editorial 20 Minutos, Madrid.

Aunque la mayoría se declararon inocentes poco antes de que el juicio iniciara, las pruebas físicas y forenses fueron contundentes. Aún hoy Jamal Zougam señala, … ¡que él es inocente!

Pero el servicio de inteligencia español tiene muy claro, que ese atentado era el primero de muchos que querían realizar.

La lección fue clara. La seguridad nacional en cada país debe siempre permanecer atenta a la peligrosidad de quienes esbozando otras doctrinas y no les importar atraer la destrucción.

Por Fraser Pirie

El autor es empresario e investigador histórico. Cuenta con varios libros de historia y fotografía sobre Costa Rica: "Tiempos de héroes", "Nuestra Patria", "Cartago station", "El tiempo congelado". Articulista en medios de comunicación.