Fraser Pirie: El candidato presidencial

Es parte de su carácter escuchar y atenderles, para al final unificar en una sola voz el destino nacional.

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Fraser Pirie Robson.

Han quedado importantes lecciones derivadas como resultado de las elecciones municipales 2020.

  1. El marcado abstencionismo en donde solamente un 30-40% de la población depositó su preferencia, parece favorecer a los partidos del bipartidismo.
  2. La caída estrepitosa del partido comunista me causa alegría, porque nos demuestra la madurez y el conocimiento del elector moderno. Gracias a Dios, que los mesiánicos a la moda Hugo Chaves han demostrado ante el mundo su inoperancia e inutilidad.  Para ellos la ideología es más importante que el humanismo.
  3. De igual manera, los partidos religiosos, en donde los líderes reciben sus órdenes de arriba, se quedaron muy abajo. En este mismo orden, están los posibles líderes que quieren imponer su disciplina sobre los demás.

El líder presidencial: Muchos candidatos a las diferentes alcaldías del país, no tenían el temperamento, conocimiento, y capacidad para llevar adelante una corporación cantonal. Claro, todos ambicionan ganar la elección y asegurarse un jugoso porvenir. Pero no están realmente capacitados. En parte el problema radica en las pobres postulaciones de los partidos políticos. Resulta evidente que el partido que postule excelentes candidatos tendrá por fuerza, la mayor ventaja electoral.

El dilema para el partido, es que todos quieren llenar esas expectativas y resultar ser el candidato. Como cuando el hijo de un diputado indicó que la única bulla que hizo su respetable padre exdiputado, ¡fue cuando se cayó de la silla al haberse dormido en una sesión bien dormilona de la Asamblea Legislativa!

¿Cuáles son los valores y las cualidades del buen candidato?

  1. Saber expresar muy bien sus ideas y cuidar la comunicación verbal y no verbal.
  2. La empatía para ponerse en los zapatos del otro y comprender sus necesidades. Esta cualidad va de la mano del interés que nos demuestra y la sinceridad del candidato ideal.
  3. La polivalencia es un requisito necesario, ya que el candidato debe tener conocimientos diversos en muchos radios de acción.
  4. En nuestro entorno de hoy, el nuevo presidente debe tener la capacidad gerencial correcta.  Debe tener un buen criterio para escoger excelentes ministros de estado. Es decir, la persona que ayude muy bien a lanzar y manejar exitosamente una candidatura, no necesariamente será un buen ministro de estado. El candidato ganador premia a sus amigos de campaña con buenos puestos. Es la práctica, … pero también puede ser un error. El candidato presidenciable tendrá por fuerza que reunir excelentes gerentes o personas con un buen manejo gerencial. El presidente solo será tan exitoso en su gestión, como lo serán sus ministros y ejecutivos.

En Costa Rica, una institución de ayuda social, como lo es el Patronato Nacional de la Infancia debe tener una excelente administradora con una marcada capacidad de comunicación efectiva, para que todas las semanas salga a relucir en los noticieros. Esto es importante, porque en momentos de crisis o dificultades nacionales, la buena vocera del Pani, de los bomberos o de otras instituciones, nos involucran en un problema familiar, dejando de lado el terrible azote que nos aflige, como pudo ser el puente de la pretina o los nuevos impuestos.

En cambio, en el actual gobierno, el tema del Pani no ha sido muy bien atendido. Pero el nuevo ministro estrella parece ser el excelente ministro de transportes, que nos habla cada semana de carreteras y puentes. Nos advierte de las presas venideras, pero lo acuerpamos en la gran tarea, ilusionados de un futuro mejorado.

El nuevo líder nacional, debe capturar el interés nacional con una visión y un trabajo a realizar, que nos obliga a ofrecerle la oportunidad. Cuando don Oscar Arias S. le habló al país de un programa sorprendente y difícil de creer, al intentar construir 70,000 viviendas, no hubo manera de apartarse de ese sueño que luego el país compartió y convirtió en una realidad. Debe tener una visión del futuro y poder convencernos de ser el aspirante ideal.

El estadista: Don Juanito Mora Porras en 1860, tuvo esa visión construyendo la patria grande. Luchó por todos los medios para comprar el armamento necesario para derrotar al filibustero. Se preparó con tiempo y salió vencedor. ¡Fue el primer gran estadista nacional! Don Chico Orlich, don Pepe Figueres, don Mario Echandi también fueron también grandes estadistas.

Don Carlos Alvarado Quesada, Presidente de Costa Rica es bachiller en comunicación, master en ciencias políticas y en estudios del desarrollo. ¡Además, ha sido vocalista de un grupo de rock, así como un exitoso escritor! De tal manera que cada candidato futuro debe tener diferentes grados de conocimiento y combinarlo con habilidades de comunicación.

El candidato poco ideal es un radical, con ideas mesiánicas o populistas. Lula en Brasil, venía de bases socialistas, pero hizo una gran tarea presidencial, al bajar el altísimo costo de la comida.  Bajo su administración, el costo de la vida bajó sustancialmente. ¡Fue excelente! ¿Cómo olvidarlo? En cambio, en nuestro país cuando le preguntaron a un líder sindical, contestó afirmando que muchos le pedían lanzarse al redil presidencial. Claro para las mayorías, solo el angustioso recuerdo de los bloqueos y las presas fue suficiente para pensar de otra manera.

Un verdadero y gran líder nacional alzará su voz a favor de todos sus compatriotas para señalarnos el mejor camino y no solo del gremio. De rebote el buen candidato sabrá dialogar muy bien con las diferentes fracciones legislativas. Es parte de su carácter escuchar y atenderles, para al final unificar en una sola voz el destino nacional.

 

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