Fraser Pirie: El sueño costarricense

Fraser Pirie Robson.

A Costa Rica se le ha llamado “la Suiza centroamericana” y a sus habitantes a menudo se pueden sentir más cercanos a los europeos.

Porque Costa Rica es diferente: Durante muchos años se promulgó la idea de que Costa Rica era diferente ya que su población era de extracción europea y por ende blanca. Pero a través de los años y los estudios científicos, y criterios bien basados, Costa Rica pareciera volverse un país mestizado.

Ciertamente Guatemala promedio un 80% de raza indígena mientras que Costa Rica apenas un 3%. Aun así, seguimos siendo diferentes de alguna manera, ¡pero no es por nuestra raza blanca! Es algo diferente que nos distingue entre las naciones.

En 2003, por ejemplo, Costa Rica ocupaba el puesto 32 a nivel mundial según el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas. En el 2016, en el índice de desarrollo humano bajamos a un 69 %, pero todavía marchaba muy por delante de El Salvador (117), Nicaragua (124), Guatemala (125) y Honduras (130).

Una parte de la respuesta se asienta en el hecho que el nivel educativo de los costarricenses es de los más altos del continente. Para nosotros, la idea de cursar estudios superiores es de inmensa valía.

El programa liberacionista Avancemos, que dotaba a una familia de menores recursos un estipendio mensual para que los jóvenes fueran a estudiar y mejorar así su nivel económico, social, y cultural ha sido una de las mejores ideas que han cursado en los últimos tiempos.

Para don Iván Molina, esa diferenciación tiene “una serie de fundamentos, tanto a nivel institucional como a nivel de procesos económicos y sociales” que, de hecho, ofrecen un modelo de civilidad y de inversión de recursos positivo para el resto de la región.

En mi humilde opinión, todo nace con las ideas progresistas del doctor Calderón Guardia y de José Figueres Ferrer. Las ideas sociales redactadas hace 80 años sembraron el fundamento de nuestra paz y de nuestra sociedad. Don Pepe Figueres hoy siguió adelante con el concepto de las mejoras sociales y se fundaron instituciones del bien social.

La idea novedosa, extraña, y peculiar para algunos fue la abolición del ejército. Claro, ¡los que formaban parte del ejército perdieron su trabajo! Cuando de pronto en los gobiernos sucesivos a lo largo de mi larga vida no han tenido que invertir escasos recursos en armamentos, ni entrenar reclutas para el manejo de la de las armas el gasto social fue posible.

Costa Rica se entrenó en ambulancias, bomberos para extinguir incendios, y créditos especiales para vivienda digna. Un porcentaje de los costarricenses fueron entrenados en la ayuda y el rescate de los seres humanos. Los maravillosos hospitales de la seguridad social nacional atienden a miles de personas día a día. Hoy muchas ciudades importantes luchan por un nuevo hospital, pero no todo se logra con esa facilidad. Pero sabemos, como una certeza infranqueable, que un día, sí vamos a tener ese nuevo hospital.

Esa es la ilusión de muchísimo costarricense, saber que tienen un futuro, que quizás tengan que luchar mucho, pero que algún día se podrá lograr. Lo que no logra hoy quizá sus hijos lo podrán lograr. ¡Ese es el sueño costarricense!

No es diferente al sueño norteamericano, o al sueño británico. A los Estados Unidos los migrantes de muchas naciones se enfrentan al reto de cruzar el Tapón de Darién en donde son víctimas de los traficantes de almas. Pero se atreven a seguir caminando y caminando porque al final del camino saben que está el río Grande y al otro lado el sueño norteamericano.

Asimismo, ocurre en la Gran Bretaña en donde miles de personas de países del Medio Oriente y más allá…pasan las necesidades necesarias, peligrosas, en donde se bate entre la vida y un futuro digno o la muerte. Todo lo harán para cruzar el Canal de la Mancha y llegar a la libertad económica y social.

Costa Rica en cambio ha dedicado muchísimos recursos al progreso social y esta es una de las razones principales por la cual Costa Rica es un país diferente. Más de un millón de niños asisten a las escuelas en forma obligatoria. Hoy es extraño encontrar algún joven o niño que no sepa escribir.

         Pero muchísimos de nuestros migrantes que entran al sueño costarricense no tienen esas habilidades tan normales en nuestro entorno. De hecho, Costa Rica tiene, según publica la UNESCO, una tasa de alfabetización del 95%. En el ranking de tasa de alfabetización vemos que es el 33º país del ranking de tasa de alfabetización. La tasa de alfabetización ha aumentado en los últimos años.

Padre de la Nación: ¡De nuestras maravillosas bases e instituciones nacionales es el Tribunal Supremo de Elecciones, el padre de la Nación! Cuando el TSE dicta un comunicado de votos alcanzados por cualquier partido, todos los costarricenses sabemos que es la verdad. Que así ha sido, que es verídico. De tal suerte que nuestro candidato a la presidencia puede faltar en el voto y al perder las elecciones nos trae tristeza. Pero a los días el país levanta la vista y seguimos de nuevo. El Tribunal Supremo de Elecciones es el garante de nuestra libertad electoral y sus decisiones abiertas y públicas están sembradas en piedra maciza. Todos podemos confiar en la sabiduría del TSE.

En la jornada diaria, la Contraloría General de la República está atenta y vigilante para evitar abusos en los concursos del Estado. Sus funcionarios son probos y comprenden bien los deberes a las cuales responden.

De tal suerte que Costa Rica tiene garantes muy firmes como el Poder Judicial, el Tribunal Supremo de Elecciones, la Contraloría y muchas más instituciones cuyo propósito y vida es equilibrar las decisiones correctas, aunque no salomónicas.

En otros países del mundo, las decisiones en todo aspecto de la vida se manejan bajo la ley sharía, en lo que una vez dijo el profeta, o como en otras latitudes, la disposición del dictador de turno y los que le rodean dan el camino único a seguir. Se autodenomina democracias, pero se distinguen cuando el pueblo obedece al poder. En Costa Rica el poder emana del pueblo a través de sus representantes elegidos cada 4 años, y son ellos los que dictan las leyes. O sea, los elegidos a los a la representación de la República responden ante su pueblo. ¡Radicalmente diferente!

Costa Rica es un país en donde nos importa la gente. Hay lugar para todos en el gran corazón que es nuestra amada Costa Rica.

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