Fraser Pirie: Fidel Castro en Costa Rica

En la nueva Plaza de la Revolución, don Pepe les pide a los cubanos seguir siendo amigos de los Estados Unidos. De inmediato Fidel ordena que le quiten el micrófono a “Cachucha”.

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Fraser Pirie Robson.

El presidente José Figueres Ferrer era reacio a las dictaduras, y era muy conocido por su abierta oposición a los regímenes de Somoza en Nicaragua, Trujillo en la República Dominica, y la de Batista en Cuba. Tan tirante era la oposición, que en varias ocasiones mandaron a asesinar a don Pepe. Nunca se supo más de los posibles sicarios.

En busca de apoyo, en el año 1956, el joven revolucionario llegó a Costa Rica.  Alejandro Castro se hospedó en el Gran Hotel Costa Rica. Transcurría del hotel a la famosa Soda Palace, en donde era la costumbre tomarse un café y resolver todos los problemas que aquejaban.

Hizo contacto con el estadista democrático Pepe Figueres. Se fueron a visitar la Finca La Paz, de don Chico Orlich en San Ramón para discutir con mayor tranquilidad la problemática. Don Pepe y la cúpula liberacionista tenían las armas, con que triunfaron en la Guerra Civil de 1948. Únicamente, que el joven revolucionario cuyo nombre era Fidel Alejandro Castro Ruz tenía que demostrar su capacidad y lograr liberar un terreno apto para así señalar su capacidad.

En 1953, sale de la cárcel.

Durante su estadía en Costa Rica, conoció a don Mora Valverde, fundador y líder del partido comunista. Años después don Manuel le haría un favor especial.

En 1958, Piyique Guerra se ubicaba en el aeropuerto Internacional La Sabana. Según versiones orales y recuerdos de esa lejana época, llegó don Pepe a preguntarle a Piyique que estaba haciendo. Piyique le contesta que está cargando armas para llevarle a Fidel. Entonces don Pepe le contesta que él también lo va a ayudar, y así terminan de subir cargas de armas para la revolución que lidera Fidel Castro.

Salió el primer vuelo de un total de tres aviones hasta la Cordillera Sierra Maestra en el sur de Cuba. Con los armamentos que mandaron desde Costa Rica, Fidel y su banda de guerrilleros se armaron y llegaron a La Habana.

En esos días, el gobierno manda al piloto D’Ambrosio a recoger uno de los aviones a La Habana. Comentan jocosamente, que cuando preguntan en La Habana con quien hablar, lo mandan a buscar al Che Guevara. A final lo localizan en La Cabaña, frente al pelotón de fusilamiento. D’Ambrosio se sintió desganado de ir al paredón y se regresaron a Costa Rica. El avión se quedó en Cuba.

Años después Fidel le reconoció el gran apoyo de Costa Rica en esa etapa. Le indicó al embajador Rodrigo Carreras en julio de 1994, durante un acto de la Asociación de Estados del Caribe en Colombia, que, sin ese apoyo costarricense, Batista le hubiera superado.

Don Pepe fue invitado de honor al acto de celebración del triunfo de la revolución el 22 de marzo de 1959. Compartió la tarima con Raúl Castro, el hermano de Fidel, con el Che Guevara y con Camilo Cienfuegos, los tres ayudantes principales de Fidel. Ante miles de personas congregadas en la nueva Plaza de la Revolución, don Pepe les pide a los cubanos seguir siendo amigos de los Estados Unidos. De inmediato Fidel ordena que le quiten el micrófono a “Cachucha”. En efecto, el presidente de la Federación Cubana del Trabajo, David Salvador se lo quita y lo manda a sentar. Cachuca como sobrenombre a Figueres por el gorro que usaron los combatientes liberacionistas.

La revolución cubana pertenecía a Fidel Castro y no iba a permitir que otros le indicaran como proceder. Lo sabía muy bien. No fue aislado el hecho que esa noche a medio discurso, una paloma blanca llegó y se sentó en el hombro de Fidel. Todos los santeros lo señalaron como una manifestación divina. Fue un hecho filmado por reporteros extranjeros. Fue real.

La paloma blanca vuela directo hacia Castro. Se queda en el hombro de Fidel
Únicamente que las relaciones con Costa Rica se empiezan a enfriar rápidamente.

En 1959, el presidente Eisenhower estudia como derrocar a Fidel Castro y así ordena el 17 de marzo de 1960, a la Central de Inteligencia Americana a buscar y entrenar mercenarios cubanos que puedan invadir a Cuba.  La CIA empieza su tarea, estableciendo centros de entrenamiento en Guatemala, Nicaragua, Panamá y Costa Rica. En Costa Rica se escuchan rumores de hombres enmontañados. Se cree que los hombres que entrenaban están en fincas de particulares que están en contra del régimen cubano en la zona atlántica cerca de Tortuguero. Así el Partido Comunista en Costa Rica envía gente a recorrer las costas.

Un día el periodista Enrique Mora Valverde, primo de don Manuel Mora Valverde, y Ricardo Quesada Lopez- Calleja, con un baqueano recorren la zona y encuentran un campamento, con ranchos, que parecían estar desocupados. Les daba la impresión que el rancho era usado pero que los hombres no están ahí. Con mucho sigilo entran al rancho. Había ropa, comida y equipos. Pero no hay nadie. Suponen que andan en un entrenamiento y en cualquier momento pueden regresar.

Manuel Mora Valverde y su primo Enrique Mora Valverde.

Entonces Enrique, siendo fotógrafo y muy aficionado, empieza tomando fotos de todas las instalaciones. De pura casualidad en una pared de uno de los ranchos, notan una iguana o lagartija de color verde intenso. Trata de tocarla, y se suelta una tabla,  que en realidad era un escondrijo, en donde los mercenarios esconden documentos. Aprovecha el momento y toma fotos de los mapas y las claves de radio y de toda la documentación. Lo deja todo lo mejor posible, para que no sospechen. Vuelve a colocar la tabla y salen apresuradamente del lugar.

Playa Girón. No fue casualidad que el ejército cubano estuviera acantonado tan cerca de Girón. Tenían tanques, artillería y muchas milicias a la espera.

En San José se reporta con don Manuel Mora, y estudiando los documentos se dan cuenta que la posible invasión se va a dar en pocos días. No saben el día exacto pero saben que va ser muy pronto. La información se manda a Cuba con un mensajero. Era un viaje de varios días con ciertas dificultades.

Pero Enrique Mora Valverde tiene a su disposición un teléfono. No era común tener teléfono. Deciden llamar a un contacto en la isla. Era el número de un asistente de Fidel. Curiosamente él que contesta el teléfono es el mismo Fidel. Enrique Mora le empieza dando los detalles y la información en una línea que podría estar intervenida. Le da a entender de que se trataba y Fidel toma nota con palabras chistosas, pero entendiendo perfectamente bien el mensaje.

El siguiente 15 de abril, los mercenarios atacan Playa Girón adentro de la Bahía Cochinos y avanzan unos kilómetros en donde los espera el nuevo ejército cubano. El bombardeo cubano destroza la invasión y son capturados.  Claro, Fidel los estaba esperando.

De muy joven, yo me encontraba en el aeropuerto de Miami, cuando aterrizó un avión DC-4, y bajaban por la escalinata los soldados mercenarios que fueron liberados por Fidel. Por cada uno, pedía en pago dos tractores.

En agradecimiento por su ayuda tan especial, Fidel Castro condecora a don Manuel Mora Valverde, … con la Orden Playa Girón.  En la foto, Fidel se le nota muy agradecido.

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