Una columna artillada con la distintiva “Z” que representa Zapad o Oeste

Fraser Pirie Robson.

A los días de la invasión rusa a Ucrania, fuerzas especiales de Ucrania estaban ya concentrados en diferentes puntos a lo largo de la gran carretera, por donde entraban los convoyes de tanques, camiones y personal. Su misión era ubicar la línea del ataque y con los drones analizando la escena, empezando una destrucción masiva a todo los 64 kilómetros de avanzada rusa. ¡Fue un desastre! Rusia empezaba a perder columnas armadas enteras, sus mejores comandantes, generales y fuerzas especiales.

Desde luego que la excusa para la invasión y la toma de tierras radicaba en que eran fascistas y nazis, manejados por Zelenski, un drogadicto.

Las pruebas gráficas del genocidio de Bucha.

Las mentiras de Putin: El 24 de febrero 2022, antes de las 5:00 a.m. hora local, Putin anunció una operación militar especial en el país que efectivamente declaraba la guerra a Ucrania. En su discurso, Putin dijo que no tenía planes de ocupar territorio ucraniano y que apoyaba el derecho del pueblo ucraniano a la autodeterminación. Dijo que el propósito de la operación era proteger a la gente en la región predominantemente de habla rusa en el Dombas, a quien afirmó falsamente que durante ocho años, había estado enfrentando humillación y genocidio perpetrados por el régimen de Kiev.  Putin dijo que Rusia buscaba la desmilitarización y des nazificación de Ucrania. A los pocos minutos del anuncio de Putin, se informó de explosiones en Kiev, Kharkiv, Odesa y la región de Dombas.

El retorno Ucranio: Cuando por fin el gobierno Ucraniano inicia su contra ofensiva, y logra desalojar las tropas rusas del pueblo de Bucha, empiezan a aparecer los crímenes de guerra. Empezaron a desenterrar los ajusticiados en los campos baldíos, encontrando hombres con los brazos atados por detrás y una bala en la nuca. Habían sido torturados y asesinados. Era un genocidio planificado.

El mall de Kremenchuk

El mall de Kremenchuk fue destruido el 28 de junio 2022 con muchos fallecidos. El presidente francés Macron lo tildó como un crimen de guerra.

Uno de los grupos mercenarios más peligrosos del ejército rojo es el Grupo Wagner. Este grupo mercenario, fue autorizado para ir a las cárceles y prisiones rusas y ofrecerles a los violadores y asesinos la libertad si entraban en el ejército. Curiosamente, una de las extrañas costumbres que tienen en el ejército rojo, consiste en que los capitanes y mayores están siempre atrás y por delante los cabos y sargentos. Inclusive hay soldados rasos sin entrenamiento que simplemente los lanzan a la batalla. No pueden retroceder, porque sino también son ajusticiados por los comisarios rusos. En sí, parte la doctrina militar rusa, no prepara al soldado común. Le enseñan a obedecer sin pensar. Los prefieren bien obedientes. Esto conduce a posibles violaciones, robos, asesinatos.

Soldados rusos capturados en la zona de Bucha, informaron que sus oficiales les dieron una orden de eliminar a todos los espías y nazis que andaban por las calles. La orden superior era eliminarlos.

En caso contrario, las nuevas fuerzas ucranianas han sido entrenadas por soldados de la OTAN, en donde cada soldado le motiva a ejercer su iniciativa personal.

Las bajas: Hasta el momento se contabilizan 100.000 soldados rusos muertos con igual número de soldados ucranianos muertos en combate.  En solo la ciudad destruida de Mariupol, ¡los funcionarios ucranianos creen que al menos 22,000 civiles han sido asesinados! Investigaciones de los registros de la morgue indican muchos más, mientras que aún más cuerpos permanecen sin recoger. Otros informes dan cuenta de 40,000 civiles muertos.

La fiscal general ucraniana, Iryna Venediktova, ha cifrado en al menos 410 los cuerpos de civiles hallados en Bucha, de los cuales 140 han sido ya examinados. Reporta cuerpos maniatados tirados por el suelo, cadáveres de hombres y mujeres de todas las edades mutilados y con heridas de bala y cientos de cuerpos enterrados en fosas comunes. Estas son las últimas pruebas del rastro de muerte que ha dejado el Kremlin.

El hospital de niños de Mariupol después del ataque ruso.

Estado terrorista: Después de que termine esta masacre terrible en Ucrania, la Federación Rusa será investigada por los miles de muertos y las atrocidades que ha cometido. La Federación Rusa era un país bastante bueno en donde la mayor parte de sus ciudadanos se consideraban europeos. ¿Como harán para dar la cara al mundo, con las inmensa cantidad de crímenes a cuestas de su genocidio planificado? Ya el Parlamento Europeo inicia el procedimiento para tildar oficialmente a la Federación Rusa, como un estado terrorista.

Desde luego que grandes porcentajes de ciudadanos rusos no están de acuerdo con la terrible guerra en Ucrania, ni las excusas que proliferan en el gobierno malsano de Putin, pero si hablan, caerán presos y perderán su trabajo, para no decir la vida. Porque él que se queja lo mandan de una vez al entrenamiento básico. De hecho, la ley prohíbe hablar de una guerra en Ucrania. La única frase que se puede utilizar es la “operación especial militar”.

Las tierras de sangre: Vivir en esta región del mundo es extremadamente peligroso. Cada tantos años diferentes ejércitos cruzaron de un lado al otro. A su paso por las tierras de Ucrania, asesinan y despojan a los pobres habitantes. Cuando estalla la contraofensiva, el ejército defensor pasa por las tierras ensangrentadas y de igual manera, busca los colaboradores para sentenciarlos. Son los molinos de guerra que pasan hacia el Oeste y regresan al Este.

En el libro “Tierras de Sangredel autor Timothy Snyder eleva la cifra total de muertos en esas tierras de sangre a 14 millones de víctimas, incluyendo las víctimas de Stalin y las de Hitler. El libro consiguió muchas críticas positivas y fue calificado como “historia revisionista de la mejor clase”. Aun así, fue galardonado con numerosos premios, incluyendo el Premio Hannah Arendt de Pensamiento Político de 2013.