Fraser Pirie: Los hijos de la espía

Сыновья шпиона (Synov'ya shpiona)

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Fraser Pirie Robson.

Los dos hermanos habían nacido en el Canadá, pero ahora vivían con sus padres en Cambridge, Massachusetts. Tim Foley cumplía sus 20 años, Alex 16 y la familia celebraba su buena fortuna con sus padres Donald Heathfield y Tracey Foley. A media fiesta de cumpleaños con champagne, tocaron la puerta y al abrir un destacamento de hombres vestidos de negro irrumpieron adentro a la casa, gritando:

—¡FBI, FBI…!

La casa en donde vivían los Foley cerca de Harvard Square. Junio 2010.

¡Atónitos, sin poder comprender lo que sucedía, los dos padres fueron apresados y llevados esposados en carros separados! De inmediato el FBI empezó un registro forense meticuloso de toda la casa. Los dos asustados hermanos fueron llevados a un hotel.

En el hotel les informan que sus padres eran sospechosos de ser agentes secretos de un gobierno extranjero. ¡Sus padres eran rusos y los suyos no eran sus verdaderos nombres! Cuando regresaron a casa, encontraron que todos los equipos electrónicos, documentos, fotos, …todo se lo habían llevado.  Luego de unos días, el FBI los traslada a la Corte en Boston donde les informan oficialmente de los cargos contra sus padres y les permiten hablar con su madre.

Un destacamento de agentes de la FBI frente a la casa de los Foley.
Timothy y Alex Vavilova al salir de la corte en Boston en el año 2010, momentos después de escuchar los cargos contras sus padres.

Operación Cuentos de Fantasmas: El FBI había capturado a diez diferentes agentes secretos o ilegales en la operación “Ghost Stories” o Cuentos de Fantasmas, entre ellos los padres de Timothy y Alex.  Mamá y papá no eran lo que simulaban, sino personas ilegales que en su momento asumieron los nombres de canadienses que habían fallecido años atrás.

‘Tracy Foley’ con el bebé Tim en el zoológico de Toronto en 1991.

Tanto Tracy o Elena Vavilova como Andréi Bezrukov, se habían entrenado con la KGB soviética y habían sido enviados como agentes secretos al Canadá en 1980.  En el momento de su captura trabajaban para la nueva agencia rusa SVR.  ¿Habrían sido denunciados por otro agente secreto?  ¿Cómo se enteró el FBI de sus actividades?

Parece que luego de un misterioso viaje que realizaron desde Canadá a la Unión Soviética, el FBI les pusieron escuchas en su casa de habitación, descubriendo así que esta pareja de canadienses en realidad eran ciudadanos rusos filtrando información. En forma muy callada y sigilosa, los agentes monitoreaban sus llamadas y contactos para obtener una pista segura y eventualmente arrestarlos.  Mientras tanto les seguían la pista…

Mensajes secretos: En 2006, los agentes de la contrainteligencia norteamericana descubrieron que, al ingresar un código de 27 caracteres en la computadora de la pareja, podían acceder a un programa de esteganografía especial que la pareja usaba para comunicar mensajes secretos. La esteganografía es la práctica de ocultar mensajes dentro de otros mensajes, incluso dentro de una imagen digital. Los americanos finalmente interceptaron un comunicado de la Central de Moscú, que les obligaba realizar el arresto. Allí le indicaban a Elena Vavilova que debía hacer un viaje a Rusia.  Le indicaron que tenía que volar a Paris y tomar un tren a Viena donde un pasaporte inglés falso le sería entregado en un punto estratégico de la ciudad.  El mensaje era el siguiente:

—Muy importante. Firme su pasaporte en la página 32. Entrénese para firmar fácilmente su nueva firma. Dentro del pasaporte habrá más recomendaciones. Por favor destruya las notas. ¡Que estés bien!

Ya en la cárcel Tracy les dio instrucciones a sus hijos. Debían irse a París desde donde tomarían el primer vuelo hacia Moscú donde los estarían esperando para darles asilo. Tal vez no la volverían a ver nunca más y Alex recordó luego que ese fue el momento más terrorífico de su vida.  Al estar a la espera de su vuelo a Moscú el sorprendido muchacho afirmaba:

—No sabes lo que va a suceder. ¡Lo único que haces es pensar, pensar, y pensar!

Cuando por fin descendieron del avión en Moscú, un amable señor los recibió y les indicó que lo siguieran a un lugar seguro. Les dijo que tuvieran tranquilidad y fe, que sus padres eran unos patriotas y iba a salir bien. Luego los oficiales rusos les enseñaron fotografías de sus padres en uniforme y condecoraciones. Hasta ese momento supo Alex en lo profundo de su ser, que todo era cierto. A los dos hermanos le dieron un cómodo apartamento y los invitaron a sentirse en casa. Les enseñarían la cultura rusa, les presentarían familiares y los llevarían a pasear por hermosos parques, imponentes edificios, preciosos museos y los llevaron a una edición especial de su espectacular balé ruso. Era una ciudad muy linda e imponente con gente amable, educada y discreta.  Un tío y un primo desconocidos para ellos llegaron a visitarlos y se ofrecieron a ayudarles con lo que necesitaran para sentirse bien en Moscú.  Su abuela también llegó a conocerlos. Era una señora muy cariñosa.  ¡Pero desdichadamente la abuela no hablaba el inglés y los muchachos ni una palabra de ruso!  Iba a ser difícil acoplarse luego de haber vivido tantos años en una cultura totalmente diferente a la que estaban conociendo.

¿Cómo hace un jovencito de 16 años, para comprender y manejar una situación tan compleja, al saber que sus padres, …no son lo que eran?   Sus vidas felices en los Estados Unidos eran completamente falsas.  Sus identidades eran confusas y por más que trataron no se sintieron a gusto en esta fría e imponente ciudad.

El 09 de julio de 2010, los americanos intercambiaron espías. Diez rusos fueron llevados a Viena e intercambiados por cuatro espías americanos. Entre ellos Sergei Skripal, quien espió para los ingleses y luego sufriría el atentado con el veneno novichok. Ellos hubieran querido ser parte de un intercambio similar.

Quién soy: A finales del 2010, les otorgaron pasaportes rusos. Pero los hermanos se sentían totalmente desubicados. Tenían un nombre totalmente nuevo, extranjero, y difícil de pronunciar. Vivían en carne propia una crisis de identidad. ¿Quién soy? ¿De dónde soy? ¿Cuál es mi país? Alex se enroló en la escuela Británica en Moscú, pero para nada quiso quedarse a vivir en Moscú.

Dos jóvenes canadienses viviendo en los Estados Unidos, se dan cuenta que son hijos de rusos con nombres y apellidos extraños. El viaje es psicológicamente muy molesto.  El tiempo pasa y seis años después se llaman Alexander Vavilov y Timofei Vavilov.

Alex y Tim en Bangkok 2011. Con su pasaporte ruso, viajaban sin necesidad de visa.

En búsqueda de una vida ordenada, Alex aplicó a la Universidad de Toronto en el Canadá, después de todo ellos eran canadienses, sin embargo, unos días antes de viajar, lo llamaron de la embajada canadiense en Moscú, para luego al frente de sus ojos anularle su visa, perdiendo su tan deseado lugar en una universidad culturalmente más cercana a su forma de ser. De igual manera, en dos ocasiones fue aceptado en la London School of Economics, pero nunca logró la visa. Eventualmente logró estudiar en otras partes de Europa.

El joven Alex indica que él no es quien, para juzgar a sus padres. Pero que durante esos seis largos años, durante mucho tiempo pensaba si los odiaba o si se sintió traicionado por ellos por no saber la verdad. Al final, llegó a la conclusión que, aunque sus padres vivían con muchos secretos, lo habían criado con mucho amor. Así, con esa forma de pensar y recordando los buenos momentos que pasaron juntos, logró perdonarlos y tratar de seguir adelante con una vida en la que ellos no estaban presentes.

El pasaporte canadiense: Después de que sus padres fueron capturados, su pasaporte canadiense no fue renovado y en 2014 su ciudadanía fue revocada. El gobierno señalaba que ya que sus padres trabajaban para un gobernó extranjero y el haber nacido en suelo canadiense no era suficiente para otorgarlo.

Por lo general, nacer en suelo canadiense otorga al neonato la ciudadanía automáticamente y sólo se exime de este derecho a los hijos de diplomáticos acreditados. Un abogado canadiense se interesó el su caso y con su ayuda los jóvenes volvieron a hacer la petición a la Corte Suprema de Canadá, para recuperar su ciudadanía. Un tiempo después la Corte Suprema de Justicia dictaminó a favor de Alex, ¡Como a sus padres nunca les habían otorgado el reconocimiento diplomático, su ciudadanía era válida por nacimiento! ¡Fue un logro increíble en sus vidas!

—El alivio que siento al leer la decisión de la Corte Suprema es indescriptible, dijo Alex Vavilov en el comunicado. Después de una década de luchar por mis derechos, por fin puedo respirar hondo y relajarme, sabiendo que mi ciudadanía es segura y ya no es objeto de ataques, dudas e interpretaciones repetidas. Ya no tendré que vivir en el purgatorio. Por fin puedo ejercer sin duda mis derechos y responsabilidades como ciudadano canadiense.

Alex es ahora canadiense. Pero le ha costado conseguir un trabajo digno, no tanto porque no confíen en él personalmente, sino porque no desean ser asociados con una conexión rusa. Por eso lo evitan.

Alex Vavilov de 23 años de regreso en el Canadá con su nuevo pasaporte canadiense. Hoy tiene 27 años y su hermano mayor Tim 31.

Los padres Ilegales: El programa fue creado en Rusia durante la guerra fría con el fin de introducir a los países del Oeste agentes encubiertos que vivieran como ciudadanos comunes.  Era el único país en donde les enseñaban a los nuevos agentes secretos como aparentar ser nativos.

En caso de guerra, servirían para efectuar operaciones encubiertas. Por ejemplo, un agente explicó que durante dos años le dieron clases de inglés con una nativa norteamericana. Además, les enseñaban comunicación secreta y el arte de sobrevivir en una nueva nación.  La preparación podría durar hasta siete años. Luego, como en este caso, los enviaban primero a Canadá y luego se cruzaban la frontera hacia los Estados Unidos.

Se sospecha abiertamente, que fue el coronel Aleksandr Nikolayevich Poteyev, el subjefe del Directorado “S” y encargado del programa de los ilegales, quien entregó a los padres de Alex a la inteligencia secreta norteamericana. Pero también, ya les estaban escuchando sus comunicaciones secretas.

Andréi Bezrukov y Elena Vavilova hoy viven en Moscú y trabajan en una universidad.

A los directores de Netflix les gustó lo complejo de este drama humano y filmaron “The Americans” que fue catalogado como una de las mejores series del 2013-2018.

¿Y usted estimado lector, qué piensa de este caso tan particular?  ¿Fueron los hijos traicionados por sus padres? ¿Qué hubiera hecho usted?

Фрейзер Пири P.

Freyzer Piri R.

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