Fraser Pirie Robson.

¡Sucede…resulta… y acontece!

Venía mi primo con la cabeza agachada y le pregunté:

– Idiay primo, ¿le faltó noche o le sobró amor? Si está solo, busque perro.

-Diay jeta, andaba en la última copa, allá por la salida, y un amigo me invitó muy cortésmente. ¡Cuando ya no pudo más, me querían cargar a mí el muerto y entonces se arma la gorda! Como decir, el burro adelante pa’ que no lo espante.

– ¡Al mal tiempo, buena cara primo!

En este tiempo de vacas gordas, a mi amigo que le gusta empinar el codo, le llegaron a echar los perros, y no se sabe cómo, pero no pudo pagar. Y es que, primero es la obligación que la devoción. Yo me salvé por los pelos, pero aquel quedó de chivo expiatorio.  El que tiene boca, se equivoca. Salado pescado. A los tontos ni Dios los quiere.

– Claro, vino con muchas ínfulas, y a mí me trataron de tocar la china. Ese tipo pareciera tener muchos humos y algo se le subió a la cabeza. Debe ser que el cantinero tiene vista de lince. Al cantinero de trataron de meter gato por liebre, de meterle un gol. Pobrecillo, le dieron diez con hueco. Como burro amarrado con tigre suelto. Pero diay…, apague y vámonos.

– Yo siempre sostengo: Primero mis dientes, después mis parientes. Bueno, erre que erre, ¡ahora tal vez cambia de chaqueta y deja de ir a la primera y a la última copa! De los errores se aprende. No hay que buscarle tres pies al gato. Eso sí, calda usted, si después dice algo. Que Dios nos coja confesados.

El primillo siguió su camino y yo me quede pensativo.

Lo que fácil llega, fácil se va. Pero al igual, quien no arriesga no gana. ¡En su caso, nunca es tarde si la dicha es buena! Claro, a caballo regalado, no se le miran los dientes. Pero yo lo conozco y si anda caliente, ríase la gente.

Uno ya viejo, con las verdades de Perogrullo, sabe que no hay atajo sin trabajo, a lo que dirán: la intención es la que vale. El que no oye consejo, no llega a viejo. Pero aquel que aun llama el saber suerte, será el que más le vale maña que fuerza. A palabras necias, oídos sordos.

Yo siempre me acuerdo de aquello de que haz el bien y no mires a quien, pero no todo lo que brilla es oro y no hay mal que por bien no venga.  Claro, al mal tiempo buena cara. Hoy por ti, mañana por mí. No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.  Preguntando se llega a Roma.  Más vale prevenir que curar.

La verdad es que, aunque la mona se vista de seda… mona se queda.

Y en ese momento recordé a un buen amigo que me enseñó que él que algo quiere, algo le cuesta. Desde luego, más vale pájaro en mano que cien volando, porque la avaricia rompe el saco.  No siempre es cierto de quien no arriesga no gana. Ah bueno, y al tontillo que no pagaba, le pusieron como dicen el cascabel al gato. Como se le ocurre contestarle al cantinero ¿Cual bolsa?

El que tiene un amigo tiene un tesoro. El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho. El saber no ocupa lugar.

Y colorín colorado, este cuento se ha acabado…

¡Sucede…resulta… y acontece, que esto que acaecimiento se reveló con puros refranes,

…moralejas y dichos!

 

Fraser Pirie

Por Fraser Pirie

El autor es empresario e investigador histórico. Cuenta con varios libros de historia y fotografía sobre Costa Rica: "Tiempos de héroes", "Nuestra Patria", "Cartago station", "El tiempo congelado". Articulista en medios de comunicación.