Freddy Pacheco LeónPhD en Ciencias Biológicas

Lo que hace una década, parecía un buen proyecto, hoy, en las manos del gobierno de Chaves, se convirtió en una CHAMBONADA.

¡Veamos!

  1. NO se podría construir en un terreno ajeno, en este caso, perteneciente al Liceo de Costa Rica, mas, sin embargo, ni siquiera buscan dialogar, para ver cuánto habría que pagar por expropiar la cuadra que alquilaba el MOPT al Liceo.
  2. El ministro de Hacienda, confesó que el préstamo por US$450 millones, que otorgaría el BCIE, ¡solo alcanzaría para un tercio del proyecto Ciudad Gobierno! Que habría que buscar otras fuentes de financiamiento, sin precisar cuáles.
  3. Por otro lado, los señores del BCIE informaron que ¡no tienen experiencia en este tipo de proyecto! Que están aprendiendo. Por lo que cabe la pregunta: ¿Y si sale mal?
  4. Al tratar de obviar preceptos legales firmes, como la aprobación legislativa del crédito internacional, y la eventual ejecución mediante licitaciones formales, la tal “ciudad” para 11.000 funcionarios, y varios miles más de usuarios, se encuentra al garete.
  5. Si pese a las chambonadas gubernamentales, se arreglaran ciertas cosas y se llegaran a construir los grandes edificios, en terrenos estatales, HOY todavía no hay seguridad, de que, después de pagar alquileres por 25 AÑOS al banco centroamericano (por el crédito ¡que, repetimos, no alcanza!) NO existe certeza de que el Estado pudiese recuperar la propiedad de toda esa infraestructura, pues proponen resolver algo tan delicado, al final del cuarto de siglo de estar pagando, los indefinidos montos de alquiler. Algo, obviamente inaceptable.
  6. Hay indicios de que, ni los señores diputados ni los órganos de control, conocen lo que sería “el expediente oculto”, que la administración Chaves está manejando cual secreto de Estado, y que se presume, estaría lleno de ciertas sorpresas.
  7. Los constantes cambios de los jerarcas en los ministerios de Planificación, Vivienda y el MOPT, han hecho aumentar la incertidumbre, y las informaciones contradictorias, que surgen en las “conferencias de prensa” de Chaves, pues por largos períodos, el proyecto se ha quedado sin cabeza.
  8. Otro asunto sumamente importante es que, a ciencia cierta, se desconoce cuánto se pagaría de alquiler al BCIE, por los 153.000 m² de construcción que el BCIE nos arrendaría, y cuán diferentes (mayores o menores) serían los montos que se pagarían, con respecto a los actuales, por los entes públicos que tendrían que mudarse a los nuevos edificios. Los actuales jerarcas de ministerios e instituciones autónomas que tendrían que mudarse, no tienen idea de cuáles serían las previsiones presupuestarias necesarias, que tendrían que atender extraordinariamente.
  9. Finalmente, ¿seguirá siendo el “buen proyecto” que se valoró en el 2014? Pregunta pertinente, que demanda una respuesta formal, razonable, muy bien sustentada, pues ante ¡el desbarajuste que ha provocado el Poder Ejecutivo!, ha surgido, la idea que tal vez, en lugar de CONCENTRAR los servicios estatales, en ese lugar del sur de la ciudad de San José, sería más inteligente propiciar, una ordenada DESCONCENTRACIÓN, individualizada, por regiones, que no conlleve la creación de un monstruo, rígido y poco práctico, para atender eficientemente las necesidades de los habitantes de todo el país. Que, asimismo, sería mucho mejor, emular el proceso ya iniciado exitosamente, por la CCSS por medio de más de mil EBAIS, por el Poder Judicial con sus oficinas regionales, y por otros entes de servicio estatal. Ello con la finalidad de llevar hacia los habitantes, las instituciones que requieren, y no alejarlas, cada vez más, de sus vecindarios.

Objetivamente, los compatriotas residentes lejos de San José, aplauden, más bien, la posibilidad de poder ser atendido cerca de sus domicilios, para no verse obligados, muchas veces sin recursos económicos y otras dificultades, a trasladarse a la muy incómoda ciudad capital, a realizar trámites que, evidentemente, podría cumplir mucho más ágilmente, en sus respectivas regiones.

Por Freddy Pacheco Leon

Especialista en estudios de impacto ambiental. Asesor ambiental. Biólogo por la Universidad de Costa Rica doctor en Ciencias Biológicas por la University of Dundee, Escocia (1981). Jubilado como catedrático de la Universidad Nacional.