Gabriela Giusti – Los mismos nhombres de siempre: la violencia hacia las mujeres en la política.

Las mujeres sí queremos ser representantes de la ciudadanía , y por eso se debe seguir trabajando para establecer medidas más eficaces para proteger nuestros derechos políticos.

Gabriela Giusti Roa.

Entramos en la carrera hacia las elecciones presidenciales del 2022 y ya se empiezan a escuchar las primeras aspiraciones de precandidaturas. Los nhombres empiezan a circular por medios de comunicación y redes sociales. Algunos son simples rumores que se desmienten y desvanecen tan pronto como llegan, otros simplemente se asumen por la costumbre de verlos cada cuatro años. Lo que tienen es común la gran mayoría de esta lista de figuras políticas es que son hombres blancos, heterosexuales, y cisgénero. ¿No queremos aspirar a la presidencia las mujeres?

Por allá del 2013 cuando terminaba la administración Chinchilla se escuchaban comentarios como: “quién sabe ahora cuándo volverá a quedar otra mujer de presidente”. Porque a pesar de que doña Laura recibió un país en un contexto de crisis mundial, se pensaba que era el momento para que una mujer brillara en el puesto, pero al final de su gestión tenía tan solo un 11% de aprobación de la opinión popular.

Con un estigma negativo sobre la mujer en el poder, se continuó trabajando en el aumento de la representación de mujeres en puestos políticos. Después de implementarse el sistema de paridad vertical y horizontal en las listas de las candidaturas para diputados, la representación femenina en la Asamblea Legislativa batió récords para el 2018, con un 45% de mujeres diputadas. Y con más mujeres tomando las riendas de las decisiones del país, la alerta de amenaza del poder hegemónico de estos mismos nhombres de siempre.

“Desde el inicio de mi gestión me han dicho puta, zorra, gorda, incogible. Me han dicho miles de apodos. Me han dicho que quieren perforarme el cráneo pero sin que yo llore para que sea en silencio. Que me falta un buen pene.” tuiteó la diputada Paola Vega al referirse a la violencia política que ha enfrentado durante su gestión.

Hughes en el 2011 describe la violencia hacia las mujeres en política, o VAWIP por sus siglas en inglés, como un mecanismo para preservar el control hegemónico del sistema político por parte de los hombres de manera consciente o inconsciente. Después de todo son estos hombres que representan a la mayoría y quienes pertenecen al mismo grupo cultural, étnico y religioso los que han ocupado los puestos de poder en toda la historia. Y son ellos mismos quienes siguen promoviendo sus nhombres año tras año en las papeletas.

La violencia hacia la diputada Vega ha sido explícita y constante durante estos tres años de gestión, basta con buscar su nombre en cualquier red social para ver los cientos de insultos que no tienen relación con su gestión ni ideologías, sino más bien con su condición de mujer. Y no es la única, la diputada Ivonne Acuña también sufrió de VAWIP cuando Rodolfo Gamboa comentó en redes sociales que la diputada Acuña “es tan fea tan fea que si en vez de diputada hubiera sido prostituta seguro muere virgen, es más, creo que ni disfrazada de Nutella lograría que alguien le metiera un dedo”. El funcionario de la CCSS recibió fuertes críticas por su comentario y desde entonces se retractó y pidió disculpas a la diputada.

Para Krook y Restrepo: “Los actos de violencia contra las mujeres en la política encarnan una forma de reacción a una mayor inclusión de mujeres en la esfera política, resistiendo los avances que creó la paridad de género y otros mecanismos para empoderar a las mujeres en la toma de decisiones”.

Otros tipos de violencia no son tan explícitos, sin embargo siguen siendo conductas reaccionarias ante la inclusión de mujeres en la toma de decisiones y como líderes de opinión. En enero del 2021, Gerardo Corrales se presentó en el programa Nuestra Voz y leyó un tuit de la comunicadora Paula Monge que decía: “Yo lo único que quiero es poder votar por una candidata que respete los derechos humanos, que apoye la legalización del aborto y que tenga un plan para combatir el cambio climático, pero en este país cualquier cosa más allá de los mismos 3 rocos necios es demasiado pedir”.

Corrales hace una pausa al leer la palabra “candidata” para enfatizar la elección del género que escogió Monge para su tuit, y mientras hace la pausa se escuchan risas en su oficina. Además, miente al agregar palabras al tuit original para hacer ver que la joven no se interesa por los temas económicos del país, como si su interés por temas clave para los derechos humanos de las mujeres la hiciera menos digna de compartir su opinión.

Que no les engañe un “yo no tengo problema con que hayan mujeres en la política”. O un “en nuestro partido rompimos récords de representación femenina”. Porque para ellos se trata meramente de un tema transaccional, un simple requisito que deben cumplir. No sabemos cuáles son sus planes para hacer cumplir los derechos de las mujeres trans, porque las invisibilizan. No sabemos cómo van a impulsar el empleo de las jefas de hogar que perdieron su trabajo a causa de la pandemia. No sabemos cuáles son sus planes para legalizar el aborto porque están en contra o les parece que no hay un clima político adecuado, o que el simple hecho de pensar en el tema es digno de burlas.

Las mujeres sí queremos ser representantes de la ciudadanía , y por eso se debe seguir trabajando para establecer medidas más eficaces para proteger nuestros derechos políticos. Hablemos de la necesidad de representación femenina en los procesos de precandidaturas de cada partido, espacios de control que aseguren la participación política sin temor a la violencia por el simple hecho de ser mujer y una administración realmente comprometida con combatir el problema, que siendo honestas probablemente no va a ser dirigida por un nhombre de siempre.


En esta edición también contamos con artículos de las siguientes colaboradoras:
Abril Gordienko López, Alicia Fournier, Ana Victoria Badilla, Arabella Salaverry, Arlette Pichardo, Dinorah Cueto Cabrera, Elizabeth Jiménez Núñez, Gabriela Giusti, Gloria Bejarano, Inés Revuelta, Jeannette Ruiz, Kattia Martin Cañas, Lilliana Sánchez, María Laura Arias Echandi, María Laura Sánchez, Marinela Córdoba, Marta Acosta, Marta Núñez Barrionuevo, Natalia Díaz Quintana, Sofía Argüello Madrigal, Valeria Madrigal y Waizaan Hin Herrera,

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...