Gerardo Corrales Brenes, Economista, Economía Hoy.

Tiene bellezas naturales en cercanías como ningún otro; acceso al mar Atlántico y Pacífico a la vez en distancias relativamente cortas que un canal seco, sueño del bisabuelo de Carlos Pellas en Nicaragua lo hizo viajar de Italia a Nicaragua y al no poderlo hacer, terminó haciendo un imperio económico con base a la caña de azúcar incluyendo el Ron Flor de Caña, por eso el de arriba no se equivoca, Pellas significa dinero, plata y Corrales, chanchos, barro, animales. Además nuestro potencial turístico lleno de playas, volcanes, bosque tropical húmedo es único en el mundo; junto con ello, humildes labriegos sencillos, ciudadanos de una democracia con paz que corre en nuestros ADNs que nos hace ignorar que no en cualquier parte del mundo, se puede viajar en carros no blindados, sin escoltas, ni oficinas que son literalmente bóvedas de acero.

Somos quizás el único país del mundo sin ejército donde el presupuesto nacional se asigna más del 40% en destinos sociales con una entidad de Seguridad Social que es ejemplo para el mundo. Una Constitución Política del 07 de noviembre de 1949 con una visión varios decenas de años por delante de los países más desarrollados; donde cerca del 8% del PIB se dedica a la educación por encima de los países nórdicos. Donde es posible que la descendencia de don Rodolfo Jiménez Borbón o Julie Pujol Martí se haya podido rozar de tu a tu, con la descendencia de Lisímaco Corrales, un sencillo y simple panadero de Paraíso de Cartago.

Por Dios, cuándo entenderemos que somos privilegiados y que este país lo vale todo

Si esa es nuestra Costa Rica, un país que llegó a llamarse la Suiza de Centroamérica por sus virtudes y características relevantes que cuando se sale del país lo más bello es poder regresar a este pedazo de tierra, 51.2 kilómetros cuadrados, 5.2 millones de habitantes con una preponderancia de clase media, con educación primaria, secundaria y universitaria gratuita. Donde un grupo de visionarios del Siglo pasado, dejando a un lado ideologías y colores políticos como Pepe Figueres, Calderón Guardia, Manuel Mora, Benjamin Nuñez, Monseñor Sanabria, Rodrigo Facio y otros, tuvieron la visión y el coraje suficiente para diseñar los cimientos de una sociedad fundamentada en garantías sociales; código laboral y otros que hicieron irrelevante tener sangre azul o roja; educación pública o privada; local o exterior; para poder tener igualdad de oportunidades y poder vivir en paz y libertad.

Por eso, cuando Julio María Sanguinetti Coirolo, ex Presidente del Uruguay, nos visitó, dejó grabada para la historia aquella frase famosa “donde haya un costarricense habrá paz, libertad y democracia“ no lo decía en vano, se refería a un pedacito de tierra que no significa nada en 510 millones de KM cuadrados que mide el mundo, pero que significa mucho cuando cualquiera puede hablar lo que quiera con libertad y tener libre movilidad en todo el territorio con independencia de su color, raza, religión, ideología política, etc. Por Dios, cuándo entenderemos que somos privilegiados y que este país lo vale todo.

Lamentablemente, la gente ilustra se alejó de la política y la dejó en manos de la gradería de sol, de un partido que se fundó con base en un Centro para soluciones a los Problemas Nacionales pasamos a una categoría de quinta división de solución a los problemas municipales. Dios quiera que las nuevas generaciones, no importa su color político, tomen la bandera que nos dejó la generación del 48 y hagamos en esta plena Cuarta Revolución Industrial una nueva Suiza Centroamericana en beneficio de nuestros hijos, nietos y bisnietos. Como lo dice el Juramento Constitucional :

“¿Juráis a Dios y Prometéis a la Patria, observar y defender la Constitución y las leyes de la República, y cumplir fielmente los deberes de vuestro destino ?

 

-Sí, juro.-Si así lo hiciereis, Dios os ayude, y si no, El y la Patria os lo demanden.”

Por Gerardo Corrales

Economista