Gloria Bejarano: Una penitenciaria hecha arte

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Gloria Bejarano Almada.

Si le hablo de un edificio llamativo, con un aspecto cercano a un castillo, pintado de un amarillo suave y ubicado en la avenida 9 de la capital, es decir en la Merced quizá piense inmediatamente en El Centro Costarricense de la Ciencia y la Cultura, o lo relacione con el Museo de los Niños.

Pero claro, es sencillo recordar tal lugar después de verlo por más de 25 años. En el transitar de los días por la capital son muchas las edificaciones que se vuelven familiares. Pero esta más que familiar posee una historia fascinante.

Lo anterior se ejemplifica con solo el hecho de saber que fue fundada sobre el edificio que albergó la Antigua Penitenciaría Central, que dicho sea de paso fue abierta desde 1909 y clausurada en 1979 durante el gobierno de Rodrigo Carazo Odio.

Posterior a la clausura de la penitenciaria, este lugar quedó abandonado por muchos años. No fue hasta 1991 cuando la entonces primera dama de la República  (mandato 1990-1994), Gloria Bejarano Almada esposa de Rafael Ángel Calderón Fourier, creó la Fundación Ayúdanos para Ayudar en pro de la creación de este Centro.

Y que mejor para entender cómo surgió esta idea que en palabras propias de Gloria Bejarano, quien en una entrevista explicó el sentimiento que le genera en este momento tal creación, “representa la suma de sueños, de luchas, de anhelos, de aprendizajes, de fracasos. De toda una vida deseando poder aportar para los niños y para las familias de Costa Rica un granito en el campo de la educación, la cultura, la recreación”, comentó.

Es importante recordar que el Centro alberga además del Museo de los Niños, al Teatro Auditorio Nacional, la Galería Nacional, Museo Penitenciario y de forma más reciente un complejo juvenil denominado Crea+. Sin embargo, doña Gloria comentó que no era la idea principal, pero ante la magnitud del edificio todo tomó otro rumbo.

¿Cuál era la idea inicial del proyecto?

“Llegué buscando un espacio para crear el museo de los niños, pero ante semejante estructura, me fui dando cuenta que había un complejo cultural que podía cubrir muchas áreas del conocimiento.

Tenía el espacio ideal para hacer una galería, ahí estaban las celdas para guardar la memoria histórica de la penitenciaría. Un terremoto se había encargado de tirar uno de los pabellones y ahí podíamos levantar un auditorio, también teníamos el espacio para realizar actividades culturales todo el tiempo y nomás saliendo al lado derecho había un espacio ideal para construir un anfiteatro.

Así fue como entramos buscando espacio para un museo y logramos construir un complejo cultural único en la región centroamericana”, añadió Bejarano.

¿Cuál fue la parte más difícil de construir el centro?

“Bueno, el escepticismo, la negatividad, la crítica destructiva, el no se puede eso es imposible el mejor tírelo para que haga algo nuevo, esos eran los comentarios. ¿Cómo se le ocurre? esa mujer se volvió loca…periodistas comentaban que yo estaba loca que era imposible poder llegar a construir lo que estábamos proponiendo en el tiempo que nos quedaba antes de terminar la administración de Rafael Ángel.

Yo recuerdo que hubo hasta un artículo que decía cómo se le ocurre esta señora meter a los niños a la cárcel, eso nos habla mucho de lo que tenemos nosotros que empezar a ver y a cambiar. Nosotros no podemos prejuzgar, no podemos simple y sencillamente descalificar a las personas, a los proyectos y a los edificios porque sí, sin dar una oportunidad de ver un poquito más allá.

El edificio reunía todas las condiciones para poder levantar un complejo cultural, yo entré buscando un espacio para un museo de niños, pero como un rompecabezas empezaron a caer las piezas y dije no, esto da para más

Lograr romper ese escepticismo fue la parte más difícil, yo recuerdo que yo llevaba empresarios, llevaba gente del gobierno y periodistas que fueron a ver el lugar, que se entusiasmaron con la idea de lo que estábamos planteando y llegó un momento que dije no, esto es contraproducente porque lo que se está generalizando es la idea de que estoy loca y eso no me sirve. Entonces lo que hicimos fue empezar a trabajar.

Desarrollamos los planos, desarrollamos el proyecto, dimos el primer paso que fue reconstruir el castillo, y a partir del momento en que la gente vio que íbamos en serio, ahí la gente se entusiasmó compartió y vio que era posible, entonces ese primer paso fue el más difícil.”

Cabe destacar que Gloria Bejarano nació en Distrito Federal, México, lugar donde conoció desde temprana edad a Calderón Fournier. Pero es precisamente en territorio mexicano donde ella toma la visión de que las construcciones están lejos de ser imposibles.

¿De dónde nace la idea de que es posible pasar de penitenciaria a un museo?

“Yo vengo de un país, donde las estructuras construidas por nuestros antepasados merecen nuestro respeto, nuestra admiración, porque nos cuentan su historia, nos dan un punto de partida, porque nos permiten seguir adelante sabiendo lo que se hizo mal y lo que se hizo bien.

Y así fue aquí, yo desde el mismo día que llegué a la penitenciaría vi un lugar si en ruinas, pero en México hemos reconstruido pirámides, hemos reconstruido edificios coloniales, hemos vuelto a la vida edificaciones que posiblemente en otros lugares los hubieran derrumbado”

Yo crecí a muy pocas cuadras del Castillo de Chapultepec, este fue un castillo imperial que pasó a ser un colegio militar, después fue casa presidencial, evolucionó a un museo. Entonces para mí saber que las estructuras no están condenadas a un solo propósito es algo que lo llevo muy dentro”.

Gloria Bejarano Almada

¿Cuál es la clave para lograr iniciativas como esta?

Perseverancia, tener muy claro hacia dónde queremos ir. Nosotros desde un inicio nos propusimos crear un centro cultural que iba a tener e iba a desarrollar diferentes proyectos y gracias a Dios hemos podido cumplir a cabalidad la propuesta y hemos podido seguir la visión que tuvimos hace 25 años.

Además, el éxito ha sido que antes de los 25 años logramos cumplir con todas las propuestas que nosotros le presentamos al pueblo de Costa Rica. Son diferentes aspectos de la vida cultural educativa que guarda nuestra historia, que preserva nuestra infraestructura, en fin, es un proyecto integral y creo que el habernos apegado a ese proyecto ha sido el éxito.

Otro punto es su gente, la gente que ha hecho del Museo del Centro Costarricense de Ciencia y Cultura lo que es hoy en día gente. Sus funcionarios, sus directores, sus directivos en la junta administradora, su personal administrativo, la seguridad y el público que nos visita, todos hacemos todos los días ese lugar.  Todos contribuimos a que funcione, a que se trabaje con entusiasmo.

Si usted tiene oportunidad de ir al museo de los niños usted verá gente feliz, usted verá una familia trabajando de la mano, usted verá gente dispuesta a hacer lo que se tenga que hacer. En el Museo los niños tenemos un lema, que lo único que está prohibido es decir no se puede.

Siempre tratamos de buscar la forma de hacer las cosas de una manera, no se podrá hacer de esta manera, pero se puede hacer de esta otra y esa disposición de la gente es lo que lo hace diferente. Eso es lo que lo hace seguir creciendo, eso es lo que lo hace tener esa capacidad de innovación como pocos lugares tienen, y me atrevería a decir que en muchas partes del mundo”.

La también ex diputada, hizo énfasis en todas las entidades deben estar anuentes al cambio, ya que según ella esta será la única manera de que permanezcan.

“Entonces una institución educativa tiene que estar preparada para evolucionar, para adaptarse al cambio y a lo largo de los años todos sus directores y su junta directiva estar atentos a ser parte de esa evolución que tiene que tener cualquier institución pública y privada, de no ser así las instituciones se secan, se mueren, se apagan.

Así lo hemos hecho nosotros, incluso hemos ido a otros países, somos parte de instituciones internacionales donde se discuten las nuevas tendencias educativas, por eso estamos interesados hoy en día en crear nuevos proyectos, en oír nuevas ideas, en un momento dado todo lo que era informática, todo lo que era pantallas táctiles. Esto era una locura y nos fuimos olvidando un poquito de la parte interactiva de los chiquitos, de la interacción, hoy en día cada vez estamos más convencidos, que tiene que haber una doble actividad, es cierto, la tecnología es importante, pero no es menos importante que los niños puedan interactuar con los dispositivos para hacer suyo ese conocimiento.

Esa evolución que han tenido los museos alrededor del mundo la hemos seguido gracias a los directores del museo, a la junta directiva y en gran parte al personal del museo, porque muchas de las ideas que nosotros tenemos también provienen de propuestas que nos hacen los mismos funcionarios de la institución”.

Museo de los Niños: aprender jugando

Según el propio Museo de Los niños salas como “Mundosaurio “La Casa de Museíto y Museíta”, “Juguemos al Arqueólogo”, el Estudio de Televisión, “Kal-Yök” “Tierra”, “Sonrisas Brillantes”, “Experimentando con la electricidad y las telecomunicaciones”, “Súper Inteligente” son las favoritas de los visitantes. La mejor parte es que todas tienen un as bajo la manga: enseñar, este es justamente el objetivo que tuvo en mente doña Gloria Bejarano.

“Bueno vamos al reto como le decía yo, tenemos que seguir innovando, tenemos que seguir buscando nuevas propuestas educativas, tenemos un reto y una obligación de preparar a esta nueva generación de niños para un mundo naciente en el cual no sabemos ni siquiera todavía cuáles son los puestos de trabajo que van a necesitarse. Lo que si sabíamos y sabemos todavía es que la tecnología tiene un lugar importante en esa formación, necesitamos que los niños se involucren más en las ingenierías, que a los niños y las niñas les interese, se diviertan y lo hagan suyo.

Es decir, que no sea una obligación el aprender, que sea un placer, que puedan desarrollar sus habilidades, sus destrezas con gusto, con esa felicidad de descubrir nuevas cosas, los niños necesitan entender que el proceso educativo no termina cuando uno sale de la escuela o cuando uno sale del aula. El proceso educativo es un proceso que nos lleva toda la vida, todo momento es bueno para aprender, todo momento es bueno para desarrollar nuevas habilidades, para descubrir nuestras propias destrezas”

De la oscuridad a la luz

El principal mensaje que nos deja una mujer con visión, emprendedora y sumamente entregada es tal y como ella lo logró, dar un giro de 180 grados a las cosas, pasar del negro al blanco no sin antes recorrer un camino de obstáculos, pero colmado de mucha perseverancia.

“Podemos tornar el lugar más oscuro en un lugar de luz, usted agarre una habitación oscura y prendo un cerillito y con sólo eso usted iluminó.

Porque así era, el museo representa o representaba todo lo negativo, todo lo malo, todo el horror todo lo que se puede significar violación a los derechos más elementales de un ser humano, un lugar de muerte de tortura y de desprecio a la dignidad del hombre.

Pero el edificio no tenía la culpa, éramos los seres humanos los que habíamos hecho de ese lugar un lugar oscuro. El edificio no tenía la culpa y, sin embargo, los seres humanos lo condenábamos. Nos daba horror, nos daba vergüenza, queríamos destruirlo, traerlo abajo porque era el símbolo de la maldad”, explicó.

Actualmente y como ella misma lo dice alrededor de 8 millones de personas han visitado el museo de los niños, un número que representa el orgullo y la felicidad de ver miles de rostros sonriendo mientras aprenden en este castillo de los sueños…


Más sobre Gloria Bejarano Almada

Nació en la Ciudad de México, México el 5 de febrero 1952. Naturalizada costarricense, sus progenitores la señora Gloria Almada y el señor Armando Bejarano Valadez. Está casada con el señor Rafael Ángel Calderón Fournier.

En cuanto a su trayectoria, en la administración (1990-1994) fue primera dama de la República de Costa Rica, su labor se destacó por la creación del Centro Costarricense de la Ciencia y la Cultura. Además, por ser la primera presidenta y fundadora del Frente Femenino Socialcristiano, coordinadora del sector Familia (1990-1994), voluntaria del Centro Costarricense de Ciencia y Cultura (1994).

Creadora de las siguientes agrupaciones:

  • FundacionAyúdenos para Ayudar
  • Fundaciion Somos Parte del Mundo
  • Programa de Hogares Comunitarios del Instituto Mixto Ayuda Social (1991)
  • Programa de Consultorios Familiares del Patronato Nacional de la Infancia (1993)
  • Programa de Apoyo Madre Adolescente del Ministerio de Salud (1992).

Además, en la Administración (2010-2014) fue electa diputada de la República por la provincia de San José por el Partido Unidad Social Cristiana.

 

 

  • Jennifer Méndez Solano, Periodista

Más sobre Gloria Bejarano Almada

Nació en la Ciudad de México, México el 5 de febrero 1952. Naturalizada costarricense, sus progenitores la señora Gloria Almada y el señor Armando Bejarano Valadez. Está casada con el señor Rafael Ángel Calderón Fournier.

En cuanto a su trayectoria, en la administración (1990-1994) fue primera dama de la República de Costa Rica, su labor se destacó por la creación del Centro Costarricense de la Ciencia y la Cultura. Además, por ser la primera presidenta y fundadora del Frente Femenino Socialcristiano, coordinadora del sector Familia (1990-1994), voluntaria del Centro Costarricense de Ciencia y Cultura (1994).

Creadora de las siguientes agrupaciones:

    • FundacionAyúdenos para Ayudar
    • Fundaciion Somos Parte del Mundo
    • Programa de Hogares Comunitarios del Instituto Mixto Ayuda Social (1991)
    • Programa de Consultorios Familiares del Patronato Nacional de la Infancia (1993)
    • Programa de Apoyo Madre Adolescente del Ministerio de Salud (1992).

Además, en la Administración (2010-2014) fue electa diputada de la República por la provincia de San José por el Partido Unidad Social Cristiana.

 

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