Gonzalo Rodríguez: El estudio del CIEP y el COVID-19

Estos cambios en las percepciones de la sociedad, requieren de tiempo y maduración. No es posible que un Presidente pase de una desaprobación absoluta en los últimos meses de año 2019 a un alto grado de aprobación, tan solo tres meses después y en un contexto tan desastroso como el ofrecido por la pandemiaEl COVID-19 es la principal preocupación de la ciudadanía Ciudadanía confía en el gobierno central e instituciones públicas frente a la crisis

0
Gonzalo Rodríguez Mejías, Economísta,
Algunas reflexiones, a partir de los resultados del Estudio del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) y la Escuela de Ciencias Políticas de la Universidad de Costa Rica de abril 2020.

Como el mismo  misma CIEP lo afirma en la introducción del informe, la encuesta se trata de un estudio ordinario de opinión pública, pero efectuado en tiempos extraordinarios.

¿A qué se refiere con “tiempos extraordinarios”? El estudio fue ejecutado desde el día 13 al día 22 de abril del 2020. El país está en confinamiento, debido a la cuarentena, establecida por la comisión de crisis del gobierno de la república, nombrada para atender la emergencia sanitaria del coronavirus.

Es importante aquí, llevar a cabo un análisis socio-psicológico del contexto en que se realiza el estudio, basado en algunos aspectos relevantes:

  • Nos enfrentamos a una situación de emergencia mundial.
  • Los medios nos muestran todos los días, las estadísticas de infectados y muertos en el mundo.
  • Los científicos, todavía aun, no han podido determinar la procedencia del virus, ni su potencial dañino, menos la forma de combatirlo. Incluso, no se puede confiar ni siquiera en las decisiones y recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.
  • Los ciudadanos comunes y corrientes son constantemente bombardeados por informaciones contradictorias, sobre la emergencia, sus causas, duración y sus posibles consecuencias y efectos en todas dimensiones.

¿Qué podemos concluir de este contexto?

La gente vive en una condición de temor, incertidumbre, desconsuelo, etc. De manera que cualquier percepción, opinión o respuesta que puede dar la gente ante cualquier encuesta, estaría fuertemente condicionada por la condición psicológica que vive en el momento. ¿Qué más tensión psicológica, que estar pensando en el momento en que le llegue a uno la muerte? Ante estas condiciones, quien va a estar pensando en la UPAD, en las elecciones municipales, en los problemas indígenas, en la baja de los precios de los combustibles, etc. Ni siquiera habría preocupación por las continuas ocurrencias del presidente Alvarado.

¿Cuál sería, entonces la tabla transitoria y obligatoria de salvación? Sencillamente, obedecer la recomendaciones y decisiones de la comisión de crisis nacional, conformada principalmente por las instituciones de salud y seguridad pública del gobierno.

Dado lo anterior, no es necesario ser un científico social, para calificar hasta cierto punto de obvios y lógicos, los resultados de dicha encuesta y estudio.

Veamos algunos datos del resultado de la encuesta:

La emergencia sanitaria, cobra especial relevancia y relega a lugares secundarios, los añejos problemas económicos, no obstante, esto no significa que dichos problemas han sido resueltos a satisfacción de los ciudadanos. Lo contrario es totalmente cierto, los problemas de la pandemia, agravarán los problemas económicos (Cuadro Nº1).

Sin duda alguna, las acciones y decisiones tomadas por la comisión de crisis, han sido muy acertadas, en el manejo de la emergencia sanitaria, no obstante, hay algunas preguntas que se deben hacer, sobre si la población mal interpreta las acciones y actividades del ministro de salud, con las del ministerio que representa. Podemos con seguridad evidenciar, las acciones y actividades de toda la organización de la Caja Costarricense Seguro Social, lo vemos en hospitales, clínicas, Ebais, etc. Igualmente vemos a los diferentes cuerpos policiales ejecutando sus labores en la calle, en los aeropuertos y fronteras. Pero, ¿en dónde está el ministerio de salud? ¿Es que acaso los ciudadanos consideran que el Ministerio de Salud es el Ministro Salas? (Cuadro Nº2).

El cuadro Nº3 muestra, la gran aprobación de las medidas sanitarias, lo cual es previsible.  Lo que queda por explicar o aclarar es que las medidas económicas que, con seguridad, se refieren a medidas que están directamente relacionadas con la atención inmediata de la emergencia, están apenas siendo – reclamadas ´por la población – y anunciadas por el gobierno en momentos en que se está llevando a cabo la encuesta. Últimamente, hemos visto problemas que se han generado con la ejecución del programa PROTEGER, en donde ha reinado, el caos y la falta de una eficiente logística en la distribución de los beneficios. Muchos ciudadanos estás esperando aún las medidas ofrecidas por los bancos estatales e instituciones públicas -ICE y AyA-. Amén de que, medidas económicas concretamente, para paliar las consecuencias y efectos de la pandemia en la estructura productiva y económica del país como tal, no han sido puestas sobre la mesa de discusión. Los peores efectos del coronavirus, sobre la economía, el empleo, la pobreza, etc. están aún por verse.

De nuevo aquí surgen preguntas como: ¿Por qué el ministerio de salud, o la comisión de emergencias, obtienen una mejor calificación que la CCSS, cuando ha sido esta última, la que ha dado la cara y la vida en sus funciones? ¿Por qué razón aparece la UCR, con calificación tan favorable, si ha sido fuertemente cuestionada en los últimos tiempos, por no aceptar condiciones financieras diferentes, en momentos de crisis fiscal? No cabe duda de que estas han sido las respuestas de los encuestados. Pero hay que recordar que son meras percepciones y opiniones y que le compete a los científicos sociales, no solamente interpretar los resultados, sino también, en honor a su honestidad intelectual, contrastar las percepciones con lo que la ciencia indica y evidencia como lo más cercano a la verdad (Cuadro Nº4).

Algunas conclusiones al respecto.

Es totalmente acertado, la afirmación de que los costarricenses tenemos en muy alto pedestal, el valor de la unión familiar y las actitudes y costumbres democráticas. En momentos tan difíciles como el que enfrentamos, mostramos con orgullo este comportamiento y la solidaridad, que siempre nos ha caracterizado. Se puede decir sin temor alguno y con confianza, que nuestra institucionalidad estatal funciona y tiene vigencia, a pesar de las deficiencias y desvaríos de un gobierno o administración de turno.

No se debe de ninguna manera, soslayar el contexto en que se ejecuta la encuesta del CIEP, so pena de incurrir en erróneas interpretaciones de los resultados.

Por ejemplo, no es de recibo, interpretar como un apoyo masivo al gobierno y específicamente al presidente Alvarado, el apoyo incondicional a las acciones y decisiones de la comisión de crisis, en su misión de enfrentar la emergencia sanitaria. El gobierno es un concepto de gran generalidad. No es posible que un gran descontento social y económico, que se ha incubado en las últimas décadas y agravado en las dos últimas dos administraciones, desaparezca como por arte de magia. Eso solo estaría en la mente de un enfermo iluso. Si me preguntaran mi opinión acerca del manejo de la crisis, diría que mi percepción es de que la gente no quiere ver a Carlos Alvarado en la conferencias de prensa. Así, lo he escuchado de muchas personas.

Estos cambios en las percepciones de la sociedad, requieren de tiempo y maduración. No es posible que un Presidente pase de una desaprobación absoluta en los últimos meses de año 2019 a un alto grado de aprobación, tan solo tres meses después y en un contexto tan desastroso como el ofrecido por la pandemia. Aquí es donde se mide la honestidad, la objetividad y la imparcialidad de los científicos sociales.

Por último, no quiero ni pensar que, tras los objetivos de la ejecución de la encuesta, haya otras intenciones encubiertas. Los costarricenses tenemos ya suficiente, con la desinformación y engaño de algunos medios de comunicación, que han vuelto su espalda a la ciudadanía, como para sumar a ellos a la Universidad de Costa Rica. Una casa de estudio que está llamada a formar a nuestros ciudadanos, mediante un cúmulo, no solamente de conocimientos científicos y técnicos, sino también, una formación humanista, dotada de conciencia, buen juicio y pensamiento crítico.

 

Si le interesa recibir información diariamente:

COVID-19
Suscribase COVID-19

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...