Guillermo Zúñiga: A remar parejo

Debemos mantener la disciplina que nos solicitan las autoridades del país. Esto lo tenemos que sacar adelante entre todos.

0

Guillermo E. Zúñiga Chaves, Economista (Msc.),

El país está en emergencia. Así lo declaró el Gobierno desde el lunes de esta semana. Y en buena hora lo hizo. Con esto tiene más flexibilidad para manejar las instituciones; para movilizar recursos; para atender las urgencias que ya se están presentando y para lo que se vendrá a corto plazo.

La principal y más inmediata es la atención de la emergencia sanitaria. La otra, no menos importante, es enfrentar los efectos económicos que ha provocado la pandemia. En los dos frentes, hay seres humanos de por medio. En uno, la amenaza directa sobre la vida; en otro, la supervivencia económica.

LA EMERGENCIA SANITARIA HA SIDO MUY BIEN MANEJADA. Las autoridades médicas, lideradas por el Ministro de Salud, nos han ido informando sobre la evolución, los riesgos, los cuidados que debemos tener. Han hablado con claridad y responsabilidad. Se nota una institucionalidad actuando.

El sistema de salud, construido a lo largo de tantos años, ha sacado la cara. Sobresale la Caja Costarricense de Seguro Social. Nos avisan que están preparados y toman las acciones para enfrentar lo que viene. Han sido muy claros en decirnos que, si nosotros no ayudamos, el sistema puede ser excedido. “Ticos, ¡reaccionen!” dijo el Ministro. Hay que hacer caso; esto es muy serio.

La respuesta de la Caja la dan los hombres y mujeres que todos los días nos brindan los servicios. Ahí están “jugándosela” para atender los casos de esta emergencia, pero también para seguir dando las medicinas en las farmacias, atendiendo cirugías, otras emergencias, partos, en fin, cuidando nuestra salud. Todos los trabajadores de la salud deben recibir nuestra gratitud y aplauso.

Como también hay que reconocer a toda la fuerza laboral que sigue brindando su trabajo para que el país trate de vivir normalmente en momento excepcionales. Y los empresarios, de todos los tamaños, que se esfuerzan con sus negocios para suplir las necesidades del país en bienes y servicios, y también “se la están jugando”, pues el virus anda por ahí a la caza de seres humanos, sin importar si usted es patrono o trabajador, público o privado.

SOLIDARIDAD FRENTE A LA ADVERSIDAD. No es el momento para “el vivillo”.  Acatar los consejos sanitarios con rigor; no acaparar mercancías, no aprovechar el momento para pasar leyes que siempre hemos querido meter. Nada de esto es permitido. Que nadie pretenda aprovechar la emergencia para jalar agua a su molino.

LOS EFECTOS ECONÓMICOS VAN A SER ENORMES. Ya se están sintiendo. Y vendrán más.  En algunos sectores se están viendo muy rápido. Pero la “contaminación económica” puede ser general. Si nuestra economía venía lenta, este fenómeno nos golpeará más.  A nivel internacional ya se está corrigiendo el crecimiento global hacia la baja, y eso nos va a afectar. Se hace bien en avanzar en iniciativas que pretenden mitigar los impactos económicos y el golpe que pueda sufrir el empresariado y los trabajadores.

CUATRO COMENTARIOS BREVES.  1- Hay que ser generosos con los fondos que pueda requerir la emergencia médica: que las finanzas no atenten contra la salud. En honor a la verdad, el volumen de recursos que vamos a necesitar no los conocemos con certeza.

2- Se debe tener presente que las medidas que se están tomando son por el plazo de la emergencia.  Una vez superada esta etapa, habrá que revisar cuál legislación aprobada se queda, y cuál se modifica.

3- Debe estar claro que, ante la flexibilización que se está dando en las condiciones bancarias, los impuestos y otras medidas financieras, “cuando el mundo se normalice”, los resultados se deben juzgar (incluidas las evaluaciones regulatorias y las auditorías) teniendo presente las excepciones que se dieron. A la vuelta del tiempo, empiezan a alzarse las voces que quieren resultados “normales” en “condiciones extraordinarias”.

4- Conviene conversar cuanto antes con los organismos internacionales. Podría ser que se necesiten recursos en el corto plazo. Pero, sobre todo, para la etapa “post virus”, que será de reactivación.

CONCLUYO.


Guillermo E. Zúñiga Chaves
El autor es Académico, economista, consultor, Ex Ministro de Hacienda y Ex Diputado
Notas al tema

Si le interesa recibir información diariamente:

También podría gustarte Más del autor

Comentarios

Cargando...