Gustavo A. Gutiérrez Espeleta: Reforma Siglo XXI

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Gustavo A. Gutiérrez Espeleta.

Reforma Siglo XXI

Atendiendo la invitación que extendió La Revista a quienes postulamos a la Rectoría de la Universidad de Costa Rica, me permito expresar mis ideas sobre los diversos temas que se nos plantean, con el único objeto de poder servir a la Universidad.

1.- ¿Cómo valora usted la negociación del FEES en los últimos años y qué parámetros deben considerarse para la que corresponde a los próximos años, sobre todo este 2020?

Definitivamente una negociación quinquenal sería mucho más adecuada, permitiendo una mejor planificación académica, administrativa y presupuestaria. Sobre las variables a considerar, creemos que deben tomarse en cuenta la inflación y el crecimiento del PIB. Y también consideramos que se debería avanzar hacia una fórmula de presupuestos plurianuales, que permita una mejor ejecución presupuestaria.

La negociación del FEES se debe dar dentro de un marco de respeto y reconocimiento al papel que las universidades públicas desempeñan en la sociedad costarricense como impulsoras de desarrollo económico y social. En los últimos años, a raíz de la crisis fiscal que enfrenta el país, se ha cuestionado el aporte que constitucionalmente se da a la Educación Pública Superior. Esto da pie a pensar que las próximas negociaciones se van a desarrollar en un contexto de cuestionamientos e intereses políticos y económicos para controlar el quehacer e independencia de las universidades.

En lo que concierne a la oferta académica de la UCR, muchas personas de este gobierno y de la Asamblea Legislativa, han afirmado que “no se concentra únicamente en carreras de tecnología que es lo que ocupa el país”. Consideramos este criterio reduccionista, al dejar de lado a carreras de áreas del conocimiento como las ciencias sociales, la salud, las ciencias naturales, las ciencias exactas, letras y artes, que son promotoras de un desarrollo integral y sostenible, como la salud, la conservación, el desarrollo económico y social, entre muchos otros.  Aquí cito la frase célebre del ex presidente Figueres “¡Para qué tractores sin violines!”.

En los últimos años la negociación se ha hecho de manera anual, lo cual, aparte de ser desgastante, restringe el desarrollo de un plan estratégico.

Gustavo Gutiérrez Espeleta

2.- ¿Afectará el FEES la emergencia sanitaria que vivimos, o servirá de pretexto para tratar de afectar al FEES?

Confiamos en que las autoridades gubernamentales entiendan la importancia de financiar al sector educativo y de salud en general, en este contexto. También esperamos que no se utilice la pandemia para justificar afectaciones orientadas a debilitar a las universidades públicas. Si esto sucediera, veremos a un país que se quedará rezagado y también veremos a una o varias generaciones que se verán afectadas y excluidas del acceso a la educación superior, tal y como ocurrió en la década de los 80.

Las universidades públicas son parte del engranaje social de nuestro país y del mundo. Por supuesto, que se verán afectadas debido a la emergencia sanitaria.  Es de esperar que el Estado costarricense se vea obligado a modificar diversos destinos específicos del presupuesto nacional y, por consiguiente, del presupuesto universitario (FEES), en el marco de esta nueva realidad económica que nos llegó de improviso en el 2020. Se debe destacar que la UCR no ha detenido el ejercicio docente ni administrativo a pesar de la crisis sanitaria que vivimos. Sin embargo, el presupuesto para el nivel de gestión se ha visto afectado, debido a que han existido limitaciones en gastos operativos producto de las disposiciones de distanciamiento mediante trabajo en casa, para lo que se ha tenido que reorientar esfuerzos y desde luego, presupuestos.

3.- ¿Es un calvario para las universidades estar discutiendo el FEES todos los años? ¿Es posible hacerlo al menos bianual, aunque el Presupuesto de la República haya que aprobarlo cada año?

Los recientes cambios constitucionales, que permiten el establecimiento de presupuestos plurianuales, dan un marco legal para incorporar compromiso de financiamiento a más largo plazo, al menos en áreas como infraestructura y equipo especializado. Este instrumento permitiría que la UCR pueda planear y desarrollar proyectos de infraestructura muy
necesarios y urgentes en las sedes regionales.

Como se indicó anteriormente, la difícil situación fiscal que ha tenido nuestro país desde hace una década, ha dificultado lograr negociaciones del FEES por períodos mayores a un año. Es claro que una negociación pluri anual facilitaría la planificación y desarrollo de nuevos proyectos de infraestructura y de ampliación de la oferta académica en las universidades públicas. Sin embargo, la incertidumbre sobre las implicaciones fiscales que tendrá la actual
crisis sanitaria hace poco viable negociar acuerdos quinquenales, a pesar de que sería lo ideal y esperamos regresar a ese modelo una vez que se ordenen las finanzas públicas.

4.- ¿Cómo ve usted el aporte y la proyección de la regionalización universitaria en los próximos años?

El fortalecimiento del trabajo académico en las regiones periféricas de país es uno de los principales desafíos que tenemos como universidad. Cerrar las brechas entre la GAM y la periferia, requiere del concurso de toda la institucionalidad pública en alianza con otros sectores, sin embargo, las universidades públicas y en especial la UCR, en razón de su capacidad instalada, prestigio y legitimidad, está llamada a jugar un liderazgo, para lograr una mayor coordinación y complementariedad.

Hay que darle mayor autonomía de las sedes en el manejo de recursos, asegurarle condiciones materiales óptimas y recursos humanos del más alto nivel, para garantizar que las oportunidades educativas y el desarrollo de las actividades sustantivas de acción social e investigación con sello UCR tengan la misma calidad académica en todo el país.

Debemos seguir avanzando en la desconcentración de algunas carreras de grado y posgrado de manera itinerante y el desarrollo de ofertas académicas propias según la particularidad de las sedes y recintos, pero en el marco de planes de desarrollo local consensuados a nivel local con otras instancias, que incluyen, pero no se restringen a las otras universidades públicas hermanas que conforman el CONARE.

5.- ¿Qué estrategias tiene usted para un mejor desarrollo de la regionalización?

El fortalecimiento de la regionalización exige trabajar en al menos dos niveles. El primero consiste en impulsar una mayor coordinación interuniversitaria (nivel CONARE) que favorezca la interacción con la institucionalidad pública y otros actores locales, a fin de desarrollar agendas de trabajo conjunto que sean rigurosamente ejecutadas y evaluadas. Trascender la actual fragmentación con la que trabajan nuestras universidades en los territorios deben concretarse tanto en la oferta de formación de recurso humano (mediante titulaciones dobles o múltiples) como en la realización de más proyectos colaborativos de investigación y acción social.

En las últimas dos administraciones la UCR abandonó su papel de liderazgo en el CONARE y permitió que la estrategia de los PLANES se debilitara sensiblemente, por lo que es indispensable recuperar ese espacio de trabajo que impacta de manera eficiente en el mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades en la periferia.

Un segundo nivel es la coordinación a lo interno de la UCR, para fortalecer el trabajo de nuestras sedes y recintos.

Es fundamental que a las sedes universitarias se les dote de mayor autonomía frente a la Rodrigo Facio, para formular y desarrollar sus proyectos académicos conforme a sus particularidades. Dicha capacidad debe ir acompañada de más recursos materiales y personal docente y administrativo. La regionalización pasa por consolidar en cada recinto universitario una masa crítica suficiente para desarrollar con excelencia las tres actividades sustantivas que distinguen a nuestro modelo de educación superior. Asimismo, demanda planes de desarrollo estratégico que contemplen la cooperación y la complementariedad con las instituciones del Estado, actores locales y especialmente colaboración con otras universidades públicas presentes en sus áreas de influencia.

Además, se deben dar incentivos para que algunas unidades académicas instaladas en Montes de Oca que ofrecen carreras de importancia regional, puedan desconcentrar su oferta de grado o posgrado, de manera itinerante, y así generar capacidades en disciplinas o campos en los que no es viable desarrollar una carrera propia por parte de sedes o recintos.

6.- ¿Qué balance hace usted del sistema de becas en la Universidad de Costa Rica?

Uno de los grandes retos de nuestra Universidad en los próximos dos o tres años, va a ser el evitar la posible deserción de la población estudiantil debida a la crisis económica que se enfrenta y lograr aumentar el ingreso de estudiantes de sectores vulnerables. Esto sin duda implicará reforzar el sistema de becas de nuestra universidad, incrementando los recursos que se deberán de utilizar para apoyar a estudiantes cuya situación económica lo requiera y para apoyar a aquellos con los medios para que puedan desempeñarse exitosamente en la modalidad virtual.

El sistema de becas es un instrumento de movilidad social y de democratización del acceso y permanencia de estudiantes, sin importar su condición socioeconómica. En ese sentido, hay que destacar que gracias al sistema de becas que ofrece la UCR, muchísimas personas han logrado una formación profesional que les permite tener una mejor forma de vida y una mejor atención de las necesidades de la sociedad. Es un sistema que otorga muchos beneficios al estudiantado, que van desde el pago de matrícula hasta el asignar una residencia, alimentación y libros, entre otros, según las necesidades del becario. No obstante, también merece un replanteamiento en varios aspectos, incluyendo los mecanismos de asignación que se utilizan, los montos y la estratificación de estos según la zona a la que pertenece.  Se deben maximizar los recursos de tal forma que no haya subejecución del presupuesto asignado.

7.- ¿En la perspectiva y proyección de la Universidad hacia los próximos años, ¿cuáles son los problemas principales que usted visualiza, si hay limitaciones presupuestarias?

La UCR debe mantener su actividad en las áreas sustantivas de Docencia, Investigación y Acción Social, pero también debe hacer un replanteamiento para un mejoramiento tecnológico en sus áreas de laboratorios de tipo microbiológico, ingenierías, robótica, agronómicos, fincas experimentales, observatorios de desarrollo económico y social, así como el fomento de este tipo de facilidades en sedes regionales. Existen grandes retos a nivel nacional que requieren un abordaje multi disciplinario, las universidades públicas cuentan con personal calificado en todas las áreas del saber, razón por la cual son la plataforma ideal para promover iniciativas en pro de un desarrollo integral. Ante limitaciones presupuestarias, el principal desafío será reducir la desigualdad en los ingresos dentro de los sectores docente y administrativo, para evitar que se perpetúe una situación de remuneraciones excesivas en el pico de la pirámide definida sobre todo por años de labor en la institución y salarios relativamente bajos al inicio de la carrera universitaria. Ello implicará revisar la estructura salarial. Otro elemento a revisar es el crecimiento en infraestructura sin una adecuada distribución de la misma. En adelante, debemos tener una verdadera planificación urbana universitaria para que sea sostenible y para que genere dinámicas de integración de la comunidad universitaria y en la que las sedes deberán tener una importante prioridad. Otros aspectos a impulsar son la promoción de ahorros en consumo de algunos servicios como agua y electricidad, evitar en la medida de lo posible el traslado de funcionarios a actividades que no amerita un trato presencial, disminución en el uso de papel y promover agilidad en la gestión de trámites, entre otro tipo de análisis de control del gasto. Este ahorro permitiría mayor inversión para atender los problemas de las poblaciones más vulnerables de la sociedad costarricense.

8a.- ¿Se puede hablar de equidad presupuestaria en la Universidad de Costa Rica? ¿En qué consiste?

Se debe estructurar un plan de desarrollo en infraestructura, que establezca las prioridades basados en las necesidades y no en clientelismo.  Entendemos por equidad presupuestaria a la distribución equitativa del presupuesto. En los últimos años, la Administración Universitaria se ha caracterizado por mostrar importantes “asimetrías” en la administración y gestión de los recursos humanos y económicos de la institución; una burocracia excesiva y un modelo de gestión que imposibilita la innovación y flexibilización de la organización académica. Esto ha afectado a algunas unidades académicas y por supuesto, a las sedes. Debemos entender que no es posible remodelar o construir edificios para todas las sedes, unidades académicas, centros o institutos.

8b.- ¿Cuál es su propuesta para gestionar mejor y ejecutar el presupuesto universitario?  

Se deben establecer prioridades y políticas de inversión consensuadas con la comunidad universitaria.

Hemos tenido ocho años de gestión poco transparente, de ocurrencias y judicialización de la gestión académica. Ello termina haciendo los procesos de ejecución presupuestaria más rígidos e ineficientes. Nosotros apostaremos por la promoción de una gestión más transparente, con una mayor participación de las unidades académicas en la gestión operativa y con una mayor flexibilidad en la gestión de las actividades sustantivas (docencia, investigación y acción social), así como en la relación grado y posgrado. Además, vamos a poner mucha atención a la identificación de fuentes de ahorro, que contribuyan con un manejo cada vez más racional de los fondos asignados.

9.- ¿Cómo considera usted que debe ser la relación universidad/sociedad?

La UCR debe recuperar la credibilidad y liderazgo a nivel nacional, centroamericano y caribeño, mediante la vinculación, promoción y difusión de una actividad académica pertinente orientada a la atención del desarrollo social y económico del país y de la región. El vínculo con la sociedad costarricense es fundamental. La universidad se debe a la sociedad, razón por la cual ésta debe articular sus tres pilares (docencia, investigación y acción social) hacia la formulación de políticas públicas y proyectos dirigidos a la solución de los problemas nacionales. En los últimos años, la sociedad costarricense ha sentido esta relación tibia o débil, en parte porque no se ha logrado divulgar de manera adecuada, el aporte tan grande que hace la UCR a los diferentes campos sociales. Por tanto, es prioritario reforzar esta relación universidad/sociedad por medio del establecimiento y gestión de programas de carácter multi e interdisciplinar que contribuyan a la generación de soluciones a los problemas del país, máxime durante y después de la pandemia. La Universidad como institución de educación superior, no solo debe mantener una relación activa con la sociedad civil y con el sector productivo, sino que además debe contribuir en la construcción del proyecto nacional con una visión de futuro y debe crear junto a la sociedad, el debate sobre la realidad nacional. Debemos tener un papel relevante en la formación de profesionales de altísimo nivel, que conozcan la realidad nacional y que estén dispuestos a transformarla para el bienestar común y la dignidad humana.

10.- ¿Qué papel le asigna usted a la Acción Social en la Universidad de Costa Rica?

Obligatorio, prioritario y fundamental, tan importante como la docencia y la investigación. Son las tres actividades sustantivas del quehacer de la UCR. Muchas carreras proyectan su quehacer en la comunidad, por medio de proyectos de acción social en los cuales participan docentes y estudiantes. También contamos con los Trabajos Comunales Universitarios. Todas estas acciones sociales deben estar orientadas a atender a los sectores más vulnerables país y al logro de un desarrollo inclusivo, justo y sostenible de nuestro país.

11.- ¿Ha dejado la Universidad de Costa Rica de ser referente de la vida nacional?

Rotundamente no. Y no podríamos tan siquiera permitir imaginarnos la idea de que deje de serlo. Prueba de ello en esta época de pandemia, la UCR ha tenido una participación importante en diferentes campos de la investigación, ofreciendo soluciones sencillas y accesibles. Sin embargo, no podemos negar la existencia de fuerzas y sectores que han iniciado una enérgica campaña contra las universidades para hacer creer a la opinión pública que éstas pierden ese puesto tan importante en el desarrollo del país. A pesar de ello, en los estudios de opinión nuestros y ajenos, la UCR sigue siendo la institución mejor valorada del país.

12.- ¿Debe la Universidad, como tal, desde sus órganos superiores, pronunciarse sobre problemas nacionales?

Claro que sí. La Universidad debe ser un observatorio en diferentes áreas del acontecer nacional. Tenemos una universidad actualizada que suministra conocimientos especializados en cada ámbito del saber, a lo largo y ancho del país, gracias a todas sus sedes.  Preparamos a las personas en diversos ámbitos de profesionalización, con una robusta base humanista y luego se incorporan al quehacer de la vida nacional.

La universidad no solo debe pronunciarse sobre los problemas nacionales, además, debe ser representante de cambio y transformación, debe estudiar, analizar e investigar los retos y las oportunidades del país y dar pautas para la contención de los problemas nacionales.

13.- La Universidad la definió el Rector Gutiérrez Carranza, como la “Conciencia lucida de la Patria”. ¿Lo es, lo ha sido, lo debe ser? ¿Cómo deber ser esa “Conciencia lúcida de la Patria?

La UCR debe contar con los y las mejores profesionales, en referencia a nivel académico, que aporten conocimientos y prácticas que han adquirido en países desarrollados y que incorporen a su quehacer otra visión del mundo, a fin de generar soluciones a los problemas nacionales.

El quehacer de estos profesionales debe contar con un nivel de autonomía y libertad de cátedra que les permita desarrollar  su  investigación siguiendo las prácticas y tendencias internacionales para ser aplicados a la situación nacional, lejos de una articulación de conveniencia económico-política que defina derroteros diferentes cada cuatro años y que impidan contar con enfoques críticos sobre los diferentes caminos que se siguen en nuestra nación.

La universidad es una voz autorizada de la conciencia crítica, actora y protagonista en el diseño y construcción de planes estratégicos para las diferentes instituciones del país, apegado a la ética y la legitimidad moral, en pro de la construcción de un país mejor con la aprobación y el apoyo de la sociedad civil.

14.- ¿Considera que la Universidad de Costa Rica ha sido una institución líder en el desarrollo nacional?

Por supuesto. La UCR cuenta con unidades académicas, institutos y centros de investigación conformados por profesionales de renombre nacional e internacional. Es por esta razón que

mantiene un liderazgo en el desarrollo de diversos campos del saber. Siempre ha compartido conocimiento y en todo momento de crisis nacional, la UCR ha estado presente. En esa línea, es importante mencionar que cerca del 80 por ciento de la producción científico-tecnológica del país y cerca del 50 por ciento del de la región centroamericana, es aportada por nuestra Alma Máter, conocimiento público que aporta de manera significativa al desarrollo nacional.

15.- ¿Qué papel le asigna a la Universidad de Costa Rica a lo largo de su historia?

La UCR ha sido un gran instrumento de desarrollo cultural y de democratización del país. Este aporte significativo lo ha hecho de diversas formas: ha sido la principal institución proveedora de profesionales en la más variada gama de actividades del saber a nivel nacional. Por mencionar algunas, piense en la Caja Costarricense del Seguro Social o en el Instituto Costarricense de Electricidad, a lo largo de sus trayectorias, la mayor parte de sus profesionales se formaron en la UCR. O piense en el aporte que le hemos hecho al sector agropecuario por medio de nuestros centros e institutos de investigación y fincas experimentales, entre otros. Además, ha colaborado de manera significativa con la movilidad social en el país, garantizando que la educación superior dejara de ser un privilegio para el sector de mayor nivel económico. Ha sido un impulsor de desarrollo del país y es referencia de consulta en muchos tipos de análisis desde lo social, lo cultural, lo científico y lo tecnológico. 

16.- ¿Cómo ve a la Universidad de Costa Rica en el contexto de las otras Universidades estatales?

Por razones históricas, la UCR es la universidad pública más grande de Costa Rica, no sólo en la oferta académica que ofrece, sino también en el número de estudiantes que abriga. Sin embargo, más allá de los datos cuantitativos y otros indicadores, vemos a nuestra universidad como parte de un sistema de educación superior pública que debe buscar fortalecer las complementariedades y mejorar la coordinación inter-institucional con un solo propósito: lograr un aporte eficaz de nuestras instituciones a la mejora de las condiciones de vida de nuestro pueblo por medio del logro de un desarrollo humano sostenible. En el futuro, trabajaremos con ahinco para fortalecer el vínculo entre nuestras instituciones para lograr más y mejor trabajo conjunto.

La UCR tiene actualmente más de 50000 estudiantes distribuidos en siete sedes y la oferta academica incluye a nivel de grado los títulos de diplomado, bachillerato y licenciatura, cuenta con 46 escuelas y 13 facultades, y a nivel de posgrado se ofrecen especialidades, maestrías profesionales y académicas y doctorados.  Cuenta con 34 centros de investigación, 13 institutos de investigación, seis museos, 18 reservas y fincas y dos estaciones experimentales.

La siguiente universidad en cuanto a tamaño es la Universidad Nacional, con una población estudiantil similar, distribuidos en nueve sedes y una oferta académica que incluye 49 bachilleratos, 57 licenciaturas, 10 diplomados, 42 maestrías y dos doctorados.

El concepto de UNED es la educación a distancia, cuenta con 38 carreras  y aproximadamente 160000 estudiantes activos.

El ITCR tiene una población estudiantil más pequeña, incluye alrededor de 10000 estudiantes distribuidos en cinco sedes y su oferta académica incluye más de 25 carreras.

La UTN es la más joven de las universidades estatales, cuenta con cuatro sedes y alrededor de 15000 estudiantes distribuidos en 30 carreras

Como se ha indicado en varias oportunidades, el aporte de todas estas universidades es crucial para el desarrollo del país, pero es indiscutible que la UCR es la de mayor impacto a nivel nacional e internacional (Reconocida como la mejor institución de educación superior de Centroamérica y la número 19 de Latinoamérica (QS World University Rankings)).

17.- ¿Es el CONARE una institución funcional y necesaria para las Universidades estatales?

El fortalecimiento de las universidades públicas requiere de un papel más protagónico de CONARE de tal forma que logre coordinar a todas las universidades para colaborar en la búsqueda de soluciones a los grandes problemas nacionales.

El CONARE debe ser el ente coordinador de aspectos clave en las universidades estatales, tal como garantizar que no existan duplicidades en las carreras que se imparten evitando así niveles de competencia entre universidades, debe ser un planificador de la educación y establecer una visión estratégica para la educación superior pública. Por ejemplo, los esfuerzos para ampliar la oferta educativa fuera de la GAM podrían utilizar la capacidad instalada de todas las universidades, así se maximiza el uso de la infraestructura, evitaría la duplicidad de esfuerzos y sería presupuestariamente más eficiente.

18.- ¿Cómo ve usted las universidades privadas en el contexto nacional?

Muchas universidades privadas se han convertido básicamente en “maquiladoras” de profesionales, donde la formación integral pasa a un segundo plano, por debajo de intereses meramente mercantilistas. Ante esto, se cuestiona el quehacer del CONESUP.

El mayor problema y desafío de las universidades privadas es el de la calidad. Actualmente, en Costa Rica hay aproximadamente 71 universidades privadas que ofrecen una gama muy amplia de carreras. Dentro de este abanico, existe una gran variedad en lo que respecta a la calidad con que se imparten, variando desde carreras acreditadas ante el ente costarricense de acreditación u otros agentes acreditadores de gran exigencia, hasta carreras que muchas veces se imparten sin estar debidamente inscritas ante el CONESUP.

Las universidades privadas deberían tener la rigurosidad necesaria para formar profesionales sensibles, humanistas, con un amplio conocimiento de su campo y con capacidad de desenvolverse adecuadamente ante los retos de la sociedad actual.

19a.- Usted ha manifestado que defenderá y fortalecerá el modelo de universidad pública para proyectarlo con solidez durante las próximas décadas. ¿Cómo pretende lograrlo si llegara a ser Rector?

Todo recurso público destinado a fortalecer a la educación superior pública es una excelente inversión.

Lidero un movimiento que realizará, de manera democrática y participativa, una profunda reforma universitaria para que nuestra universidad pueda liberar todo su potencial y pueda aportar mucho más a la sociedad costarricense desde una perspectiva orientada por el bien común. Esa transformación incluirá la búsqueda de equidad, inclusión y sostenibilidad hacia adentro y, de esa manera, tener autoridad para poder proyectar esos mismos principios con fuerza hacia nuestra sociedad.

Nuestra Constitución Política establece que somos una institución de cultura superior que goza de independencia para el desempeño de sus funciones y de plena capacidad jurídica para adquirir derechos y contraer obligaciones, así como para darse su organización y gobierno propios, también que el Estado nos dotará de patrimonio propio y colaborará en nuestro financiamiento. Esto debe estar claro y no es negociable.

Hemos insistido que las universidades públicas son fundamentales para el desarrollo de país, la cuales están plenamente inmersas en la realidad nacional.

19b.- El problema del acoso sexual en la Universidad de Costa Rica ha tenido cierta relevancia por escándalos suscitados con algunos profesores, y por la protesta organizada de las estudiantes principalmente. ¿Cómo abordará la problemática del acoso sexual en la Institución?

Uno de los principales problemas del país, es la violencia en contra de las mujeres, de hecho, se cataloga como un problema de salud pública, pues deriva en grandes perjuicios. La universidad debe contar con un sistema completo de atención y no solo con iniciativas aisladas, debe actuar prontamente en situaciones de acoso y hostigamiento sexual y que prevenga, sancione y garantice a las personas un pleno ejercicio de sus derechos y esto debe ser extensivo a todas las sedes y recintos.

El acoso sexual es una manifestación de violencia que se repite, lamentablemente, con frecuencia en nuestra universidad e impide que nuestras estudiantes puedan disfrutar

adecuadamente de su educación. Esta problemática, tanto en la universidad como en el país son una realidad como manifestación de violencia de género y tiene sus bases en el sistema patriarcal que ha sido interiorizado por la sociedad. Resulta necesario conocer el tratamiento que se le ha dado a esta situación, tanto a nivel nacional como internacional, con el fin de erradicarla.

Desde la rectoría de la universidad, la dignidad humana se debe proteger, pues esto conforma uno de los primeros sustentos de índole legal mediante el cual se da protección a las personas de cualquier acto de violencia. El derecho a la educación contempla que no puede haber ningún tipo de injerencias de patrones y estereotipos que coloquen a las personas en una situación de inferioridad. No podemos obviar que el acoso sexual coloca en un segundo plano los derechos fundamentales como la libertad de tránsito, la dignidad, la privacidad, seguridad, y el más importante el de la educación en igualdad de condiciones, lo cual hace evidente el deterioro de la calidad de vida de las víctimas. Debemos enfrentar el problema y así erradicar comportamientos aislados que legitiman y naturalizan a este tipo de violencia. Considerar que una ley o reglamento puede llegar a erradicar el problema no es realista y que necesitamos una transformación cultural, pues necesitamos que las manifestaciones de violencia no se den más, se requiere que las personas dejen de aprender que lo masculino es superior a lo femenino, que el docente es superior al estudiante o que la jefatura es superior al funcionario bajo su responsabilidad, necesitamos que más acciones sean ejecutadas, pero no desde un solo punto, es necesario que se haga un trabajo en conjunto y transversal.

20.- ¿Qué papel le asigna usted a las organizaciones de trabajadores, la Asociación de Funcionarios y el Sindicato, ¿en la gestión universitaria?

Las organizaciones de trabajadores y los sindicatos en las instituciones constituyen espacios críticos relacionados con los derechos de los trabajadores, lo cual es importante para garantizar una estabilidad laboral. Sin embargo, debe existir una marcación importante respecto a los deberes que han de ser cumplidos para honrar esos derechos. Mantendremos un diálogo respetuoso con ellos, al igual que con otros sectores de la comunidad universitaria.

21.- ¿Cómo ve usted al Movimiento estudiantil universitario, a la FEUCR y a las organizaciones estudiantiles existentes en la Universidad? ¿Qué papel cree que deben tener?

El estudiantado es el centro de interés de la gestión universitaria y por lo tanto, debe participar plenamente en la toma de decisiones institucionales.

Un movimiento estudiantil universitario es una parte fundamental de la comunidad

universitaria y de nuestro gobierno. Es un actor que vela por las garantías que la educación pública debe ofrecer a sus estudiantes. Corresponde entonces a la FEUCR interpretar la reglamentación universitaria y evitar que se presenten alteraciones en su orden por parte de profesores y la administración en general, prueba de ello es la representación existente en cada una de las unidades académicas y en el máximo órgano administrativo que es el Consejo Universitario. Las manifestaciones estudiantiles deben ser de negociación en beneficio de esas garantías y en asegurar una permanencia sana para el estudiantado.

22.- A nivel nacional se ha venido hablando de unificar escalas de salarios en toda la administración pública, como parte de las llamadas nuevas políticas de empleo público que se tratan de impulsar. ¿Está usted de acuerdo que a nivel de las Universidades estatales se haga una unificación de salarios, de un modo específico, en correspondencia a todo el escalafón de empleo universitario, administrativo y docente, de manera que un funcionario, de una categoría o de un trabajo determinado en una Universidad, tenga la misma clasificación laboral y el mismo salario, en las otras universidades estatales?

Definitivamente los tiempos actuales, no dan pie para la negociación de beneficios ilimitados para el personal docente y administrativo. Por tanto, es prudente el análisis de alternativas de la estructura salarial para las personas funcionarias universitarias.

Esta es una de las discusiones que debe ser liderada por CONARE. Se debe discutir al menos la conveniencia de establecer una clasificación de puestos y sus escalas salariales para las universidades de educación superior pública. Esto, obligatoriamente, debería de venir de la mano de los instrumentos de reconocimiento al mérito y buen desempeño, pero también de garantizar que nuestros docentes e investigadores no van a buscar oportunidades mejores fuera del país. Estas propuestas deben de ser analizadas y acordadas por la comunidad universitaria en ejercicio de la autonomía.

 

 

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