Marco Vinicio Ruiz: su experiencia en China

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Ericka V. Cerdas Solano.

Durante la Guerra Civil China en 1949, el Ejército Popular de Liberación comandado por el General Mao ZeDong, logra exiliar al ejército nacionalista comandado por Chiang Kai-Shek a la isla de Taiwán donde llegan a fundar la República de China. Mientras que, en Beijing, por medio de un discurso de Mao Tse-Tung, proclamó la República Popular China. Ambas partes siempre aseguraban ser las representantes legítimas de China. Por lo tanto, la separación entre capitalismo y socialismo puso al mundo a escoger bandos durante la Guerra Fría. Costa Rica al igual que muchos países occidentales reconocieron a Taiwán como representante legítimo de China.

Al haber cambiado el escenario internacional y pasados los años, el Presidente Óscar Arias Sánchez, hace 10 años estableció relaciones diplomáticas con la República Popular China, el gigante dormido que se había levantado. Óscar Arias tuvo claro el camino que debía seguir nuestro país en temas de relaciones internacionales. El primer embajador fue Antonio Bargés Terán, a quien le correspondió abrir la embajada costarricense. De seguido, Marco Vinicio Ruiz Gutiérrez, quien fue Ministro de Comercio Exterior e impulsó el Tratado de Libre Comercio con China, asumió las riendas de la embajada durante la Administración de Laura Chinchilla.

Ruiz se ha desempeñado tanto en el ámbito privado como el público. Ha fungido como Ministro de Comercio Exterior y Embajador de Costa Rica ante R.P. China. Además, ha liderado el sector empresarial desde la Cámara de Industria de Costa Rica y la Unión Costarricense de Cámaras y Asociaciones del Sector Empresarial Privado. Gran amante de la tecnología, las redes sociales y del Deportivo Saprissa. Adicionalmente, es un gran defensor de las relaciones Costa Rica-Asia por ser uno de los focos de mayor crecimiento económico en el mundo. El entorno de la entrevista se dio enmarcado por la cordialidad, la amabilidad, y las anécdotas que siempre lo han caracterizado.

Primeramente, hizo un recorrido histórico previo a las relaciones Costa Rica-China, cuando el país mantenía relaciones con Taiwán. Hizo un repaso los acontecimientos desde la visión de la administración Arias Sánchez hasta el acuerdo de entendimiento.

“Don Óscar Arias lanza esas ideas que solo corresponden a los visionarios que tienen claro la importancia que va a tener China en el futuro del mundo. Convencido de que el problema entre China y Taiwán ellos lo iban a resolver en algún momento, porque era un tema que ya estaba conversando, no había ninguna razón para que Costa Rica no acogiera la resolución de Naciones Unidas que reconocía a la República Popular de China como la única China. La mayor parte de países del mundo ya la habían acogido, solo quedábamos un bloque de 20 países, sobre todo lo que es Centroamérica y algunos países caribeños más uno por ahí, con las relaciones con Taiwán.”

Establecer relaciones con el país asiático era un enorme reto para la Cancillería costarricense. Durante el gobierno de Abel Pacheco hubiera sido imposible por los compromisos adquiridos con Taiwán. Ruiz cuenta sobre una cuasi reunión entre Costa Rica-China durante la administración Pacheco:

“Durante mi presidencia en la Unión de Cámaras, me entero de una reunión planteada por el Partido Liberación Nacional (PLN), donde se esperaba una delegación china de alto nivel de economistas, para actualizar sobre lo que acontecía en China. Posteriormente, se me habla de la posibilidad de organizar un foro y una reunión con los empresarios para recibir a los delegados de China. El PLN en ese momento extiende la invitación, pero había un “pero”.

Había que entender que el gobierno de don Abel estaba muy comprometido con Taiwán y no se logró, eso fue como un adelanto del interés de don Óscar, era muy importante que Costa Rica tuviera relaciones con China”.

La figura de Bruno Stagno fue clave para el establecimiento de relaciones con Beijing, como Embajador en la ONU logró un acercamiento importante con la diplomacia China. Por lo tanto, cuando él es llamado como Canciller durante la administración Arias Sánchez es cuando se inicia el proceso para establecer las relaciones entre ambos países.

“En aquél momento cuando ya se nos plantea que China está de acuerdo en conversar sobre una posible relación, un grupo muy pequeño de ministros se enteran, ya que era un tema delicado porque seguíamos teniendo relaciones con Taiwán y no sabíamos tampoco si podíamos llegar a un entendimiento con China en los términos de negociaciones. Sin embargo, entre los ministros encargados de llevar la negociación estaba Guillermo Zúñiga por la parte financiera, obviamente Bruno como Canciller, una persona cercana a don Óscar como Alfredo Ortuño y por supuesto don Rodrigo Arias también, y yo, ese fue el grupo que inicialmente trabajó en eso.

Desde la primera vez vimos la necesidad o la oportunidad de formalizar el comercio con China que de hecho ya existía. Costa Rica era un país que, en ese momento, estoy hablando de 2006-2007-2008, exportaba muchísimos componentes electrónicos de Intel a la China, sin tener un instrumento de comercios sólido. También nosotros importábamos mucho de China, de la Feria de Cantón, comerciantes e industriales adquirían materias primas, manufacturas y maquinarias. Se presentaba una buena oportunidad para establecer relaciones y China, que tenía pocos socios comerciales con tratado en América Latina, en ese momento estaba Chile y Perú como los dos únicos países que estaban desarrollando acuerdos de libre comercio, de ahí que a nosotros nos interesaba la inversión China y nos importaba formalizar un instrumento comercial.”

Aunado a lo anterior, el establecimiento de relaciones entre ambos países era fundamental. No obstante, la visión no se quedó ahí; los ministros esperaban algo más grande, como negociar un tratado de libre comercio que diera respaldo a las relaciones que se acababan de estrechar.

“Se planteó en las conversaciones formalizar un tratado de libre comercio y fue aceptado bajo ciertas condiciones. Dentro de las más importantes, era el hecho de que no nos habíamos sometido a un estudio factibilidad. De hecho, cuando visitamos oficialmente en octubre del 2007, estuvimos en Beijing con la primera delegación en octubre del 2007, oportunidad en que se firma el acuerdo mediante el cual haríamos un estudio de factibilidad para decidir con criterios técnicos sobre la conveniencia de un tratado de libre comercio. Básicamente era como una pre-negociación para saber cuáles son los intereses de una u otra parte, para ver si realmente hay áreas comunes y a partir de ahí es que iniciamos las conversaciones firmándose el tratado en abril del 2014, para que la administración de Laura Chinchilla lo pusiera en vigor una vez aprobado por la Asamblea Legislativa. Durante ese proceso fue muy interesante haber podido abrir en la Embajada una oficina comercial que ha sido de gran utilidad para apoyar las posibilidades de que productos costarricenses lleguen a China.”

Luego de un recorrido histórico desde el momento en el que todo era un secreto diplomático, hasta las negociaciones de un tratado de libre comercio, Ruiz analizó las relaciones sino-costarricenses en estos 10 años. Adicionalmente como amplio conocedor del tema, es crítico respecto al manejo que la administración Solís Rivera hizo con China, en materia diplomática, comercial y de cooperación, las cuales prácticamente se habrían congelado durante estos cuatro últimos años. Ante ello, lanza una serie de recomendaciones a las autoridades del gobierno entrante:

Bueno, aquí hay una situación muy particular que me parece que aún no hemos comprendido. Cuando accedimos a las relaciones diplomáticas, lo hicimos pensando en los intereses de ambos países, forjando un plan de unos cinco años que nosotros al final del Gobierno de doña Laura logramos ejecutar. 

Digamos, era un plan donde se establecían algunas bases, con una China muy interesada –al igual que Costa Rica-, en temas de infraestructura, de desarrollo económico y tecnológico, así como de educación, fundamentalmente. Uno de esos casos fue el establecimiento del programa de becas para que estudiantes costarricenses pudieran viajar a China aprender el idioma y también la cultura. Se dio una enorme importancia a los intercambios de personas, evidentemente había todo un desarrollo comercial y cultural, también apoyo de China a diversos programas sobre todo a nivel municipal. El problema a mi juicio es que esa visión global se perdió. La administración que termina ahora, de don Luis Guillermo, si bien es cierto firmó ahí un acuerdo de alianza estratégica, no obtuvo más logros significativos para el país. Más han sido más los problemas e inconsistencia de la dirección y manejo diplomático con China que los éxitos, digamos en ese aspecto. Se perdió la visión general, pasando a la improvisación, cosa que no compagina con el pensar ni actuar chino.

Creo que haría muy bien la administración de Carlos Alvarado en volver a replantear un plan con los intereses en los cuales los diferentes sectores productivos como Turismo, Agricultura, Industria, Investigación y Desarrollo pudieran concretar una serie de iniciativas y discutirlas con los chinos y atender un plan de trabajo. Eso es lo que creo que tocaríamos ahora.”

Un tema que actualmente se maneja en la agenda china es la mega ruta comercial conocida como la “Nueva Ruta de la Seda” o también “Una Franja, Un Camino”. En esta fase, Costa Rica podría verse plenamente beneficiada de la misma al estar dentro de esta. Es una ruta que pretende conectar de manera terrestre y marítima los mayores focos comerciales del mundo. Por lo tanto, existiría una reducción en los costos de transporte y por ende un comercio internacional más eficiente. Ruiz lo explica de la siguiente forma:

Es un mega proyecto de transformación y de impulso de economía muy alto. Obviamente con objetivos sociopolíticos muy claros de fomentar la presencia de China en una serie de países a lo largo de la ruta que lleva a Europa, países que para China son fundamentales en materia energética; muchos de esos países son los principales proveedores de gas, y de energía. China es un país totalmente abierto y con limitados recursos naturales, y también en busca de vías de transporte alternas y confiables y estables.

Pero también dentro de ese esquema de economía mundial crean el Banco Asiático de Inversión, que es un banco que va a financiar proyectos globales y hay una invitación muy concreta para que países de América Latina se integren con megaproyectos. Por ejemplo, un canal seco para Costa Rica, por mencionar alguno, podría perfectamente ser financiado. Uno que de hecho dejamos más o menos avanzado trataba de unas zonas económicas especiales en Costa Rica, que podría ser financiado por el AIIB. Creo que este gobierno inclusive hizo una solicitud poco extemporánea, porque ya Panamá se nos había adelantado, pero bueno es un tema de darle seguimiento. Es muy importante que Costa Rica desde el punto de vista estratégico político asuma mayores compromisos.

Aunado a lo anterior, se debe entender que geopolíticamente hemos perdido mucha ventaja por las relaciones que estableció China con Panamá. Además, somos un país poco serio ante Beijing por acuerdos que se han firmado, pero no se han ejecutado. El anterior gobierno no encargó la embajada a un representante de peso diplomático y político, como suele hacerlo el resto de países con sedes diplomáticas en ese país. Por si fuera poco, el Consejo de Gobierno tuvo que destituir al embajador de Costa Rica en China por falta de resultados (La Nación).

Al darse un cambio de gobierno y renovarse el equipo director en la Cancillería, Ruiz  ve una con optimismo el reimpulso de las relaciones entre China y Costa Rica en los años futuros;

Aquí hay un tema interesante, yo pienso que el tema Panamá lejos de verlo como una debilidad creo que debe fortalecernos. Me parece que va haber espacios, muchas de las cosas que Costa Rica plantea son pequeñas para el ambiente Chino pero con Panamá primero suceden varias cosas; primero, tenemos una excelente relación entre los países, se acaban de firmar acuerdos para construir un puente en el Sixaola. Por lo tanto, proyectos conjuntos con China pudieran haber muchos. Hace un tiempo se anunció la posibilidad de un ferrocarril desde Ciudad Panamá inicialmente hasta David, perfectamente Costa Rica podría pegarse y que llegue a Puntarenas, como una idea.

Tarea pendiente entre otras es el tema de la tramitología y de la burocracia, lo cual debemos de resolver como país en general y en particular sobre las relaciones internacionales. No podemos aprovecharnos mayormente del turismo proveniente de China por un tema de política migratoria. Los trámites para obtener una visa costarricense por parte de un chino pueden durar un año. Por lo tanto, como país estamos perdiendo tanto en el sector turismo como en el área de la cooperación internacional. Es necesario pasar de las palabras, de los discursos y manifestaciones, a los hechos, cosa que en nuestro país es muy difícil de llevar a cabo. Para finalizar, Ruiz concluye diciendo:

“Yo pienso que Costa Rica tomó una decisión que debe ser replanteada, que debe ser renovada y que definitivamente tenemos que entender que vivimos en un mundo muy amplio, hay que saber muy bien qué es lo que está pasando. Siento que, por la falta de visión y compromiso de algunos, nos hemos quedado muy muy en el jardín nuestro y no estamos entendiendo nuestro entorno.”

Esta última frase nos deja pensado que han pasado 10 años y no se ha avanzado como se esperaban. Después de un inicio prometedor con acciones claras y sostenidas por dos Administraciones, perdimos el ritmo con nuestro socio comercial, pero también perdimos credibilidad. Tuvimos la oportunidad de ser un país privilegiado por ser los únicos de gozar del favor de Beijing, pero ese tiempo ya se ha terminado. A pesar de ello, todavía existen maneras de recomponer la relación que tenemos con el país asiático y seguir sacando provecho de una relación tan importante y tan estratégica como lo es la sino-costarricense.

La autora es profesional en Relaciones Internacionales & Sinología

 

 

 

 

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