Inés Revuelta: Día Internacional del Trabajo – algunos desafíos laborales en la Costa Rica del 2021

La atención del desempleo es una tarea urgente si se pretenden reducir las desigualdades y las injusticias sociales que genera la pobreza. Se debe revisar a profundidad el modelo asistencialista para el abordaje de la pobreza y que ha tenido a muchas familias costarricenses, ancladas durante décadas a una ayuda social, con limitadas posibilidades de romper con el círculo de la pobreza transgeneracional.

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Inés Revuelta Sánchez, Académica UNA.

La celebración del Día Internacional del Trabajo no se reduce a un acto simbólico de conmemoración de los derechos que conquistaron aquellas personas trabajadoras un 1 de mayo de 1886. Debe ser una reivindicación constante de las luchas que realizamos todas las personas con la aspiración por tener un empleo decente, considerando además, que el trabajo es la dignificación del ser humano mediante un ingreso justo y equitativo que le permita gozar de una vida autónoma y mejorar la calidad de vida de las personas dependientes en su hogar.

Ahora bien, Costa Rica tiene muchos desafíos en materia de trabajo, pero mi reflexión la centraré en tres aspectos que requieren de una enorme capacidad de consenso social y político y sobre todo, de una atención urgente. Cito como ejemplos en materia de prioritaria atención todo aquello relacionado en particular con la reducción de la pobreza, del desempleo y de la brecha de género (división sexual del trabajo, feminización de la pobreza, el desempleo y el cuido).

La atención del desempleo es una tarea urgente si se pretenden reducir las desigualdades y las injusticias sociales que genera la pobreza. Se debe revisar a profundidad el modelo asistencialista para el abordaje de la pobreza y que ha tenido a muchas familias costarricenses, ancladas durante décadas a una ayuda social, con limitadas posibilidades de romper con el círculo de la pobreza transgeneracional. Es esta una asistencia social  necesaria y que el Estado debe proveer puntualmente, facilitando a las familias en condición pobreza una vivienda digna, educación de calidad, una atención en salud eficiente, servicios públicos y conectividad y por consiguiente, una posibilidad formal de trabajo para que logren su autonomía en el corto plazo. En los últimos años, en Costa Rica se ha mantenido la pobreza en un rango superior a los 20 pp., y un desempleo que en tiempos de Pandemia por el COVID-19 asciende a los 25 pp.

Con el panorama anterior, un país que no asuma con seriedad el problema de la pobreza y el desempleo, tendrá irremediablemente que combatir la deserción escolar, la delincuencia, la drogadicción, la penetración del crimen organizado, el aumento de la criminalidad, la agresión en todas sus formas y muchos otros males que aquejan a aquellas sociedades que vuelven su mirada hacia otro lado cuando se trata de buscar soluciones reales, profundas y duraderas.

Por otro lado, la pobreza, el desempleo y empleo informal en Costa Rica tienen rostro de mujer. Durante la Pandemia se privilegia el empleo de los hombres por encima del de las mujeres, ampliando con eso la brecha del género. Como lo indica ONU Mujeres, la feminización de la pobreza «…ha llevado a un empobrecimiento material cada vez mayor de las mujeres, un empeoramiento de sus condiciones de vida y la violación de sus derechos fundamentales«. De igual forma la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que, “…De acuerdo a experiencias de crisis económicas pasadas, estos procesos no los viven igual hombres y mujeres, pues a estas últimas tienden a afectarlas una serie de variables (sociales, culturales, económicas) que pueden generar una mayor profundización de las desigualdades de género

El abordaje de la feminización de la pobreza y del desempleo debe ser multidimensional, pues en el caso de las mujeres, estas son afectadas por muchos otros problemas igual de graves, dentro de los cuales podemos citar los altos niveles de deserción escolar, la violencia intrafamiliar, el embarazo adolescente, la trata con fines sexuales, las limitadas opciones de cuido de los niñas y niños, la dependencia del cuido de personas adultas mayores (recomiendo como punto de partida el análisis de la Cuenta Satélite del Trabajo Doméstico no Remunerado elaborado por el Banco Central de Costa Rica), las posibilidades de educación formal y el acceso a un trabajo digno, entre muchos otros. Es decir: se ha maternalizado el cuido de las personas dependientes y se mantienen los estereotipos de la división sexual del trabajo, trayendo consigo que la mayor afectación de la crisis actual recaiga sobre las mujeres, muchas de las cuales son jefas de hogar. Además, en algunos países se ha dado asistencia social a las mujeres con personas dependientes sin posibilidades de redes de cuido, lo cual limita su independencia, su autonomía y las posibilidades de realización personal. Es decir, en lugar de buscar una solución integral a las opciones de cuido se confina a muchas mujeres a su hogar, sin posibilidades de educación y empleo, generando círculos de violencia y dependencia, sumamente dañinos.

Por lo anterior y más allá de la conmemoración de la fecha, en el Día Internacional del Trabajo persisten muchos desafíos por atender:

  1. Una reactivación económica que traiga consigo la creación de puestos de trabajo dignos para todas personas. Este proceso debe tocar a todos los sectores y no solo a los especializados. Asimismo, debe reducir las disparidades de acceso a un empleo entre las zonas rurales y urbanas, abriendo oportunidades laborales a lo largo y ancho del país.
  2. Un abordaje integral de la pobreza como un problema multidimensional, ofreciendo opciones reales y sostenibles de estudio, capacitación y empleo para las personas. Esto requerirá de un monitoreo constante y una efectiva descentralización institucional para que el control y seguimiento de las políticas, que sea por grupo social y zona geográfica.
  3. La feminización de la pobreza y el desempleo irremediablemente pasa por la responsabilidad de una política pública que sea ejecutada por todas las instituciones involucradas y en dónde se asuma con carácter de verdadero problema nacional la violencia, el acoso, la maternalización del cuido, la exclusión educativa y la discriminación laboral por género. Es decir, no se trata de un manojo de buenas intenciones ni bonitas palabras; estas deben confluir en una serie de acciones oportunas, claras y concretas para que se avance en la reducción de las brechas tan crueles e injustas que viven las mujeres hoy en día.

La conmemoración y celebración de efemérides importantes son una excelente oportunidad para dilucidar los desafíos que enfrentamos, pero sobre todo, para tomar conciencia de que hay personas que son afectadas por la falta de oportunidades laborales. Una vida digna para todas las personas es un derecho humano. Personas que vivan y trabajen sin distingo de clase social, etnia, país de origen, nivel educativo y por supuesto, género.

El Estado costarricense no puede renunciar al abordaje integral de la problemática que enfrentan muchas personas para acceder a un empleo digno y mucho menos, renunciar a la búsqueda de una solución integral a la feminización de la pobreza, el desempleo y el cuido en Costa Rica, para que en este y todos los días, vivan siempre el trabajo y la paz.

 

Referencias

Banco Central de Costa Rica. (2017). Cuenta satélite de trabajo doméstico no remunerado. San José, CR. Recuperado de https://www.bccr.fi.cr/indicadores-economicos/cuenta-sat%C3%A9lite-del-trabajo-dom%C3%A9stico-no-remunerado

OIT. (2020). Panorama laboral 2020: América Latina y el Caribe. Recuperado de https://www.ilo.org/americas/publicaciones/WCMS_764630/lang–es/index.htm

OIT. (2009). Hasta 22 millones de mujeres podrían sumarse a las filas del desempleo mundial a causa de la crisis, advierte OIT. Recuperado de https://www.ilo.org/americas/sala-de-prensa/WCMS_LIM_2283_SP/lang–es/index.htm

ONU Mujeres. (2012). ONU Mujeres y el Banco de Desarrollo de América Latina firman un convenio de cooperación. Recuperado de https://www.unwomen.org/es/news/stories/2012/6/un-women-and-latin-american-development-bank-sign-cooperation-agreement

Padilla, K. (2016). La relación abuela-hija-nieta: Estudio transgeneracional sobre envejecimiento femenino en condición de pobreza. San José, CR. Recuperado de https://revistas.ucr.ac.cr/index.php/gerontologia/article/view/26401/28207


La Revista CR presenta conjuntamente con su Editorial, la Edición Especial dedicada a conmemorar el Día del Trabajo, que contempla la publicación de diez interesantes artículos de variadas perspectivas y enfoques que serán publicados en el transcurso del día.
  1. Albino Vargas Barrantes: Primero de mayo – Sindicalismo en tiempos de pandemia
  2. Shirley Calvo Jiménez: En el Día del Trabajo al personal de la salud
  3. Vladimir de la Cruz De Lemos: Breves reflexiones sobre el Primero de Mayo
  4. Fabricio Alvarado Muñoz: Presente y futuro del trabajo – Una mirada desde el 1º de mayo
  5. Inés Revuelta Sánchez: Día Internacional del Trabajo – algunos desafíos laborales en la Costa Rica del 2021
  6. Olman Segura Bonilla: Sembremos esperanza y conmemoremos el Día Internacional del Trabajo
  7. Macarena Barahona Riera: Las mujeres del bicentenario – El 1º de Mayo en Costa Rica
  8. Carlos Manuel Echeverría: Reflexiones al primero de mayo de 2021
  9. César López Dávila: ¿Por qué marchamos? Apuntes del primero de Mayo.
  10. Lilliana Sánchez Bolaños: Ante un 1º de Mayo nuevamente inusual
  11. Freddy Pacheco León: Los trabajadores de la salud
  12. Ricardo Carballo Villalobos: Las ironías de un 1º de Mayo pandémico
  13. Luis Fernando Astorga Gatjens: Homenaje del Partido Fuerza Solidaria (PFS )a las trabajadoras y trabajadores en este 1º de Mayo
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