Jack D. Torres Leandro: El Liderazgo, Innovación y Internacionalización

De esta manera, como punto de partida se puede concluir que las decisiones de las empresas versan sobre niveles tanto estratégicos como operativos, de ahí que el aprendizaje debe ser visto como la capacidad de realizar mejor y más rápido los diferentes procesos dentro de las organizaciones; ejerciendo el estilo de liderazgo un papel preponderante en la dinámica organizacional.

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Jack D. Torres Leandro, Académico

Tal y como lo mencionaba Diamond (2019) “…a lo largo de la vida, la mayoría de nosotros pasará alguna vez, o varias, por un momento de inestabilidad o crisis y ser capaces de solucionarlo o no, mediante algunos cambios personales…”, es aquí donde de manera análoga los países pueden salir adelante, en su parque empresarial, en el tanto se tomen decisiones partiendo de una única visión y consenso, el bien común.

​ Sin duda alguna, la innovación dentro de las empresas, con el devenir de los años se ha tornado en un importante reto en un mundo donde la sobrevivencia empresarial cada vez va en aumento en las diferentes industrias y segmentos de mercado. En este sentido presenta mayor relevancia para empresas donde han identificado que el principal problema es su poca capacidad para desarrollar nuevos productos y/o servicios; a partir de procesos derivados de iniciativas de innovación, como objetivo establecido para la incursión hacia mercados internacionales.

Lo anterior versa sobre un entorno económico globalizado, en el cual los clientes de diferentes industrias han venido exigiendo un incremento sostenido de las características del producto; entendiéndose una mayor calidad y un mejor servicio. Estas realidades del mercado han puesto una enorme presión sobre las empresas para aumentar su eficiencia y eficacia y, lo que es más importante, la creatividad que puedan aportar sus colaboradores a las mejoras de sus productos, procesos y desarrollo.

Coakes et al. 2007, establecen que el 90 % de las ideas no exceden del escritorio de sus autores. Sólo el 3% del 10% restante obtiene suficiente respaldo por parte de la alta administración para convertirse bajo la tipificación establecida en las mejores prácticas internacionales para un proyecto. Concluyendo los autores que menos del 1% de las iniciativas de innovación dentro de las organizaciones llegan a materializarse comercialmente.

Así las cosas, cuando los contextos organizacionales son turbulentos e inciertos, las empresas deben impulsar el desarrollo de sus negocios a través de los procesos de innovación en apego al liderazgo transformacional (respaldado ampliamente en la literatura), siendo en primera instancia la generación de ideas el motor fundamental para el crecimiento, prosperidad y sostenibilidad en el corto, mediano y largo plazo (Carmeli et al., 2006).

Ante la necesidad de las empresas de poder sobrevivir a esta nueva era, surge dentro de éstas el imperioso reto para que sus capacidades tengan que adaptarse continuamente a los requerimientos. En otras palabras, las empresas requieren estar continuamente aprendiendo, reconstruyendo y ajustando sus capacidades ante ecosistemas tan volátiles, a los cuales el COVID-19 nos ha encauzado.

Llegado a este punto, deseo presentar la importancia y practicidad de la teoría de las capacidades dinámicas, la cual se define como “… la habilidad que tiene la empresa para integrar, construir y reconfigurar tanto las competencias internas como externas frente a entornos que cambian rápidamente” (Teece et al., 2010).

Ante dicha digresión, dicho enfoque consiste en que la empresa es un repositorio de aprendizaje y en términos generales sus capacidades están sustentadas por el conocimiento adquirido a lo largo de los años. Con base a lo establecido, se infiere que engloba el análisis de los recursos y métodos para la creación de riqueza, aplicación de cambios tecnológicos, como sucede en el caso de las tecnologías emergentes y su beneficio para el parque empresarial.

En este sentido, en alguna medida, la posición competitiva de las empresas dependerá de la estabilidad de la demanda del mercado y la facilidad de replicabilidad (ampliando internamente) y imitabilidad (replicación por competidores). En la figura 1, se muestra como las capacidades dinámicas organizacionales presentan injerencia dentro de los procesos de gestión y organización.

Figura 1.

Relación de la teoría de capacidades dinámicas dentro de los procesos de gestión y capacitación.

Fuente: Elaboración propia.

Prange et al. 2011, propone que la internacionalización, a partir de la teoría de las capacidades dinámicas, se encuentra estrechamente relacionada con el aprendizaje y el conocimiento que tenga la empresa en cuanto a su portafolio de servicios.

Esto por cuanto, las organizaciones buscan llevar a cabo desarrollos internos hasta obtener niveles suficientes de capacidades internas para imbuirse en las actividades internacionales; es por ello que la empresa requiere consolidar sus procesos de aprendizaje internos con el fin de enfrentar los constantes cambios en el entorno.

Toda vez supeditado lo anterior, es claro que las empresas tendrán las capacidades de lograr nuevas e innovadoras formas de ventaja competitiva mediante la adición de capacidades disruptivas a sus portafolios de productos o servicios.

De esta manera, como punto de partida se puede concluir que las decisiones de las empresas versan sobre niveles tanto estratégicos como operativos, de ahí que el aprendizaje debe ser visto como la capacidad de realizar mejor y más rápido los diferentes procesos dentro de las organizaciones; ejerciendo el estilo de liderazgo un papel preponderante en la dinámica organizacional.

Esta breve exposición basta para concluir, el líder transformacional de una organización marca creencias, iniciativas y el medio ambiente adecuado para incentivar la innovación; constituyéndose en un seguidor de  confianza en sí mismo; lo que a su vez, conduce a la potenciación de los seguidores hacia la internacionalización de las empresas. (Gumusluoglu et al., 2009).

 

Referencias bibliográficas:

Diamond, J. (2019). Crisis: cómo reaccionan los países en los momentos decisivos. Debate.

Coakes, E., & Smith, P. (2007). Developing communities of innovation by identifying innovation champions. The Learning Organization.

Prange, C., & Verdier, S. (2011). Dynamic capabilities, internationalization processes and performance. Journal of World Business, 46(1), 126-133.

Carmeli, A., Meitar, R., & Weisberg, J. (2006). Self-leadership skills and innovative behavior at work. International Journal of Manpower, 27(1), 75–90.

Teece, D. J. (2010). Business models, business strategy and innovation. Long Range Planning, 43(2-3), 172–194.

Gumusluoglu, L., & Ilsev, A. (2009). Transformational leadership, creativity, and organizational innovation. Journal of Business Research, 62(4), 461–473.

 


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