Jack D. Torres Leandro: El viaje del liderazgo avanzado

Espero que este artículo lo invite a iniciar el viaje del liderazgo avanzado, motivándole a convertirse en un agente para hacer una diferencia en el mundo, tal y como lo expuso Abraham Lincoln “…al final no son los años en tu vida lo que cuenta, es la vida en esos años..” 

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Jack D. Torres Leandro, Académico

Para cualquiera que desee que el mundo sea un lugar mejor, no hay escasez de problemas urgentes que considerar. Una lista inicial puede incluir la falta de vivienda crónica, las disparidades en la salud, el acceso y la calidad de la educación, los desastres naturales atribuidos al cambio climático, las amenazas y el desplazamiento de las nuevas tecnologías, la violencia con armas de fuego, el abuso de opioides, el acoso sexual, la discriminación racial y las crisis de refugiados. No todo el mundo está de acuerdo sobre la naturaleza de las causas y las soluciones.

En tal sentido, comparto la importancia de hablar sobre liderazgo avanzado, el cual se basa en la persuasión, no en el poder de la posición; implica agilidad no jerarquía. En este punto, existe una relación natural entre ser líder e innovador siendo éstos en tiempos de incertidumbre la necesaria partitura que la sociedad necesita.

El liderazgo avanzado se basa en leer el zeitgeist[1], pero propongo que también sea una forma de trabajar en problemas complejos y desordenados que piden un pensamiento innovador fuera de fronteras preestablecidas.

Reconocida como una cosmovisión emergente de acción positiva directa, de una mentalidad emprendedora creativa, de asumir el liderazgo sin que nadie te lo pida; siendo vital para abordar los problemas que preocupan a las personas hoy día.

Consecuentemente, el ritmo del cambio puede parecer increíblemente rápido ahora, generando confusión y ansiedad, pero también debió de parecerles así a  nuestros antepasados. Durante un siglo o más, los observadores han dicho que el cambio se está acelerando. Como resultado, en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, el cambio planificado se convirtió en una disciplina destinada a gestionar las transiciones y los trastornos. En 1969, el gurú del liderazgo Warren Bennis escribió que el cambio fue la historia más grande del mundo que vio en ese entonces, hace cincuenta años, delineó casi todos los problemas que el mundo aún enfrentaba en 2019. Su lista abordaba desde temas asociados al medio ambiente, las disparidades raciales y de género, las comunidades empobrecidas, el miedo a la tecnología y la política disfuncional, siendo el liderazgo un factor clave para lograr controlar dicho cambio.

Agregando a lo anterior, algo interesante sucedió en el camino desde entonces hasta ahora: el estudio del liderazgo rastreó los tiempos; comenzando como historias de «grandes hombres» (sí, abrumadoramente masculinos) de monarcas, generales, tiranos, presidentes y primeros ministros; afortunadamente dicho techo de cristal se fracturo y vemos ejemplos de liderazgos femeninos que han impactado la historia de la humanidad.

Con esto en mente, los gobiernos o sus derrocamientos estuvieron a la vanguardia para el público que disfrutaba de historias de guerras, campos de batalla y grandes eventos históricos. Adicionalmente, se agrega otra tendencia a medida que el liderazgo se convirtió en algo que se suponía que debían ejercer jefes de cualquier tipo, y los directores ejecutivos de empresas se convirtieron en héroes, algunos de los cuales escribieron sus propios libros sobre cómo transformaron esta o aquella empresa.

Es así como en dicha corriente, pronto se dijo que el liderazgo era un activo profesional para cualquier persona, con un ornamento de consejos florecientes para los aspirantes a escaladores corporativos o fundadores de nuevas empresas.

Llegado a este punto, me atrevo a indicar que la teoría del liderazgo pasó del arte de la guerra al arte de la construcción de empresas; no obstante, surge la inquietud ¿qué sigue?, es aquí donde deseo exponerle mi pensar sobre un liderazgo avanzado que se convierta en una fuerza positiva y democratizadora mirando más allá de organizaciones individuales y comandantes heroicos hacia sistemas más amplios.

Tras esta digresión, deseo exhortarle a mostrar sus músculos de liderazgo y el necesario coraje para enfrentar grandes problemas, exudando el optimismo del activismo, donde pueda florecer una energía positiva que logre ser  contagiosa y a su vez pueda unirnos de nuevas formas.

De todo esto resulta que al emprender la abrumadora pero significativa tarea de marcar una diferencia en el mundo, los líderes avanzados pueden transformar la vida de muchas personas, incluida la propia; donde la movilización, sea una de las principales orientaciones basadas en liderazgo, que resulten en un cambio institucional positivo siendo este  responsabilidad de los líderes aspirantes y consumados en todas partes.

Finalmente, si pensamos en nosotros mismos como espectadores o consumidores, absorbiendo finos lloriqueos sin hacer nada por los problemas, entonces abdicamos del liderazgo ante posibles demagogos, los cuales abundan por doquier, pero si se involucran legiones de personas, tengo la esperanza de que la renovación de afuera hacia adentro o de abajo hacia arriba pueda superar la toxicidad de arriba hacia abajo.

Espero que este artículo lo invite a iniciar el viaje del liderazgo avanzado, motivándole a convertirse en un agente para hacer una diferencia en el mundo, tal y como lo expuso Abraham Lincoln “…al final no son los años en tu vida lo que cuenta, es la vida en esos años..” 


[1] Zeitgeist es una palabra en alemán que puede traducirse al español como «espíritu del tiempo» o «espíritu de la época». Hace referencia al clima, ambiente o atmósfera intelectual y cultural de una determinada era.

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