Jacobo Schifter: La creencia de que Alvarado es un impostor

Quien padece el síndrome puede reconocer los rostros de sus seres queridos pero no sienten la reacción emocional que normalmente se asociaría con la experiencia de verlos y de estar cerca de ellos.

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Jacobo Schifter SikoraHistoriador (Ph.D).

Los médicos de la Caja han ido descubriendo una enfermedad rarísima que no se había detectado hasta ahora en el país. El Síndrome de Capgras es un síndrome raro que provoca que un paciente se convenza de que sus parientes o amigos más cercanos, generalmente padres, esposos, hermanos o hijos, son impostores. En 1995, nos cuenta la BBC,  Alan Davies y su esposa, Christine, una pareja galesa, sufrió un accidente automovilístico. Tras el incidente, Alan se convenció, por una serie de vívidos flashbacks o reviviscencias que su esposa de 31 años no había sobrevivido el accidente. Alan decidió que Christine, quien había sufrido un traumatismo cervical, era una doble que personificaba a su esposa «muerta». El esposo creía que «Christine 1» había muerto y por eso mostraba poco afecto por su «doble».Para él, su esposa había sido reemplazada por una impostora. 

El Síndrome de Capgras se cree que puede ser causado por un daño en la conexión entre las áreas del cerebro encargadas del reconocimiento facial y su respuesta emocional. Quien padece el síndrome puede reconocer los rostros de sus seres queridos pero no sienten la reacción emocional que normalmente se asociaría con la experiencia de verlos y de estar cerca de ellos. Hay pacientes que incluso pueden hablar con su familiar por teléfono y reconocerlo, pero cuando lo ve, cree que es un impostor. Otras personas pueden estar convencidas de que su gata no es su gata, sino la lora de la casa. La psiquiatra y autora Carol W. Berman también ha escrito sobre el tema. En un artículo para el portal HuffPost, Berman relata el caso de una de sus pacientes, Janet, una joven de 24 años que un día llegó a su casa y encontró en su cama a un hombre para ella extraño, con el pijama de su esposo. Llamó a la policía e hizo que se lo llevaran por intento de violación.  En nuestro sistema de seguridad social, está muy extendida. La enfermedad recientemente afectó a la antigua Canciller. Epsy estaba convencida de que su marido era en realidad una maleta y lo llevaba en todos sus viajes. Dos enfermeros del San Juan de Dios se internaron porque juran que Albino es en verdad Rasputín. 

Un caso más grave es que cientos de ciudadanos consideran que nuestro presidente es un impostor. Aunque reconocen físicamente a Alvarado, se convencen de que es en realidad Rodolfo Piza. Por más que se trate de explicarles que uno es de izquierda y tiene una mata de pelo y que el otro es de derecha y está calvo,  no miran la diferencia. Nada puede hacerse con el Capgras ya que no hay aún una vacuna. Uno de los pocos tratamientos terapéuticos consiste en psicoterapia inductiva. En el caso de Epsy, se le convenció de que la maleta no era su marido y que no debía llevarlo en todos sus viajes. Pero poco tiempo después, ella dijo que ya estaba curada pero, ¿la valija sabía que no era su marido? Lo mismo pasó con quienes creían que Alvarado no era Piza. Se les pudo curar pero, después, regresaron al hospital. El médico les preguntó por qué habían vuelto si ya sabían que Alvarado no era Piza. Ellos aceptaron que entendían la diferencia, ¿pero lo sabía Piza?

Alena Zupancic, psicoanalista eslovena, nos relata cómo han encontrado los mismos tropiezos en su país. Uno de sus pacientes  creía que era un grano de maíz y temía que la gallina se lo iba a comer. Después de mucho tratamiento, ella lo convenció de que él no era un grano de maíz y lo dejó, creyéndolo curado, irse para la casa. Pero semanas después regresó. “¿Pero usted ya sabe que no es un grano de maíz, ¿entonces para qué regresa?, le preguntó ella. “Sí, yo sé que no soy un grano de maíz, ¿pero acaso la gallina lo sabe?

 


El autor es Historiador, profesor universitario, fundador del Instituto Latinoamericano de Prevención y Educación en Salud (ILPES), autor de numerosas publicaciones sobre sexualidad, Premio Aquileo J. Echeverría en Ensayo.

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